Avispa
A las avispas les encanta la comida, especialmente los dulces y la carne. Panthermedia / GTRES

Las picaduras de insectos son tan típicas de la época estival como las playas abarrotadas y el tinto de verano. Aunque la mayoría de ellas son inofensivas y, como mucho, harán que os rasquemos un buen rato, si nos las ahorramos, mejor, sobre todo porque en algunos casos pueden complicarse, causar alergias, ser dolorosas y arruinarnos las vacaciones.

Aunque evitar las picaduras al cien por cien es imposible, con algunas recomendaciones podremos reducirlas al mínimo. Toma nota de cómo prevenir y tratar las picaduras de insectos más comunes del verano.

Mosquitos

Los mosquitos —o mejor dicho las 'mosquitas', porque son las hembras las que pican— suelen estar más activos al amanecer y al atardecer, cuando bajan las temperaturas. Necesitan agua estancada para reproducirse y les encantan los ambientes húmedos. Para reducir las probabilidades de que nos piquen, además de usar repelentes específicos, podemos seguir los consejos de los laboratorios Kern Pharma:

  • Alejarnos del agua estancada y evitar tener agua estancada en casa o el jardín. Si tenemos algún pequeño estanque, podemos clorar el agua o echar peces para que se coman sus larvas.
  • Poner mosquiteras en las ventanas.
  • Usar ropa que nos cubra si vamos a salir al campo, algo que sirve para prevenir la picadura de cualquier tipo de insecto.
  • Utilizar citronella, menta o albahaca para ahuyentarlos. El incienso y los dispositivos ultrasónicos no funcionan.
  • Apagar las luces de casa si estamos con la ventana abierta, pues los mosquitos acuden a la luz.

Si ya nos han picado: Podemos aplicar productos específicos de farmacia para las picaduras, pero también es eficaz aplicar un poco de amoniaco, vinagre de manzana, aloe vera o limón y, sobre todo, no rascarse para no infectar la picadura.

Avispas

Aunque no seamos alérgicos, las picaduras de avispa son siempre muy dolorosas y suelen provocar reacciones fuertes y que duran varios días. Podemos tomar algunas precauciones para que esto no suceda:

  • No vestir ropa con colores llamativos ni ponerse perfumes fuertes, les atraen.
  • No correr o montar en bici por zonas donde suela haber avispas, pues a menudo un choque con ellas termina en picadura.
  • No andar descalzo por piscinas, estanques, etc.
  • Si coméis al aire libre, tener cuidado con los dulces y la carne. ¡Les encantan!
  • Mantente alejado de los nidos.
  • Si se te posa una, intenta mantener la calma y esperar a que se vaya. Intentar matarla o agitarte es peor. Es mejor alejarse sin más.

Si ya nos han picado: En caso de ser alérgico, hay que acudir a urgencias enseguida. Si no podemos hacer varias cosas para evitar que la picadura se complique, como aplicar hielo (nunca barro), lavar la herida, tomar algún medicamento para dolor si fuera necesario (paracetamol o ibuprofeno) y, si en unos días no mejora, acudir al médico.

Abejas

Las abejas y las avispas tienen muchas cosas en común, pues ambas son insectos sociales. Por tanto, para evitar una picadura de abeja, basta con seguir las recomendaciones para evitar las de las avispas, con la excepción de que las abejas no suelen acudir a nuestra comida como las avispas.

Si ya nos han picado: La gran diferencia con la avispa es que cuando la abeja pica introduce el aguijón, este se desprende y ella muere, por lo que el aguijón, con un saquito de veneno, puede quedar incrustado en la piel. Para que no siga introduciendo veneno en la piel, hay que quitarlo de inmediato y con mucho cuidado. Una vez extraído el aguijón, se puede proceder a curar el picotazo como si fuera el de una avispa.

Garrapatas

Las garrapatas son parásitos de un gran número de animales silvestres e incluso domésticos que suelen camuflarse en zonas boscosas y con matorrales. Sus picaduras en humanos, aunque no suelen ser habituales, pueden transmitir multitud de enfermedades, algunas peligrosas, como la enfermedad de Lyme. Para evitar sus picaduras, deberemos tomar algunas precauciones, el Ministerio de Sanidad nos da algunas claves en nuestras salidas al campo:

  • Utiliza manga larga, pantalón largo y calzado cerrado
  • Usa ropa de color claro para comprobar si hay una garrapata adherida a ella.
  • Camina por la zona central de los caminos evitando el contacto con la vegetación y sin sentarte en el suelo.
  • Si estás acompañado de tu perro, utiliza repelentes y revísalo bien después del paseo.
  • Revisa tu cuerpo y el de las personas que te acompañan. Fíjate sobre todo en la parte detrás de las orejas, detrás las rodillas, ingles, axilas, ombligo... las partes más calientes y húmedas.

¿Qué hacer si encontramos una garrapata en nuestra piel? La buena noticia es que, para infectarnos alguna enfermedad, la garrapata tiene que estar adherida y haber ingerido sangre durante varias horas, por eso, como nos advierte el Ministerio de Sanidad, es importante retirarlas pronto y de la siguiente manera:

  • Con la ayuda de unas pinzas de punta fina o con unos guantes, agárrala y tira hacia arriba, sin aplastar.
  • Limpia muy bien la herida con agua y jabón y aplica un antiséptico.
  • Lávate bien las manos.
  • Observa la herida en los días siguientes. Si aparece erupción, inflamación o fiebre, acude a tu médico.