Eutanasia
El debate sobre la eutanasia sigue vivo en la mayoría de los países. GTRES

El derecho a una muerte digna ha vuelto a ser objeto de debate y ha saltado a la campaña electoral después del caso de Ángel Hernández, el hombre que ha ayudado a morir a su mujer, María José Carrasco, enferma de esclerosis múltiple durante 30 años. Hernández fue detenido por un delito de cooperación al suicidio, pasó su primera noche de duelo en el calabozo, y fue puesto en libertad sin medidas cautelares este jueves por la noche.

Durante años, Ángel y su mujer, María José Carrasco, esperaban la aprobación por parte del Gobierno socialista de una ley que regulara la muerte digna en el Congreso de los Diputados. Pero fue frenada por el PP y Ciudadanos. Tras el adelanto electoral, su esperanza quedó truncada.

Mientras el líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha dicho que si vuelve a ser presidente del Gobierno después del 28 de abril, "el derecho a la muerte digna será reconocido" y ha dejado la puerta abierta a un posible indulto de Hernández si finalmente es condenado, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha afirmado que si llega a ser presidenteimpulsará una ley de eutanasia "garantista y de consenso".

Por su parte, Unidas Podemos ha confirmado que registrará una ley "con todas las garantías necesarias para las personas que deciden poner fin a su vida, así como para los y las profesionales que las asisten", algo que consideran "un acto de humanidad". Desde el PP, lamentan no poder manifestarse al respecto ya que aun no se ha presentado su programa electoral. "Esto es un asunto que ya se ha debatido largo y tendido. Hay diferentes visiones. Cada partido tiene la suya, e incluso dentro del propio partido tratándose de una cuestión tan especial, tan particular, tan singular, hay diferentes visiones", ha destacado el vicepresidente y portavoz de la Comunidad de Madrid, Pedro Rollán.

En 2009 fue la última vez que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hizo un trabajo específico sobre la opinión que los españoles tienen de la eutanasia. Más del 70 por ciento considera que habría que regularlo por ley. También se preguntó entonces sobre el suicidio asistido y también hubo una mayoría de españoles partidarios de la regulación legislativa, si bien en este caso el apoyo fue más bajo.

Estas son diferencias que hay entre los distintos términos que hablan de la muerte digna:

Eutanasia

Se trata de la intervención voluntaria, estudiada y consensuada que acelera el final de un paciente con una enfermedad terminal e incurable. En concreto, es un equipo médico el que suministra los fármacos con tal de evitar sufrimiento y dolor. Es legal en Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá y en algunos estados de Estados Unidos.

Esto es lo que pensaban los españoles al respecto en 2009, según los datos de Porcentual.

Suicidio médicamente asistido

Permitido solo en Suiza, el médico se encarga de recetar al paciente el medicamento que debe tomar para acabar con su vida, y este puede ser ayudado por un profesional o bien por cualquier persona que así lo desee sin que su acto tenga consecuencias jurídicas.

Esto es lo que pensaban los españoles al respecto en 2009, según los datos de Porcentual.

Suicidio no asistido

Corresponde a casos como el de Ramón Sampedro, un escritor español que sufría tetraplejia desde los 25 años y cuya lucha para solicitar el suicidio asistido y para que las personas que lo ayudaran a morir no incurrieran en delito fue muy mediático; o el de José Antonio Arrabal, el enfermo de ELA que grabó su suicidio para reivindicar una muerte digna. "Si estás viendo esto es que he conseguido ser libre", dijo antes de morir. 

Sedación terminal

Se trata de un término que aún sigue estando a debate aunque en principio se refiere a dar un tratamiento a una persona para aliviar su sufrimiento, que puede ser dolor, angustia o sufrimiento psíquico.