Mito o realidad: ¿Hay que pagar las multas puestas en el extranjero?
Tanto los europeos que vienen a España, como los españoles que viajamos a otro país de Europa, no nos libramos de las multas.  Pixabay

Un pequeño despiste puede hacer que nos llegue a casa una multa de tráfico, pero si el despiste es en el extranjero ¿Hay que pagar la multa? La respuesta es un rotundo sí. Tanto los europeos que vienen a España, como los españoles que viajamos a otro país de Europa, no nos libramos de las multas.

Hace algunos años si no se notificaba la infracción en el acto, los conductores quedaban impunes ya que las multas no llegaban al domicilio del infractor, pero esto cambió gracias a la Directiva Comunitaria 2011/UE del Parlamento Europeo. Una nueva normativa que nació con el objetivo principal de facilitar el intercambio transfronterizo de información en el ámbito de la seguridad vial.

En España esta normativa entró en vigor en 2015. Según explican desde la DGT, todos los países de la Unión Europea aplican el intercambio transfronterizo de información sobre infracciones de tráfico, excepto Reino Unido, Irlanda y Dinamarca.

Este intercambio de datos afecta a las siguientes infracciones por las que se podrá sancionar:

  • Exceso de velocidad.
  • No utilización del cinturón de seguridad u otros sistemas de retención homologados.
  • No detenerse ante un semáforo en rojo o una señal de stop.
  • Circular por carril prohibido o por un carril reservado a determinados usuarios.
  • Conducir con tasas de alcohol superiores a las establecidas.
  • Conducir bajo los efectos de estupefacientes, estimulantes o cualquier otra sustancia de efectos análogos.
  • No utilizar el casco de protección en el caso de las motos.
  • Usar el teléfono móvil o cualquier otro dispositivo mientras se conduce.

¿Y si el coche es de alquiler?

La multa también llega aunque el coche esté alquilado. La Directiva Comunitaria sobre intercambio transfronterizo de información se aplica a todos los vehículos, ya sean particulares o de alquiler. Esto significa que la empresa de alquiler comunicará a la administración competente los datos del infractor para poder tramitar la multa.