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Comprar una vivienda es una decisión que necesita calma y planificación. ARCHIVO

Comprar una vivienda es uno de los pasos más importantes para cualquiera, y como tal ha de ser planteado con calma, ya que pensar en el desembolso supone una situación de estrés para las familias pero también una alegría cuando se piensa en construir un nuevo hogar desde cero. Analizar el mercado, conocer posibilidades y oportunidades, ser coherente… todo influye a la hora de adquirir un inmueble, sea para uso propio o como futura inversión. Estos son los diez puntos imprescindibles a tener en cuenta antes de firmar una hipoteca y alejar posibles conflictos que resten protagonismo a un proceso tan ilusionante.

1. Ubicación

¿El centro o las afueras? La ubicación es uno de los factores más relevantes. No se limita solo a la zona, sino a todo lo que gira en torno a ella: comunicaciones por carretera y transporte público, existencia de servicios –como supermercados, colegios, centros de salud- cerca y otros detalles harán que la casa sea más cómoda y, en última instancia, suponga una mejor inversión. No es necesario mudarse al centro de la ciudad; de hecho, los barrios de moda están cada vez más alejados del kilómetro cero.  

2. Precio 

El mercado inmobiliario actual es diverso, pero sea cual sea el presupuesto, hay que valorarlo con calma. Además de ser acorde a la oferta –si descubres un chollo demasiado bueno, sospecha-, es importante tener en cuenta la zona en la que se encuentra, las calidades, la necesidad de reforma y a qué nivel, las prestaciones comunes de la comunidad… en definitiva, todos los factores que giran, tanto directa como indirectamente, alrededor de la compra.

3. Acorde a tu sueldo

Todo el mundo sueña con su casa perfecta, pero a la hora de ajustarse a la realidad, la cosa cambia. Eso no significa que no puedas tenerla, por supuesto, pero de una forma coherente. Los expertos recomiendan, entre otras cosas, que el pago mensual de la hipoteca no suponga más del 40% del sueldo, siempre con una proyección de ganancias personales a corto y medio plazo. De hecho, muchos bancos exigen un umbral más ajustado, incluso por debajo del 30%.

4. Energía

En viviendas nuevas o reformadas, un gran punto de valor es la instalación de un sistema que minimice la demanda de energía, con posibilidades eficientes de producción como fuentes renovables. Eso garantiza, además de una inversión de futuro, una manera efectiva para reducir la factura energética cada mes. Elegir una vivienda con etiqueta A en la categorización de eficiencia energética supone un ahorro estimado del 89% respecto a una calificación F, algo positivo tanto para el bolsillo como para el medio ambiente. 

5. Tipo de hipoteca

Elegir una hipoteca es tan importante como seleccionar la casa en cuestión, por lo que el análisis de las posibilidades también debe ser exhaustivo. Además, según nuestros intereses, es importante decantarse por la opción a tipo fijo o variable (siendo la cuota mensual a pagar de la primera la misma durante toda la vida del préstamo y de la segunda ajustable según las condiciones del mercado), el periodo, el pago mensual o el desembolso inicial.

6. ¿Nuevo o segunda mano?

En este sentido no hay respuesta única, pero sí una serie de factores que inclinarán la balanza hacia un lado u otro. Si se elige vivir en el centro de la ciudad, probablemente la opción sea la segunda mano, reforma incluida; de optar por vivienda nueva, situadas en gran medida en la periferia, hay que valorar las comunicaciones y los servicios que ofrece, entre otras cosas. También pesa el gasto derivado de la compra: si se trata de un edificio antiguo, puede que sea necesario hacer algún cambio costoso –tuberías, aclimatación…-; si se trata de una obra nueva, los gastos pueden proceder de factores como la comunidad en caso de elegir un hogar con piscina, jardín u otras zonas comunes.  

7. Revisar vivienda y zona 

Una vez elegido el inmueble, es de vital importancia revisar, de la mano de un experto, todos los factores que influyen a largo plazo. Si se trata de un piso de segunda mano, habrá que volcar los esfuerzos en comprobar los sistemas de aislamiento, conductos o iluminación; en la obra nueva, es importante conocer al detalle los posibles gastos derivados, la zona en la que se sitúa y los servicios a los que se pueda acceder a pie. Si existe algún elemento defectuoso lo mejor es avisar al anterior propietario, ya sea particular o una promotora, para que se encargue de los arreglos pertinentes.

8. Conocer los impuestos

IVA, AJD, IBI… los impuestos sujetos a la compraventa son numerosos y, aunque unos son más conocidos que otros, nunca está de más informarse y hacer un repaso general para evitar malentendidos o sorpresas de última hora.

9. Colchón económico

Los ahorros necesarios para hacerse con una vivienda han de ser de, al menos, el 20% del precio del inmueble, parte que no cubre el préstamo hipotecario. Sin embargo, es necesario pensar también en un segundo colchón, que abarque desde gastos de gestión –notario, escritura…- hasta gastos extraordinarios que puedan surgir tras la compra de la vivienda.

10. Mercado y oportunidades

Encontrar un chollo es más bien difícil; cuando se trata de comprar, es necesario ser coherente. La idea es no precipitarse, pero coger la oportunidad si esta se presenta. El punto medio pasa por comprobar la propiedad con detenimiento antes de adquirirla, pero no dudar si todo va bien, además de tener clara la zona y las características de la propiedad que se busca. 

Además de seguir el decálogo de indicaciones que se encuentra sobre estas líneas, es importante recordar que rodearse de buenos profesionales y gestores puede hacer de la compra un proceso más seguro e ilusionante, pues, más allá del estrés que genera enfrentarse a una inversión de estas características, no hay que olvidar que la construcción de un nuevo hogar es uno de los momentos vitales más importantes de toda familia.