Mitos en la alimentación
El pan multicereales, el consumo de café, el uso del microondas, las propiedades del chocolate... mitos sobre los alimentos y sus propiedades. ARCHIVO

¿Es cierto que tomar un café todas las mañanas deshidrata el cuerpo? ¿Contienen más fibra integral el pan multicereales? ¿Se pierde peso al reducir la ingesta de calorías? Son algunas de las muchas preguntas en torno a la alimentación que diversos estudios han desmontado parcial o totalmente. He aquí siete mitos sobre los alimentos y su valor nutricional que no son del todo ciertos.

Los alimentos multicereales son ricos en fibra integral

Cuando un alimento aparece etiquetado como "multicereal", significa que el producto contiene más de un tipo de cereal, aunque esto no implica que tenga granos enteros de cereales —formados por el germen, el endospermo , la testa y la cáscara—. Si así fuera, sería un producto mucho más nutritivo en comparación con los alimentos hechos a base de cereales refinados.

Los alimentos 100% integrales contienen nutrientes, fibra y otros compuestos vegetales saludables que se encuentran de forma natural en el grano. Sin embargo, no todos los alimentos que aparecen como "multicereales" están formados a base de granos enteros. Para ello hay que asegurarse antes mirando la etiqueta del producto. Entre los ingredientes debería estar la palabra "integral" o "avena entera".

Según un artículo publicado en el Journal of Nutrition, existen sólidas evidencias epidemiológicas que indican que los alimentos integrales reducen sustancialmente el riesgo de una persona de desarrollar enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas, la diabetes o el cáncer, y también juegan un papel fundamental a la hora de controlar el peso corporal y regular el aparato digestivo.

Los vegetales blancos carecen de valor nutricional

Aunque se aconseja no abusar de los denominados "alimentos blancos" para gozar de una buena salud, este consejo no se sostiene cuando se trata de verduras blancas. La coliflor, la cebolla, los champiñones, los nabos o las patatas contienen tantos nutrientes como las verduras verdes o de otros colores. Su consumo puede aumentar la ingesta de fibra, potasio, magnesio y otras vitaminas y minerales, además de aportar una mayor variedad de vegetales en la dieta diaria de cada uno.

El chocolate negro contiene flavonoles más sanos que el chocolate con leche

A menudo se considera más saludable el chocolate negro que el chocolate con leche puesto que contiene una mayor concentración de cacao. Sin embargo, el chocolate negro no necesariamente contiene más flavonoides del cacao que el chocolate con leche.

Los flavonoides del cacao son un grupo único de nutrientes para las plantas (fitonutrientes) que las investigaciones indican que pueden ayudar a mejorar la circulación, la salud cardiovascular y el flujo de sangre al cerebro. No obstante, la Asociación Nacional de Confiteros (The National Confectioners Association) de EE UU avisa de que el porcentaje de cacao que aparece en la etiqueta de los productos de chocolate no es un indicador fiable en cuanto a las cantidades de favonoles.

"Los flavonoles del cacao se destruyen fácilmente por técnicas de procesamiento habituales, incluyendo la cantidad de tiempo, la temperatura y la humedad al hacer chocolate. Este se inicia desde el momento en que se cosechan los granos de cacao y continúa durante todo el proceso", asegura Hagen Schroeter, director de un centro de investigación de la marca de chocolatinas Mars.

Reducir las calorías para perder peso

Si bien es cierto que reducir las calorías ayuda a bajar unos kilos a corto plazo, el nutricionista Alyse Levine, fundador del programa para perder peso 'Eating Reset', indica que aunque la restricción calórica es en lo que se centra la mayoría de la gente que quiere perder peso, probablemente lo recuperen a la larga. "Todo el mundo piensa que la pérdida de peso va ligada a lo que se está comiendo, pero perder peso a largo plazo se reduce a por qué y cómo se come", explica Levine.

En lugar de centrarse en el consumo de un número determinado de calorías al día, Levine aconseja a sus clientes adoptar un enfoque más holístico de la pérdida de peso. "Hay tres cosas muy simples que les digo a los que quieren bajar de peso a largo plazo: Coma cuando tenga hambre, elija cualquier alimento que vaya a satisfacer sus necesidades y pare cuando sienta que está lleno", indica este nutricionista.

Para Levine, el problema de una dieta estricta es que a menudo obliga a pasar por alto las señales de hambre, lo que eventualmente puede conducir a un exceso de complacencia.

Calentar comida en el microondas destruye los nutrientes

Es uno de los mitos más difundidos sobre nutrición, pero contrariamente a lo que se pueda pensar, calentar los alimentos en el microondas no destruye los nutrientes. "Una manera rápida de cocinar verduras puede ser hacerlas en el microondas, ya que ayuda a retener nutrientes que se disolverían más rápido si las verduras fueran cocinadas en agua", dice la nutricionista estadounidense Caroline Kaufman.

Otro ejemplo que Kaufman pone sobre los beneficios de cocinar en el microondas concierne a la carne. Si ya se ha cocinado parcialmente en el microondas requiere menos tiempo de cocción en la sartén. "Esto puede reducir considerablemente la formación de sustancias químicas potencialmente causantes de cáncer", añade Kaufman.

El café deshidrata

Falso. Un estudio publicado en enero de 2014 en la revista científica PLoS ONE ha echado por tierra el mito de que la ingesta diaria (y moderada) de café puede conllevar a la deshidratación. La investigación, llevada a cabo por la Escuela de Deporte y Ciencias del Ejercicio de la Universidad de Birminghan (Reino Unido) analizó a 50 hombres, la mitad de los cuales debían beber cuatro tazas de café negro y la otra mitad de agua durante tres días. Diez días después, los que habían tomado café lo cambiaron por el agua y viceversa.

A todos ellos se les midió la masa y el agua corporal y se les realizó análisis de sangre y orina. El resultado: los expertos no encontraron diferencias significativas en el agua corporal total ni en el estado de hidratación entre los que habían bebido café y los que habían bebido agua y tampoco observaron diferencias en el volumen de la orina.

No obstante, al igual que ocurre con todos los alimentos, su consumo en exceso tiene inconvenientes para la salud: "Mientras que las bebidas con cafeína pueden ayudar a resolver las necesidades de líquidos, en exceso la cafeína puede tener efectos negativos sobre la salud, como ansiedad, agitación, dolor de cabeza, insomnio, aumento del ritmo cardíacoo provocar caries dental", indica la nutricionista Caroline Kaufman.

¿Hidrata la cerveza tras el ejercicio?

Tras una jornada intensa de ejercicio, muchos desean saciar su sed con una cerveza bien fría, más si el sol está resplandeciente y picante, pero ¿será la cerveza la mejor opción para rehidratarse o será solo un mito?

Según un estudio del Centro de Investigación en Ciencias del Movimiento Humano (Cimohu) de la estatal Universidad de Costa Rica (UCR), la cerveza regular no es una buena elección después de hacer deporte, porque no ayuda en la recuperación del líquido perdido.

Este nuevo análisis contradice otras publicaciones divulgadas en los últimos años en medios de comunicación internacionales. Un ejemplo es el estudio presentado en Bruselas en el 2011 durante el 'VI Simposio Europeo en Cerveza y Salud', donde expertos médicos aseguraron que el consumo moderado de cerveza después de practicar ejercicio físico es tan efectivo como el agua para la rehidratación y la recuperación.

Con el nuevo estudio divulgado en Costa Rica, se rompe ese viejo mito de que la cerveza es un hidratante ideal. "Tiene sentido que algunas personas piensen que la cerveza puede servir para hidratarse, pero en la realidad lo que sucede es que lo sienten muy refrescante, que es diferente; para refrescarme puedo hacerlo con un pedazo de sandía", indica el investigador del estudio, Luis Fernando Aragón.

Según el experto, la diferencia de este estudio con otros realizados es que se tomó únicamente a la cerveza como hidratante, mientras que análisis experimentales de otros países utilizaron poca cerveza (41%) y un montón de agua (59%).