Primer trimestre de embarazo: qué hacer en la semana 8 de embarazo

Imagen de una mujer consultando un test de embarazo.
Imagen de una mujer consultando un test de embarazo.
GTRES

El primer trimestre de embarazo de una mujer es el más delicado. El embrión se acaba de implantar y el riesgo de aborto es mayor. Por eso, conviene saber qué hacer en la semana 8 de embarazo, una de las más claves. En ella se van a producir cambios muy interesantes en el desarrollo del bebé y la propia madre.

Se experimenta la emoción de la primera ecografía

Cuando llega la semana 8 de embarazo, la mujer gestante debe acudir a su primera ecografía. En ella se tomarán las medidas del embrión, se escuchará su latido por primera vez (un momento emocionante) y se comprueba que todo se desarrolla con normalidad. Puede haber casos en los que haya un embarazo ectópico u otra circunstancia que haga sospechar de un posible aborto.

En esta visita, es habitual que se le tomen medidas del peso y que se controle la presión arterial de la madre, algo que se hará a lo largo de toda la gestación. También, el ginecólogo ofrecerá algunas recomendaciones para que durante la semana 8 de embarazo, y posteriores, todo curse con normalidad.

Conviene empezar a hacer ejercicio

En la semana 8 de embarazo es fundamental hacer actividad física moderada, por ejemplo, yoga o pilates destinado a embarazadas, incluso natación. Aunque, el ejercicio más cómodo puede ser andar a diario una media hora. Esto ayudará a controlar el peso, importantísimo durante la gestación, y a combatir la fatiga.

Muchas mujeres dejan por completo el ejercicio físico pensando que es malo para su bebé. Sin embargo, practicar alguna actividad adaptada para el embarazo es beneficioso. En esta semana 8 de embarazo es normal que aparezca el estreñimiento, en cansancio, los antojos... Por eso, moverse puede contribuir a mejorar y paliar estos síntomas, aunque sea un poco.

Hay que empezar a tomar ácido fólico

El ácido fólico es un suplemento esencial para cualquier mujer. La AEPED asegura que previene defectos en el tubo neural del embrión como la espina bífida, la anencefalia o la encefalocele, entre otros posibles defectos congénitos. Por esta razón, a pesar de que sus niveles sean adecuados, tomar ácido fólico es fundamental a partir de esta semana 8 de embarazo y hasta el tercer mes.

Además de esto, la dieta de una mujer embarazada en la semana octava debe ser rica en hierro, calcio, zinc, vitaminas y ácidos omega 3. Asimismo, hay que eliminar por completo el tabaco, café, alcohol y cualquier otra droga. Todo esto, puede llegar al embrión y afectar a su desarrollo.

Adquirir hábitos para prevenir el riesgo de toxoplasmosis

Tanto al preparar la comida, como al comer frutas o verduras, hay que lavar bien las manos, los utensilios y los propios alimentos. Con todo, no se deben consumir crudos porque el riesgo de toxoplasmosis es elevado. Esto puede poner en riesgo al embrión en esta semana 8 de embarazo y provocar un aborto totalmente inesperado en un 10% de los casos, según la AEPED.

La semana 8 de embarazo coincide con el segundo mes de gestación y las mujeres pueden viajar, hacer turismo sin agotarse demasiado y tener precaución con la alimentación. Si se siguen estas pautas, no habrá ningún problema. No obstante, es una semana en la que todavía puede haber náuseas o malestar, aunque esto terminará pronto.

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