Un fármaco utilizado habitualmente en humanos consigue que los ratones recuperen la memoria perdida

Imágenes de un cerebro.
Los recuerdos quedan grabados, de alguna manera, en nuestro cerebro.
@[Matteo Badini] via canva.com
Imágenes de un cerebro.

La amnesia, en sus manifestaciones menos extremas, es algo habitual que todos podemos experimentar a lo largo de nuestras vidas. Puede suceder que no recordemos un dato concreto cuando hemos dormido poco o mal; en una instancia más preocupante, algunas pérdidas de memoria pueden ser el resultado de un trastorno neurodegenerativo que avanza.

No obstante, y aunque pueda sonar extraño, es posible que la ciencia esté cerca de encontrar maneras de 'desbloquear' esos recuerdos que no logramos recuperar. 

Recuerdos perdidos

Ahora, un nuevo estudio llevado a cabo sobre modelos animales (ratones) sugiere que los recuerdos 'olvidados' podrían recuperarse días más tarde, ya sea activando ciertas neuronas específicas o mediante un fármaco empleado típicamente en humanos para tratar la enfermedad pulmonar obstructiva (EPOC).

Así lo desarrollan los autores del trabajo en el medio especializado Current Biology, en un artículo en el que explican que la noción comienza a cobrar sentido cuando tenemos en cuenta que, de algún modo, nuestros recuerdos quedan 'grabados' químicamente en las células nerviosas.

Estos investigadores partían de evidencias previas que habían mostrado que incluso los períodos breves de privación del sueño pueden afectar a los procesos de la memoria, alterando los niveles de proteínas y la estructura de las células del cerebro. Lo que no estaba claro era si la falta del sueño modificaba el modo en el que la información se almacena, dificultando encontrar medios para acceder a ella, o si por el contrario los nuevos recuerdos se perdían completamente cuando la persona no ha dormido correctamente.

Recuperando información

Para responder a esto, tomaron ratones a los que impidieron dormir durante seis horas después de dejarlos en una jaula con una serie de objetos dispuestos de un modo concreto.

Días más tarde, los ratones eran incapaces de detectar que uno de los objetos había sido movido, excepto cuando se estimulaba mediante luz un cierto grupo de neuronas del hipocampo (una región del cerebro íntimamente relacionada con la memoria y el razonamiento espacial).

Así, concluyeron que esa información se encontraba, de hecho, 'archivada en el cerebro', pero que después de la privación del sueño los ratones tenían dificultades para recuperarla sin la ayuda de una cierta estimulación en las neuronas en las que estaba codificada.

Un medicamento para la EPOC

Este procedimiento, no obstante, adolece de un gran problema: necesita de una técnica llamada optogenética que requiere una modificación genética previa para que las neuronas sean sensibles a la luz. Como tal, su uso en humanos es aún muy lejano.

Buscando un método que pueda acercar el principio a su aplicación en humanos, los autores decidieron probar con un medicamento normalmente empleado en el tratamiento de la EPOC: el rofumilast. Y es que uno de los efectos que causa es un aumento en los niveles de una molécula de señalización concreta que disminuye cuando la memoria se haya perjudicada por la falta de sueño.

De esta forma, observaron que administrar el fármaco a los ratones producía los mismos resultados que se habían logrado mediante la estimulación con luz.

Desvelando la memoria

La investigación resulta relevante por varias razones. Por un lado, nos acerca a responder algunas preguntas muy antiguas sobre el funcionamiento de nuestra propia memoria y sobre cómo los recuerdos se almacenan en nuestro cerebro.

Por otro, ilustra el potencial de la optogenética. Y es que hasta este momento esta técnica no sólo ha permitido recuperar recuerdos 'perdidos' en este contexto, sino que también ha logrado cosas similares en modelos de alzhéimer.

Por ahora, esta investigación, ya sea en su vertiente optogenética o en su uso del rofumilast se confina al reino de los estudios en animales, pero el objetivo es que estos hallazgos puedan ayudar a las personas cuya recuperación de información se ve perjudicada por cualquier causa... Incluso, por enfermedades neurodegenerativas.

Referencias

Youri G Bolsius, Pim R.A. Heckman, Camilla Paraciani, Steve Ramirez, Peter Meerlo, Robbert Havekes et al. Recovering object-location memories after sleep deprivation-induced amnesia. Current Biology (2022). DOI: https://doi.org/10.1016/j.cub.2022.12.006.

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