La solución más efectiva para que los abrigos ocupen la mitad de espacio y poder guardarlos hasta el invierno que viene

Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Llega el momento de dejarlos a buen recaudo hasta la próxima temporada.
Aunque bien es cierto aquello de "hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo", ha llegado el momento de guardar los abrigos hasta el invierno que viene. Ahora es el momento de gabardinas, cazadoras y otras chaquetas más ligeras y frescas que nos ayudan a hacer frente a los cambios de temperaturas propios de la primavera.
Pero no sirve de cualquier manera. Igual que deberíamos dejarlos impecables con productos como el quitapelusas para que estén impecables la próxima temporada, tendríamos que almacenarlos de forma adecuada y, a ser posible, que ocupen el menor espacio. Parece misión imposible, pero estas bolsas colgantes de vacío son la solución que necesitábamos.

Gracias a ellas, los abrigos pueden ocupar hasta un 80% menos de espacio, lo que es muy útil para cuando no los estamos usando. Hay casas en las que, por ejemplo, durante el invierno estas prendas se almacenan en burros o percheros extra y, cuando ya no se usan, se pasan a armarios en trasteros o empotrados. Por ello, que ocupen el mínimo espacio es esencial.
Se trata, además, de una forma de que estén protegidos del polvo o de los roces con otras prendas. En el caso de las bolsas de vacío colgantes que están a la venta en Aliexpress, hay disponibles varios packs en función del número de unidades que necesitemos y del tamaño de las mismas, ya que no es igual almacenar abrigos largos que anoraks.
Su uso es muy sencillo: basta con colocar la ropa en el interior de la bolsa, abrir la tapa de la válvula, usar una bomba manual o aspirador (¡y hasta el secador del revés!) para eliminar el aire y sellar la válvula. Además, cuentan con una cremallera lateral que facilita su abertura.
También me gustan porque, al ser transparente, se puede ver lo que se almacena en su interior. Todas ellas incluyen perchas para facilitar el almacenaje.
Consejos para guardar abrigos
Cuando termina la temporada de frío, es fundamental guardar los abrigos correctamente para que mantengan su forma, textura y funcionalidad. Antes de almacenarlos, asegúrate de que estén completamente limpios y secos. Lleva los abrigos a la tintorería si son de lana, cachemira, plumas o tejidos delicados, ya que las manchas invisibles pueden atraer polillas o degradarse con el tiempo. Revisa bien los bolsillos y cierra cremalleras, botones o velcros para evitar que se enganchen. Un cepillado suave ayuda a eliminar el polvo superficial y a revitalizar las fibras.
Para el almacenamiento, elige un lugar fresco, seco y oscuro, lejos de fuentes de calor como radiadores o tuberías, ya que la humedad y los cambios de temperatura favorecen la aparición de moho y polillas. Para ahuyentar insectos, coloca bolsitas de lavanda, cedro o jabón de olor suave dentro de las fundas, pero evita el contacto directo con la tela para no dejar residuos.
Finalmente, el método de colgar o doblar depende del tipo de abrigo. Las prendas pesadas como los de paño o lana gruesa deben ir en perchas anchas y acolchadas para mantener la forma de los hombros; las perchas de alambre deforman las telas. Los abrigos acolchados de plumas o sintéticos, así como los de punto o cachemira fina, es mejor doblarlos y guardarlos planos para que el relleno no se desplace y las fibras no se estiren.
