No es la Game Boy: es una consola retro con Android que te lleva de vuelta a los 90

Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Retroid vende una consola retro que, a pesar de su aspecto, es tremendamente moderna.
Dicen que la moda es cíclica y que todo vuelve, y basta con echar un vistazo a los escaparates de ropa o a las tendencias para darse cuenta de que es así. Si hace unos años lo que se llevaba era el futurismo minimalista, ahora estamos viviendo un renacimiento absoluto de la estética de los noventa y los dos mil.
Vuelven los pantalones anchos, vuelven las zapatillas "chunky" y, por supuesto, vuelve la tecnología con ese aire desenfadado y divertido que marcó nuestra infancia.

Retroid Pocket Classic
Esta consola con panel AMOLED y procesador Snapdragon es ideal para jugar a juegos de Android y para servicios en la nube, pero con toque 'vintage'.
165 euros en AliExpressEs esa época dorada en la que las consolas portátiles se llenaron de color y carcasas translúcidas. Sin embargo, la nostalgia por sí sola no sirve de nada. Por eso, el mejor homenaje que he visto recientemente a esa era, y que ha captado mi atención por méritos propios, es la Retroid Pocket Classic.
Es una consola que entra por los ojos, especialmente si optas por colores atrevidos como ese verde pistacho que me parece una auténtica declaración de intenciones.
Una consola retro, pero apta para la nube
Lo primero que piensas al ver la Retroid Pocket Classic es que es bonita, muy bonita. Tiene la forma que tus manos recuerdan, esa disposición de botones que no necesita manual de instrucciones porque es lenguaje universal.
Pero el error sería pensar que es solo una pieza de coleccionismo para dejar en la estantería. Nada más lejos de la realidad. Bajo esa carcasa que grita "año 2000" se esconde una bestia tecnológica que deja en ridículo a muchos móviles de gama media actuales.
Cuenta con un procesador Snapdragon de Qualcomm, y esto es crucial por varios motivos. No estamos hablando de chips genéricos que se calientan o que tartamudean cuando les exiges un poco de rendimiento. Al apostar por Snapdragon, Retroid se asegura una eficiencia energética y una potencia bruta bastante buena.
Y aquí es donde la Retroid Pocket Classic se desmarca de ser un simple juguete: su sistema operativo es Android. Esto, que puede parecer un detalle técnico menor, es lo que le da una versatilidad superior a las consolas retro que usan Linux.
Al tener Android completo y acceso a la Google Play Store, no estás limitado a un sistema cerrado. Básicamente, tienes un móvil gaming de alto rendimiento con controles físicos integrados de calidad premium. Imagina poder jugar a los títulos más exigentes del catálogo móvil actual, como esos shooters competitivos o los juegos de rol de mundo abierto masivos que consumen gigas y gigas, pero con la ventaja de tener joysticks y gatillos reales.
La pantalla táctil está ahí para los menús, pero la jugabilidad se traslada a los botones, dándote una precisión que jamás tendrás tocando un cristal. Además, el mapeo de botones que incluye el software de la consola permite adaptar cualquier juego táctil a los controles físicos en segundos.
Pero la cosa va más allá del juego nativo. Gracias a la conectividad WiFi y a la potencia del procesador, esta consola se convierte en el dispositivo definitivo para el juego en la nube o streaming.
Si tienes una suscripción a servicios como Xbox Game Pass, GeForce Now o si usas el juego remoto de tu PlayStation o PC, la Retroid Pocket Classic es una ventana a tu catálogo de sobremesa.
Puedes instalar Netflix, YouTube, Twitch o Disney+ y disfrutar de tus series y directos favoritos con una comodidad que el móvil no te da, principalmente porque no te estás comiendo la batería de tu teléfono, que necesitas para otras cosas.
