
Tengo dos gatos: esto es lo que he ido comprando pensando en ellos
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.
Vivo con dos gatos –y otros dos más que viven con mis padres– así que he ido poco a poco comprando cosas que considero necesarias en todos estos años, desde pequeños detalles hasta otros mucho más costosos.
Dos tipos de comedero: automático y antiansiedad

He pasado por varios comederos a lo largo del tiempo, desde un cuenco normal y corriente hasta un comedero antiansiedad. Este último lo mantengo, pero ahora tengo dos gatos en vez de uno, así que lo uso como complemento al automático.
El comedero automático es bastante útil porque te ahorra tener que andar pensando en servirles comida. Lo puedes programar para que libere raciones a la hora que quieras, pero en mi caso me ha servido para otra cosa.
Con el comedero automático mi gato ya no me reclama a mí la comida
Uno de mis gatos tenía la costumbre de pedir, reclamar y exigir a maullido limpio su comida a la hora de comer. Todos los días, y claro, su hora de comer era...a las siete de la mañana, también sábados y domingo.
Con el comedero automático he solventado esto: sabe que a la hora que le toca va a tener comida sí o sí en el comedero.
Un robot aspirador es imprescindible


ilife a30 pro
Este robot aspirador con escaner LiDAR es perfecto para mascotas porque, entre otras cosas, vacía su depósito de forma autónoma.
Ver en AliExpressMenos mal que mi robot aspirador no cobra por horas, porque si lo hiciera me habría arruinado hace tiempo. Pasa hasta 3-4 veces al día por toda la casa, y eso que me cuesta varios minutos retirar todo lo que pueda obstaculizarlo o atascarlo.
Aunque mucha gente no ve necesario tener uno de estos robots o no cree que en su caso sea útil, lo recomiendo, ya que son increíblemente útiles para mantener el suelo limpio sin tener que esforzarte constantemente, y si tienes gatos sabes que es algo constante: arena que sale del arenero, pelos, trozos de pienso y más.
En mi caso, cada dos pasadas le limpio el depósito y siempre, siempre hay gran cantidad de pelo de mis gatos. Por suerte ahora hay modelos económicos que incluso se autolimpian, y eso se agradece bastante.
Solo hay un cepillo perfecto para los pelos

Los gatos tienen pelos y sueltan pelos. Esto es así, absolutamente inevitable y si tienes uno, lo sabes. Pelo largo o pelo corto, da igual; hay épocas del año en las que vas a tener bolas rodando por el salón, y a eso hay que ponerle solución.
El cepillado diario –si te da la vida para hacerlo– es lo primero, pero no cualquier cepillo sirve. He probado de todo tipo y al final me he quedado con el modelo Furminator, que saca una cantidad de pelo verdaderamente increíble.
Puedo pasar el tiempo que quiera cepillando a mis gatos y siempre sale más pelo. Es inagotable y formo auténticas pelotas de centímetros de diámetro, y sigue saliendo más.
Lo bueno es que una vez que lo hago varios días seguidos, la cantidad de pelo que sueltan es bastante más manejable.
Feliway me ayuda para los viajes

No llevo a mis gatos de viaje, nunca. Dicho esto, sí que los dejo en casa de un amigo de confianza cuando voy a pasar más de dos días fuera de casa, y lo mismo hace él con sus dos gatos. Aunque se conocen todos, no deja de haber algo de estrés durante el traslado y las primeras horas juntos.
Para aliviar tensiones, uso Feliway, un spray de hormonas que les tranquiliza bastante. Lo tengo en dos versiones, la de difusor y la de spray. Esta última la uso en el transportín antes de meterles, y de verdad funciona.
Eso sí, hay que usarlo con mucha moderación porque el precio es absurdamente caro, peor que el mejor de los perfumes.
Una alfombra que evite la dispersión de arena

Tengo un robot aspirador y tengo una potentísima aspiradora Dyson también, pero es inevitable que teniendo dos gatos haya arena como mínimo en el baño, que es donde tengo el arenero.
Mi problema es que pisar arena me pone realmente de los nervios, así que estaba obsesionado con pasar la aspiradora cada vez que entraba al baño.
Probé a poner una de las típicas alfombras que evitan que la arena se disperse desde la puerta del arenero, y aunque era escéptico, ha funcionado más o menos.
No hace milagros. A veces sale arena, pero muchísima menos que antes.

