Transforma los días de lluvia en un juego de camino al colegio: el impermeable con el que desearán que llueva

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El chubasquero de Horktrust convierte la lluvia en parte de la diversión gracias a su diseño de animales, su capucha protectora y su precio contenido.
El chubasquero Horktrust de animales convierte la rutina de los días grises en algo que los peques piden repetir. Fabricado en material EVA impermeable, está pensado para que salten charcos sin miedo a llegar empapados al colegio y sin renunciar a moverse con libertad.
La capucha con forma de la cabeza de rana, pollo o del animal que desees, no es solo un detalle simpático. Incorpora una visera transparente que protege la cara del agua sin quitar visibilidad, algo especialmente útil cuando el pequeño camina, corre o va en bici hasta el centro escolar. Además, ayuda a que sea fácilmente reconocible entre otros niños en días de poca luz.
Por 12,49 euros, el chubasquero Horktrust incluye también detalles pensados para la autonomía de los más pequeños, como los botones a presión que permiten ponérselo y quitárselo solos en pocos segundos, sin depender de que un adulto les ayude cada vez que sale a jugar.
Las costuras están reforzadas y selladas, un aspecto que marca la diferencia frente a los impermeables más básicos, donde el agua suele acabar filtrándose por las uniones tras varios usos. Aquí, la protección se mantiene incluso cuando la lluvia arrecia.
El corte es más amplio de lo habitual, lo suficiente como para cubrir también la mochila escolar sin que el niño tenga que cargar con un peso extra sobre los hombros mojados. Es un detalle práctico que pocas veces se tiene en cuenta al elegir este tipo de prendas.
Los bolsillos laterales dan un uso extra a la prenda más allá de protegerse de la lluvia. Sirven para guardar pequeños objetos o simplemente para que las manos no se enfríen durante el trayecto. Pequeños gestos que hacen que el chubasquero se use con gusto y no por obligación.
Al estar disponible en tallas de 80 a 130 centímetros, cubre varias etapas de crecimiento, así que puede acompañar al niño desde la guardería hasta los primeros cursos de primaria. Existen también otros diseños, como el pato, el oso o la fresa, para quienes prefieran otro personaje.
Es ligero y se puede plegar con facilidad, así que cabe en cualquier mochila para llevarlo siempre a mano por si el tiempo cambia a media tarde, algo bastante habitual en muchas zonas de España durante el otoño y el invierno.
El chubasquero Horktrust está pensado para durar varias temporadas y llega con un precio ajustado, así que se convierte en una de esas compras que resuelven un problema real de cualquier familia con niños pequeños, porque la lluvia deja de ser una excusa para quedarse en casa.

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