
No soy 'runner', pero vivo con un atleta y esto son algunos indispensables para correr
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.
No soy 'runner', pero vivo con un atleta y esto son algunos indispensables para correr
Como (casi) todos, me he dejado llevar por la fiebre del running en algún momento de mi vida. Sí, incluso en invierno o a más de 30 grados en verano. Con sus equipaciones fosforitas, sus dorsales para carreras y sus kilómetros medidos al milímetro.
Sin embargo, ahora ya no lo practico con frecuencia, pero mi casa sigue estando llena de zapatillas, medallas y hasta trofeos. Tiene que ver con que mi pareja sí que es un corredor, de los de toda la vida, de lo que no se llaman runners si no atletas. Y es que es casi profesional (aunque cuando lea esto me va a decir que por qué lo cuento).
Sin embargo, creo que es necesario exponer el contexto para entender la selección de productos que os traigo hoy. Él corre asfalto, cross y trail y distancias desde 10 hasta más de 40 kilómetros, por lo que sé perfectamente qué no puede faltar ni en sus entrenamientos ni en sus carreras.
Además, mi experiencia como aficionada también me permite recomendar alguno de estos productos para los entrenamientos, incluso aunque tu objetivo no sea hacer un récord semanal.
El quid de la cuestión: las zapatillas
Si hay algo que se ha repetido en mi casa como un mantra es esto: en otros productos puedes invertir menos, pero en las zapatillas... Ahí sí que merece la pena gastar algo más. Al final, se trata de salud y, en gran medida, puede depender de ellas.
Yo solo tengo un par, pero sí invertí en ellas para que me resultaran cómodas y seguras. Además de las mías, en mi casa hay zapatillas de entrenamiento (para asfalto y para montaña), de competición (también para ambos terrenos, ah, y para cross), de tacos y las especiales para competiciones rápidas (sí, seguro que has oído hablar del carbono...).
En otros productos se puede invertir menos, pero en unas zapatillas merece la pena gastar algo más
Pero hay dos que son las favoritas. Las Adidas Boston 13, que son versátiles tanto para entrenamientos de series como para trotes; y las Nike Alphafly para competición.

Claro está que no tiene las mismas zapatillas para entrenar que para competir y, por supuesto, esto se multiplica por cada terreno en el que corre. Y sé de buena tinta que no es el único: entre los atletas es costumbre extendida que así sea.
La tecnología a nuestro favor
Bien es sabido que no hay runner sin smartwatch y doy fe de que así es. Les encanta ver estadísticas, sincronizarlas en sus móviles y observar la evolución de cada sesión. Pero si algo he aprendido es que un buen reloj deportivo es mucho más que eso. Es fundamental para poder guiarte, por lo que requiere un buen GPS, y para poder analizar al 100% el estado de forma y resultados, entre muchas otras cosas.
En casa, gusta mucho el Suunto Vertical. De hecho, hay muy buenas marcas de relojes para correr, pero mi pareja siempre ha sido fiel a esta marca.

Sin ser yo experta, me gusta mucho de este reloj que puedes buscar o crear tus propias rutas en cualquier lugar, y el propio smartwatch te irá guiando cuando salgas a hacer kilómetros. Además, tiene otras muchas prestaciones que merecen la pena y, al ser un modelo que ya tiene unos años, supone un desembolso algo menor que otros modelos.
Junto con este dispositivo, nos parece que, si tus entrenamientos van un poco más en serio, contar con un pulsómetro especial es fundamental. Aunque la mayoría de relojes inteligentes los llevan incorporados, los dispositivos externos, como este de Coospo, son más precisos.

Los hay también de pecho, pero me parecen más prácticos para principiantes los de brazo. Esto permite incluso plantear entrenamientos por pulsaciones y conocer el rendimiento y las sensaciones más reales de cada sesión, para poder adaptarlas en función de los resultados.
Los últimos dos dispositivos que recomiendo los enmarco más en el apartado de caprichos que en el de esenciales. De hecho, los uso yo más (en mi época runner y ahora) que mi pareja.

Por un lado, unos auriculares de conducción ósea de Shookz. Aunque a mí me gustaba salir a entrenar acompañada, había veces que, por logística, no era posible y recurría a ellos para hacer más llevadero el esfuerzo. Sin embargo, también los uso si voy a pasear o, incluso, en el autobús.
Me encantan porque son muy cómodos, seguros de usar (tanto para la audición como para evitar que se pierdan) y porque hacen las veces de MP3. Es decir, yo puedo almacenar en ellos la música y no necesito llevar ningún otro dispositivo sincronizado. También hay opciones sin esta prestación.
Por último, una compra que es toda una joya... aunque al principio me pareciera toda una chorrada. De hecho, ha sido una de esas compras con las que luego me he tenido que tragar mis palabras. Se trata de la cámara con estabilizador DJI Osmo Pocket, un pequeño dispositivo que graba que es una maravilla...
Pensada para múltiples usos, entre ellos, el deporte, en nuestra casa ahora el más habitual es grabar instantes de nuestros viajes. Cuando vuelvo a casa, edito los clips y hago un único vídeo y tenemos un recuerdo precioso de nuestra aventura.
Me encanta porque es súper ligera y compacta, por lo que puedes llevarla siempre encima sin que suponga esfuerzo y porque es muy sencilla de usar. Mención a parte merece su calidad de imagen y su estabilizador. Porque sí, también lo hemos probado en entrenamientos y es una auténtica pasada.