El CO2 alto da muchos problemas: este aparato te ayudará a vigilarlo en casa o donde vayas

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El CO2 puede ser peligroso, y en invierno se concentra si no ventilas bien tu casa.
Muchas veces somos ajenos a la calidad del aire que respiramos. Tendemos a pensar solo en la temperatura, en si hace frío o calor, pero el aire que hay dentro de casa puede estar cargado de partículas, alérgenos y otros elementos inertes que ni siquiera notamos. El más traicionero de todos es el CO2.
Es un gas incoloro e inodoro, así que no hay forma de saber si está ahí acumulándose. Y si tu casa, por lo que sea, no está bien ventilada, puede alcanzar niveles que llegan a ser peligrosos, pero que sobre todo producen malestar y somnolencia.
Por eso llevo tiempo pensando en comprar un monitor de CO2, una buena forma de saber, con datos en la mano, si toca o no abrir las ventanas. Y los hay a buen precio, con funciones que van mucho más allá de medir un solo gas.

Medidor de calidad del aire Sonoff
Este medidor es sencillo pero efectivo, con diseño minimalista y conexión con la Smart Home.
El que me ha llamado la atención es el SONOFF AirGuard. No es un simple medidor de CO2. Es un monitor de calidad del aire interior que, además de la concentración de dióxido de carbono, también mide temperatura y humedad, y lo muestra todo junto en una pantalla LCD simple pero eficiente.
Eso significa que con un solo aparato tienes una foto bastante completa de cómo está el ambiente de la habitación. Y no hablamos de un cacharro que solo mira el CO2 y se olvida del resto. El sensor de CO2 da una actualización de lectura cada 5 segundos. Es decir, que si abres la ventana, en cuestión de segundos lo vas a ver reflejado en la pantalla.
Lo que más me convence, y por lo que creo que merece la pena frente a otros monitores más básicos, es su compatibilidad con Matter. Es, según SONOFF, el primer monitor de calidad del aire del mercado con soporte nativo para este estándar. ¿Y qué significa eso en la práctica? Pues que se integra sin dramas en Apple Home, Amazon Alexa, Google Home, SmartThings y hasta Home Assistant.
Puedes preguntarle a Siri o a Alexa cómo está el nivel de CO2 sin tener que abrir ninguna app, o crear automatizaciones para que, si el CO2 sube de un umbral, se encienda un ventilador o te llegue una notificación al móvil. Si ya tienes un ecosistema de casa inteligente montado, este aparato encaja como un guante.
El sistema de avisos también está bien pensado. Tiene tres formas de alertarte: un zumbido audible, un indicador LED que cambia de color según la calidad del aire y notificaciones push a través de la app eWeLink. Lo bueno es que puedes configurar los umbrales a tu gusto. Si te molesta el ruido, puedes silenciar el zumbido y dejar solo la luz o las notificaciones.
Incluso tiene un modo No Molestar para que no te despierte por la noche si el CO2 sube en el dormitorio. Y guarda hasta un año de historial de datos, que puedes consultar en la app en forma de gráficas y exportar si quieres analizarlos con calma. Para alguien como yo, que quiere entender patrones (si la habitación se carga siempre a la misma hora, si ventilar cinco minutos es suficiente), eso es oro.
El aparato en sí es pequeño y discreto. Se alimenta por USB Tipo C, así que lo puedes enchufar a cualquier cargador que tengas por casa, y se queda en una estantería o sobre la mesa sin llamar la atención.
Es sin duda una compra necesaria si, como yo, sospechas que tu casa no se ventila todo lo bien que debería y quieres dejar de fiarte de la sensación de somnolencia para tener datos reales. También si tienes niños pequeños, porque ellos son más sensibles a los niveles altos de CO2 y su salud a largo plazo se resiente más.

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