Ni escoba ni fregona: jubila las dos porque hay una aspiradora que hace las dos cosas por 149 euros

Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Si además de aspirar buscas una aspiradora que haga algo más, tenemos buenas noticias.
El sector de las aspiradoras y los robots de limpieza es una jungla ultracompetitiva. Marcas como Dyson, Roborock o iRobot no dejan de innovar, y cada pocos meses vemos una nueva tecnología que promete dejarnos la casa como una patena sin mover un dedo.
En esta guerra de patentes y marketing, hay nombres que han pasado de ser secundarios a protagonistas, y uno de ellos es, sin duda, Dreame. La marca se ha ganado a pulso un hueco en el mercado con productos que no solo copian lo que funciona, sino que se atreven a ir un paso más allá. El ejemplo perfecto es su aspiradora multiusos total, la Dreame H12S, un aparato que no solo aspira el polvo, sino que también pasa la mopa húmeda y, ojo al dato, hasta aspira líquidos.

Dreame H12S
- Esta aspiradora puede con sólidos y húmedos, y pasa una mopa que con agua limpia y producto de limpieza deja el suelo impoluto.
Lo mejor de todo es que Amazon la ha rebajado en su Fiesta de Ofertas Prime de octubre a solo 149 euros. Para que nos hagamos una idea, eso es menos de la mitad de lo que costaría la Dyson más barata del mercado.
Es una oferta que, ojo, es exclusiva para miembros Prime. Dicho esto, un truco: date de alta en el mes de prueba gratis de Prime y listo, ya puedes acceder a todos los chollos.
Todo en uno, y lo mejor es que se limpia sola
Este modelo es la solución para los que odian tener que pasar primero la escoba, luego la aspiradora y, para rematar, sacar el cubo y la fregona. Lo hace todo de una sola pasada. Imagina la escena típica de un desayuno caótico: se cae el tazón de cereales, dejando un rastro de leche, copos de avena y azúcar por todo el suelo.
Con una aspiradora normal, solo podrías recoger lo seco y luego tendrías que fregar el pringue. Con la H12S, pasas por encima y desaparece todo, tanto lo sólido como lo líquido, dejando el suelo limpio y casi seco al instante. Es un cambio de paradigma total en la limpieza diaria.
Para ello cuenta un rodillo de cepillo húmedo que gira a alta velocidad. Mientras aspira la suciedad, el rodillo va limpiando el suelo con agua limpia, que se dispensa desde un depósito dedicado. Y aquí viene la magia: tiene un sistema de doble tanque. Uno para el agua limpia (incluso puedes añadir un poco de producto de limpieza no espumoso) y otro para el agua sucia y los residuos que recoge.
Esto significa que siempre estás limpiando con agua fresca, no como con una fregona tradicional, que a la segunda pasada ya está repartiendo la suciedad de un lado a otro. Ver el depósito de agua sucia al final de la limpieza es, a la vez, asqueroso y tremendamente satisfactorio.
Incorpora un sensor que detecta el nivel de suciedad del suelo en tiempo real. Si pasas por una zona con un pequeño derrame, ajusta automáticamente la potencia de succión y el flujo de agua al mínimo necesario. Pero si detecta una mancha pegajosa o un montón de barro, se pone a toda máquina para no dejar ni rastro. Todo esto lo puedes ver en una pantalla LED en el mango, que te informa del modo de limpieza.
Cuando terminas de limpiar la casa, no tienes que ponerte a desmontar y fregar el rodillo a mano, que suele ser una tarea bastante desagradable. Simplemente colocas la aspiradora en su base de carga, pulsas un botón, y ella misma se encarga de enjuagar y centrifugar el cepillo, dejándolo limpio y listo para la próxima vez. Incluso tiene un sistema de secado por aire para evitar malos olores y la proliferación de bacterias. Limpia tu casa y luego se limpia a sí misma. Es la pereza hecha tecnología.
Su diseño sin cables y su cabezal articulado la hacen muy manejable, y el cepillo está diseñado para limpiar hasta los bordes y las esquinas, esos rincones donde siempre se acumula la porquería. La batería te da para unos 35 minutos de limpieza, más que suficiente para un piso de tamaño medio o para repasar las zonas clave de una casa más grande.
