El arenero de tu gato dejará de oler a amoniaco con este desodorante que mezclas con la arena

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Limpiar arena de gatos a diario es obligatorio, pero mientras la cambias y no, al menos que no huela.
Todos los que tenemos gatos lo sabemos perfectamente: limpiar la arena es, sin discusión, la parte más desagradable de tener un felino en casa. Pero toca hacerlo, por higiene y por convivencia, y de ahí que los areneros autolimpiables estén arrasando en los últimos años. Ahora bien, incluso con uno de esos aparatos, siempre hay restos que la pala no atrapa del todo.
Esos pequeñísimos fragmentos de pipí o caca que se quedan mezclados con la arena acaban fermentando y generando ese olor inconfundible a amoníaco que te recibe en cuanto entras en casa. Hay bastantes a la venta, por ejemplo uno de los más populares de Amazon, el de la marca Simple Solution, pero no es ni mucho menos el único.

Desodorante para arenero
Por muy limpio que esté el arenero, al poco tiempo termina oliendo, por eso son populares los desodorantes en distintos formatos.
Lo que hace diferente a este producto es su formato. No es un polvo que se espolvorea y ya está, ni un spray que enmascara el olor durante un rato. Son pequeñas perlitas granuladas que se mezclan directamente con la arena y actúan sobre el origen del problema.
La clave está en su fórmula enzimática con pro-bacterias. Cuando el gato usa el arenero, esas enzimas se activan y descomponen las moléculas que causan el mal olor, en lugar de taparlas con una fragancia más potente.
El aroma que lleva es Spring Breeze, algo así como brisa de primavera, un olor fresco y limpio que no resulta cargante. No es de esos productos que te dejan el baño oliendo a flores artificiales durante horas. Viene en un bote de 500 gramos, un formato generoso que cunde bastante porque solo necesitas espolvorear una capa ligera sobre la arena después de limpiar los residuos sólidos. Con un uso normal, el bote te dura semanas, así que el desembolso inicial se amortiza sin problema.
La aplicación es de lo más sencilla. Empiezas con el arenero limpio y seco, espolvoreas una capa fina por el fondo, añades la arena como siempre y luego repites un poco por encima mezclándolo bien. A partir de ahí, cada vez que retires cacas o grumos de pipí, echas un poco más y remueves. Así mantienes el frescor entre limpieza y limpieza profunda. Algunos usuarios comentan que incluso ayuda a que la arena aglomere mejor, lo que alarga su vida útil y te ahorra tener que cambiarla tan a menudo.

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