Foro 'Nuevas formas para combatir el cáncer: la protonterapia': "Actúa sobre el tumor y evita tejidos sanos"

  • Expertos en oncología explican las ventajas de una técnica a punto de llegar a España de la mano de Quirónsalud.
El doctor Raymond Miralbell, Melisa Tuya, la doctora Marta Lloret y el doctor Jesús García-Foncillas.
El doctor Raymond Miralbell, Melisa Tuya, la doctora Marta Lloret y el doctor Jesús García-Foncillas.
Enrique Cidoncha
España está a punto de vivir un hecho considerado como histórico en el campo de la medicina. En cuestión de días, la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón será escenario de la apertura del primer centro de protonterapia del país, perteneciente al Grupo Quirónsalud. Esta modalidad de radioterapia se ha erigido como una forma más precisa, eficaz y con menos efectos secundarios de irradiar algunos tumores, y su llegada permitirá avanzar en la investigación contra la enfermedad.

España está a punto de vivir un hecho considerado como histórico en el campo de la medicina. En cuestión de días, la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón será escenario de la apertura del primer centro de protonterapia del país, perteneciente al Grupo Quirónsalud. Esta modalidad de radioterapia se ha erigido como una forma más precisa, eficaz y con menos efectos secundarios de irradiar algunos tumores, y su llegada permitirá avanzar en la investigación contra la enfermedad.

Para dar respuesta a los interrogantes sobre este tratamiento, 20minutos organizó el Foro Nuevas formas para combatir el cáncer: la protonterapia, moderado por Melisa Tuya, redactora jefe del diario. En él participaron Raymond Miralbell, director médico del centro de protonterapia de Quirónsalud; Marta Lloret, coordinadora del grupo oncológico pediátrico de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR); Jesús García-Foncillas, director del Oncohealth Institute de la Fundación Jiménez Díaz, y Javier García, socio fundador de Columbus Venture Partners.

"La ventaja de este tipo de radiación es que nos permite distribuir mejor la dosis, concentrándola en las células cancerígenas y evitando tejidos sanos. Se trata de curar mejor", explicó el doctor Miralbell. "Con la protonterapia reducimos la radiación innecesaria casi al 100%. Podemos evitar la toxicidad durante el tratamiento y a largo plazo y así prevenir otros eventos, como los segundos tumores o los radioinducidos", coincidió la doctora Lloret, quien destacó la importancia de este hecho en un contexto en el que "cada vez se cura más a los pacientes" pero en el que preocupan "las consecuencias". "La radioterapia clásica con fotones es como un soplete: quema el tejido anterior, el tumor y el tejido posterior. Los protones queman un poco el tejido anterior, el tumor y nada después", comparó Javier García.

Ese factor de precisión permite aumentar la dosis mientras se preservan los linfocitos, muy sensibles a la radiación, lo que abre una oportunidad para la investigación a la hora de compaginar estrategias. "En un momento en el que el tratamiento inmunológico está demostrando resultados en cánceres tan frecuentes como el de pulmón, el de vejiga o los melanomas, poder pensar en maximizar beneficios combinándolo con la protonterapia es una oportunidad clara", avanzó el doctor García-Foncillas.

Ante la esperanza de ir explorando esas vías, actualmente la técnica con protones tiene unas indicaciones muy concretas. Su uso suele estar recomendado en tumores próximos a órganos vitales o en áreas de muy difícil acceso. "Un mensaje que deberíamos lanzar a la población es el de que confíen en sus médicos. Somos los que tenemos el conocimiento y las herramientas para poder diseñar el mejor tratamiento para cada paciente", aconsejó la representante de la SEOR, quien coincidió con sus compañeros en que en medicina ninguna terapia es totalmente innocua ni tampoco existen soluciones milagrosas contra el cáncer.

El director médico del centro de Pozuelo concretó, por ejemplo, que no sería conveniente para un cáncer de próstata pero sí para uno en la zona baja del cráneo, "por la que pasan muchos nervios": "Son muy raros y con una dosis de radioterapia clásica no los curamos. La esperanza de vida no supera los cinco años. Con la protonterapia el porcentaje de curación está entre el 70 y el 90%".

Participantes en el Foro 'Nuevas formas de combatir el cáncer: la protonterapia'.
Participantes en el Foro 'Nuevas formas de combatir el cáncer: la protonterapia'.
20minutos

Con esa eficacia media del 80%, la población que potencialmente más se beneficia de esta técnica es la infantil, que tiene los órganos y los tejidos en pleno desarrollo. Creada en el año 2017 a la espera de que este tratamiento llegara a España, la Fundación Columbus ha colaborado en la derivación a Alemania, Suiza e Italia de más de 60 niños y con muy buenos resultados. "La protonterapia ya tiene unos cuantos años. Implantarla supone ponernos al nivel de otros países europeos y para los pacientes es una gran noticia", afirmó el socio fundador de Columbus Venture Partners.

La llegada de este centro, que ha costado unos 40 millones, facilitará la accesibilidad a esta terapia, lo que potenciará sus beneficios. "Cada vez vemos más que los pacientes oncológicos requieren un contexto de apoyo psicológico, social,… que por muy bueno que sea un centro del extranjero nunca es igual que estar en su entorno. Incluso las necesidades de los pacientes anglosajones son diferentes a las de los españoles. El contexto social y cultural es distinto. No hay solo una barrera idiomática", apuntó el director del Oncohealth Institute.

Con la máquina a pleno rendimiento, en Pozuelo podrán ser atendidas entre 300 y 400 personas al año, procedentes tanto de la sanidad privada como de la pública. El doctor Miralbell calculó que el 5% de los enfermos podrían ser candidatos, lo que haría necesario contar con más aparatos, "pero hay que empezar despacio". "Con los recursos que tenemos seguramente creceremos y probablemente los protones sean el tratamiento más utilizado de aquí a diez años", vaticinó.

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