Tomando el sol
El 80% de las quemaduras se producen en los primeros 20 años de juventud. EFE

Este viernes, 21 de junio, entra oficialmente el verano. Como cada año las playas y piscinas suponen un riesgo para la piel y no sólo debido a los rayos del sol. Los dermatólogos alertan de los hongos, un problema "muy difícil de detectar".

"Son muy frecuentes porque vamos descalzos. En invierno si se tiene hongos van tapados. En verano salen de su cueva", explica a 20minutos Ricardo Suárez, doctor en dermatología y profesor de Medicina en el Hospital Universitario de Moncloa de la Universidad Europea.

Los sitios donde suelen aparecer es en los pliegues de la piel y en el cuarto hueco entre "el dedo meñique y el de al lado" del pie. La clave para indentificarlo a tiempo es mirarse. En los pliegues es habitual encontrarse "zonas rojas, brillantes, que pican; normalmente se extiende como el petróleo", apunta. En el pie los síntomas incluyen "mal olor, uña amarillenta, picor...".

Una vez diagnosticado se tratará de forma "fácil", sin impedir el baño, porque "lo peor es darse cuenta de que se tiene".

Consejos contra los hongos

1. No andar descalzos, ya sean playas o piscinas.

2. Secarse muy bien los pies, "con papel de cocina", aconseja Suárez. Debe estar bien seco, también entre los dedos.

3. Evitar zapatos con suelas gruesas (deportivas, bambas...) el motivo es que no dejan que el pie se airee y suelen mantener la humedad, sgún el dermatólogo.

Dos de cada cuatro quemaduras terminan en melanoma

Respecto a la protección contra el sol, Suárez recuerda que "una buena crema que respete las normas europeas suele proteger durante una semana o 9 días". Insiste en que "hay que usar la misma protección (50+) para todo el cuerpo, cara incluida, incluso cuando ya estemos morenos".

La arrugas, las manchas, el envejecimiento prematuro son algunas de las consecuencias del sol en la piel. "El 80% de las quemaduras intensas se producen en los primeros 20 años de vida, de esos 2 de cada 4 terminan en melanoma", afirma el doctor,

Por eso, no sólo no hay que dejar de usar crema solar si no que "debemos aplicarla antes de bajar a la playa para que se absorba" y  al salir del agua o después de sudar mucho se debe volver a echar. De forma general Suárez recomienda repetir el proceso "cada seis horas".