El truco de la DGT para hacer más útiles los radares de velocidad
Un radar de velocidad, en una imagen de archivo. EUROPA PRESS/SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO - ARCHIVO

Aunque hay algunas multas curiosas por las que no cabría esperarse una sanción económica, como sacar el brazo por la ventanilla o dar un mordisco a un bocadillo en un semáforo en rojo, la realidad es que la mayoría de las veces que recibimos estas notificaciones es porque hemos desatendido las obligaciones que tenemos como conductores. Así, llevar las luces apagadas cuando la luz solar escasea, saltarse un ceda el paso o un stop en la ciudad o superar la velocidad en una carretera secundaria (rebasando la regla de los siete kilómetros para que no salte el radar) son solo algunas de las acciones al volante que puede acabar en multa. Pero, ¿cómo deben notificármelo?


Hay algunas multas que se reciben en el acto; otras a través de la Dirección Electrónica Vial (DEV), sistema que permite recibir vía Internet las notificaciones de procedimientos sancionadores; y otras, las edicatales, por medio del Tablón de Sanciones de Tráfico de la DGT, más conocido como TESTRA, plataforma a la que tienen acceso todos los ciudadanos, sin necesidad de registrar un certificado o un DNI. Claro que, también se puede recibir la sanción por correo en el domicilio, aunque, para ello, deben de darse una serie de características para que esta sea válida.


Para empezar, al hacer llegar la sanción por correo ordinario existe el peligro de que el usuario multado no llegue a recibirla o tarde más tiempo del esperado. Por eso, es esencial que la carta sea certificada con acuse de recibo, es decir, que la administración siempre tenga constancia de que el implicado la ha recibido. De hecho, si la persona no notifica la recepción de la multa, esta no tiene validez y hay que buscar otros canales para hacerle saber de la sanción en curso que tiene pendiente, como los anteriormente mencionados. En caso de no obtener respuesta, la administración procederá a un segundo intento, que tendrá que llevarse a cabo dentro del plazo de los 3 días siguientes al primer y en una fraga horaria distinta.