Cinco calves para conducir con viento
El viento es uno de los fenómenos atmosféricos que más complican la conducción.  Pixabay

El viento es uno de los fenómenos atmosféricos que más complican la conducción. Es una de las situaciones más peligrosas que se pueden dar en las carreteras por su impredecibilidad. Un peligro invisible que suele aparecer con fuerza y desestabilizar el coche.

Según la DGT, después de la lluvia y la niebla, es el fenómeno meteorológico que está detrás de más accidentes invernales. De hecho, a este elemento se le atribuyen el 5% de los accidentes con mal tiempo.

El viento puede aparecer en cualquier momento y sorprender al conductor, por eso conviene estar preparado, extremar la precaución y conocer bien las claves para conducir con vientos fuertes.

Reducir la velocidad

Desde la DGT aconsejan aminorar la velocidad, pero mantener la suficiente potencia. Reducir a una marcha inferior para tener mayor capacidad de respuesta del motor. De esta manera se consigue mantener la trayectoria del coche y el agarre al asfalto.

Conocer la dirección del viento

Observar la vegetación, las mangas de viento de las autovías o los materiales arrastrados que hay en la carretera, ayuda a conocer cuál es la dirección del viento y su intensidad. Un factor importante para que el conductor pueda reaccionar con más tiempo y acierto.

Aumentar la distancia de seguridad

Es aconsejable aumentar la distancia de seguridad con respecto al resto de vehículos, tanto la distancia frontal como la lateral. De esta manera el tiempo de reacción del conductor ante cualquier percance que se pueda dar es mayor.

Sujetar el volante con firmeza y evitar movimientos bruscos

Hay que sujetar el volante con ambas manos para mantener la trayectoria deseada, especialmente al realizar adelantamientos. Además, es aconsejable mantener una suave presión contra la dirección del viento y no hacer movimientos bruscos para evitar bandazos.

Cuidado con los adelantamientos y los túneles

Hay que extremar la precaución al pasar por puentes, zonas descubiertas, a la salida de túneles y al adelantar los vehículos pesados. El viento puede sorprender al conductor y desviar la trayectoria del coche.

Por otro lado, antes de salir de viaje es recomendable consultar el estado de las carreteras. Aplicaciones, Twitter, páginas webs... Las nuevas tecnologías son, ahora, uno de los grandes aliados de los conductores a la hora de conocer los avisos por mal tiempo y las retenciones.