Cuatro perros esperando en la entrada de un hospital
Cuatro perros esperando en la entrada de un hospital CRIS MAMPRIM

Un ensayo clínico en perros ha demostrado la eficacia de un insecticida oral para matar al vector de la leishmaniasis, una enfermedad parasitaria transmitida por insectos. Su uso comunitario "puede representar una estrategia de control" en zonas endémicas, según ha destacado el investigador del Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal) Albert Picado.

El estudio, publicado en 'Parasit Vectors', ha pasado a la práctica un modelo matemático desarrollado por el equipo de Picado y ha demostrado que una sola dosis oral del insecticida 'fluralaner' logra matar insectos flebótomos que se alimentan de sangre de perros tratados, hasta 45 días después de ingerirlo, según explica el ISGlobal en un comunicado.

Los científicos de este centro -impulsado por la Fundación Bancaria La Caixa-, en colaboración con investigadores de la Universidad de Zaragoza, han demostrado la eficacia en la reducción de la transmisión del parásito, que supone un problema de salud pública en zonas endémicas, como Brasil, donde hay unos 3.000 casos con una mortalidad de entre el 10% y el 20%.

Se transmite a humanos

La leishmaniasis visceral 'zoonótica', causada por el parásito Leishmania infantum, se transmite al humano por la picadura de hembras flebótomas que se alimentan de mamíferos infectados, particularmente perros.

Las estrategias probadas hasta ahora en estas zonas, como el sacrificio de perros infectados e insecticidas tópicos y en collares, han tenido un impacto limitado.

En este ensayo, probaron el efecto de una dosis oral de este insecticida, comúnmente usado en mascotas contra pulgas y garrapatas, sobre la supervivencia de flebótomos que se alimentaron de perros tratados o no tratados.

Los resultados muestran que la mortalidad de flebótomos que se alimentaron de perros tratados con una pastilla masticable de fluralaner fue entre el 89% y el 100%, hasta 45 días después del tratamiento -pasado este plazo, la eficacia del medicamento disminuyó por debajo del 65%-, comparado con una mortalidad entre el 4% y 10% para los que se alimentaron del grupo no tratado.