Pollo Teriyaki
Pollo Teriyaki EMMA GARCÍA

La salsa teriyaki es un clásico de la gastronomía japonesa, y aunque se puede usar en muchísimos platos, el pollo teriyaki es uno de los más conocidos por aquí. Esta salsa con un punto dulce es perfecta para animar muchas recetas y resulta muy fácil de preparar en casa.

La comida nipona, afortunadamente, cada vez está más presente en nuestras calles. A parte de los restaurantes especializados también podemos encontrar tiendas donde comprar ingredientes poco habituales por aquí -como el mirin, un vino de arroz dulce, o el sake, típica bebida alcohólica también a base de arroz- para animarnos a preparar algunos platos en casa o al menos intentarlo.

Así que ya no tenemos excusa para no preparar esta versión rápida y fácil de pollo teriyaki, que tendremos lista en media hora y que además consigue convertir unos aburridos trozos de pollo en una delicia.

Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo
  • Un poco de harina para rebozar el pollo
  • Salsa soja 100 ml.
  • Sake 15 ml.
  • Mirin 15 ml.
  • 15 gr. de jengibre en polvo (o ralladura de jengibre)
  • 80 gr. de azúcar moreno

Preparación

Cortamos el pollo en trozos grandes para para laminar al servir. Lo enharinamos y lo ponemos en una sartén o plancha a fuego medio con aceite de oliva virgen extra. Enharinar es opcional, pero formará una capa crujiente muy rica. Freímos por ambos lados hasta que esté dorado por fuera y hecho por dentro. No hace falta añadir sal (o añadimos muy poca) ya que la salsa de soja es muy salada, pero sí podemos añadir pimienta negra molida.

Pelamos la cebolla y la partimos por la mitad. Cortamos cada mitad en láminas de medio centímetro (con forma de medio aro) y las separamos unas de otras. Sofreímos la cebolla en otra sartén con abundante aceite y la sacamos del fuego cuando empiece a transparentar (tiene que quedar crujiente, no pochada).

En un cazo a fuego bajo, mezclamos la salsa de soja con el sake, el mirin, el jengibre y el azúcar moreno. Removemos durante unos minutos mientras el contenido va reduciendo. Cuando la textura sea parecida al caramelo líquido la salsa teriyaki estará lista.

Para servir, ponemos primero la cebolla sobre el plato o fuente, laminamos el pollo y lo ponemos sobre la cebolla. A continuación bañamos el pollo con nuestra salsa teriyaki.