Pollo al curry con leche de coco
Pollo al curry con leche de coco ARCHIVO

Es una respuesta muy de madres y padres cuando se pregunta qué hay para comer: "sobras". Un concepto maravilloso que, de hecho, debería usarse más a menudo, teniendo en cuenta que el desperdicio de alimentos es una lacra a erradicar.

El caso es que hay platos que merecen una categoría especial porque, no es que mantengan el tipo en la nevera, es que mejoran con el tiempo. Sí, un triángulo de tortilla para desayunar al día siguiente es una maravilla, pero puede que sea más una cuestión subjetiva o de hambre.

Sin embargo hay otros, como algunos guisos o pasteles, que se llevan muy bien con esas 24 horas de reposo en las que ingredientes y sabores se asientan. Y es que no siempre lo de "recién hecho" es la mejor opción.

Platos de cuchara

Potaje, cocido, lentejas, arroces caldosos... la mayoría de platos de cuchara saben mejor el día siguiente. El reposo hace que las carnes y verduras suelten todo su jugo y que el caldo tenga más cuerpo. Ojo, eso sí, con el recalentado para no perder el punto del arroz.

Lasaña

Nada alegra más el estomago que encontrar un trozo de lasaña del día anterior. La bechamel se habrá compactado un poco más, creando un relleno delicioso con el resto de ingredientes. En todo caso, un poco de queso rallado fresco y gratinado puede ayudar a revivirla por fuera y que no sólo nos quede buena, sino que luzca bonita.

Quiche

Con las quiche pasa lo mismo, siempre están buenas pero el día siguiente están mucho mejor. El huevo con la mezcla del relleno gana en sabor y el conjunto se vuelve más consistente. Si no queremos que se reblandezca, mejor utilizar el horno que el microondas para calentarla, o incluso una sartén.

Estofados

Es posiblemente el mejor ejemplo cuando se habla de comidas que mejoran tras unas horas de reposo: los guisos y estofados. No sólo los ingredientes se integran mejor, sino que la salsa también se asienta y el resultado es estupendo.

Curry

No deja de ser un guiso exótico, pero los currys merecen su propia categoría en esta lista. Lo ideal es tener el curry por separado y preparar arroz reciente para servirlo, aunque es verdad que el arroz cocido -sobre todo variedades como el basmati- tampoco envejecen nada mal de un día para otro, e incluso hay quienes dicen que está mejor recalentado y mezclado con otros ingredientes.

Macarrones al horno

Aunque para un italiano -o cualquier amante de la pasta- la única pasta buena es la que está recién hecha, podemos hacer una excepción con platos como los macarrones al horno, en los que hay una bechamel y un gratinado que da más consistencia y calorías al plato. Un tupper con una ración de esto en la nevera si han sobrado del domingo te puede alegrar el comienzo de semana.

Salsas

De la familia de los guisos y estofados, las salsas son otro de esos platos que no se llevan bien con las prisas. Ni al cocinarlos ni al comerlos. Una buena noticia que nos permite tener durante unos días en la nevera una salsa preparada e ir sacándola según se necesite.

Brownie

Un bizcocho casero puede quedarse seco con las horas. No esos industriales que por arte de magia duran semanas intactos. Pero en el caso del brownie, la grasa y el chocolate hacen milagros y consiguen que al día siguiente esté tan bueno como recién hecho. O más.

Tartas

El brownie no está solo en la lista de postres. En el caso de la tarta de queso, por ejemplo, es muy buena idea dejarla reposar unas horas o incluso de un día para otro. Y lo mismo pasa con tartas como la de zanahoria o chocolate. Así que no hace falta terminárselas enteras.