¿Me pueden multar por fumar en el coche? Sanidad quiere prohibirlo

Encenderse un cigarro al volante nos obliga a apartar la mirada de la carretera varios segundos.
Encenderse un cigarro al volante nos obliga a apartar la mirada de la carretera varios segundos.
©[webphotographeer de Getty Images Signature] a través de Canva.com.

El hábito del tabaco es un problema que preocupa desde hace tiempo a las autoridades sanitarias y otras asociaciones que cada vez dan más pasos hacia la eliminación de este gesto tan perjudicial para la salud. Uno de los puntos fuertes del plan desarrollado por Sanidad es prohibir fumar al volante. ¿Pueden multarme por fumar mientras conduzco?

La respuesta no es ni sí, ni no. No existe una norma que impida al conductor o a los acompañantes fumar dentro del coche o durante la marcha, por lo tanto no es ni un delito ni una infracción. Sin embargo, sí que se convertiría en un hecho sancionable si el encenderse un cigarro al volante fuera una distracción que pusiera en riesgo la seguridad vial. 

Es decir, fumar al volante será motivo de multa siempre que los agentes de tráfico consideren que ha supuesto una distracción. En este sentido, los supuestos son los mismos que el hecho de conducir con abrigo o con el codo apoyado en la ventanilla.

200 euros de multa

Las multas por distracciones al volante de este tipo rondan los 100 euros. Sin embargo, el hecho de lanzar una colilla de un cigarro por la ventanilla del coche está castigado con 200 euros de multa y la retirada de cuatro puntos del carné. Este gesto es muy peligroso para la seguridad vial, ya que puede afectar a otros conductores y sobre todo a motoristas y ciclistas; y para el medioambiente, ya que puede provocar incendios.

Un cigarro, 4 segundos a ciegas

Encenderse un cigarro al volante puede convertirse en un riesgo no solo de multa, sino de accidente. Al coger el mechero para encender un pitillo pasan unos 4 segundos en los que desviamos la mirada de la carretera. A una velocidad de 120 kilómetros por hora, en total se recorren demasiados metros sin prestar atención a lo que sucede en la calzada. 

Otro de los peligros de fumar al volante es que la ceniza puede caer sobre alguna parte del cuerpo, quemándonos y sobresaltándonos poniendo en peligro la conducción. Además, llevar un cigarro encendido nos obliga a tener una mano constantemente ocupada sin poder ponerla sobre el volante con la capacidad de reacción necesaria en caso de incidente.

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