El truco para conseguir una salsa de tomate casera menos ácida sin necesidad de añadirle azúcares y sin cambiar el sabor

Con un ingrediente que todos tenemos por casa puedes cambiar el pH de la salsa de tomate y hacerla mucho más agradable al paladar. 
Con un ingrediente que todos tenemos por casa puedes cambiar el pH de la salsa de tomate y hacerla mucho más agradable al paladar.
Con un ingrediente que todos tenemos por casa puedes cambiar el pH de la salsa de tomate y hacerla mucho más agradable al paladar.
Con un ingrediente que todos tenemos por casa puedes cambiar el pH de la salsa de tomate y hacerla mucho más agradable al paladar.
Salsa de tomate casera.
miniseries / iStock - Wochit

La salsa de tomate es sin lugar a dudas una de las populares en nuestra gastronomía, un complementos capaz de hacer de un sencillo plato de pasta, de carne o de pescado una receta deliciosa, jugosa y con mucho sabor. 

Aunque en el mercado podemos encontrar todo tipo de salsas de tomate según nuestras preferencias, quienes aprecian el valor de una buena salsa de tomate casera saben que, a pesar de llevar más trabajo que le nos supone abrir un bote del supermercado y verterlo en la receta, el resultado es infinitamente mejor. Y aunque se trata de una receta sencilla, siempre existen trucos que nos ayuan a conseguir un resultado mejor. 

¿Salsa de tomate ácida?

Ya sabemos que el tomate es una fruta ácida, por lo que es posible que la salsa te quede con un sabor un tanto astringente, y aunque el recurso más común es añadir azúcar para contrarrestar la acidez, existe otra manera de conseguir el mismo resultado pero sin tener que añadirle calorías de más a nuestra salsa de tomate. 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es elegir una variedad de tomate poco ácida lo cual como es lógico va a ayudar a conseguir una salsa menos ácida.

Las variedades San Marzano o tomate tipo Roma son buenas opciones, y cuanto más maduro esté el tomate menos sensación de acidez nos dará. Aunque si nos sigue pareciendo que tiene un sabor demasiado fuerte te contamos cómo reducirlo. 

Bicarbonato de sodio, tu aliado contra la acidez

Aunque popularmente la manera de disimular la acidez -que no bajarla- ha sido echar azúcar porque darle a la salsa un toque más dulzón, existe un ingrediente que tú seguro que también tienes en tu despensa y que ayudará a cambiar el pH de la salsa y por tanto a reducir acidez. 

Se trata del bicarbonato sódico, un producto químico capaz de neutralizar el sabor ácido de la salsa de tomate. Para utilizarlo solo tienes que ir añadiendo en pequeñas cantidad, remover bien y dejar cocinar unos minutos más cada vez que añadas bicarbonato. 

De esta sencilla manera puedes conseguir y barata puedes conseguir una salsa casera deliciosa. 

Apúntate a nuestra newsletter y recibe en tu correo las mejores novedades para disfrutar al máximo del placer de comer.

20minutos.es líder en los diarios más leídos en internet. Consulta las últimas noticias en el diario gratuito de referencia en España.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento