¿Tienen sentido los nuevos Guardianes de la galaxia después de James Gunn?

James Gunn se va, pero algunos de sus héroes se quedan. ¿Hay futuro para ellos en el MCU?
Rocket y Groot en 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
Rocket y Groot en 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
Cinemanía
Rocket y Groot en 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'

[ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS DE GUARDIANES DE LA GALAXIA: VOLUMEN 3]

"No puedo imaginar a Mantis sin James Gunn". Lo decía Pom Klementieff en la rueda de prensa celebrada en París con motivo del estreno en Europa de Guardianes de la galaxia: Volumen 3. La actriz respondía a la pregunta sobre si este filme es el final de su personaje en el MCU o, si por el contrario, estaría dispuesta a regresar en un futuro. 

La tercera entrega de la saga galáctica es la despedida de James Gunn de Marvel. El creador, que ayudó a cimentar el MCU con una panda de granujas espaciales por los que nadie daba un duro, se va de la Casa de las Ideas convertido en uno de los cineastas más destacados dentro del género, con la vista puesta en el universo cinematográfico de DC. 

Él se va, igual que algunos de sus 'guardianes'. Zoe Saldaña ha asegurado en numerosas entrevistas promocionales que no se volverá a pintar de verde Gamora y, a juzgar por las palabras de Klementieff, no parece muy probable que la veamos ponerse las antenas de Mantis sin Gunn. Dave Bautista, Drax en la saga, es otro que ha dicho adiós al MCU.

Sin embargo, algunos héroes se quedan para defender la galaxia junto a nuevos fichajes cósmicos. Ahora la pregunta es: ¿tiene esta nueva formación sentido sin James Gunn? Analicémoslo.

Solo Gunn pudo hacernos querer a un árbol

El equipo de 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
El equipo de 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
Cinemanía

Parece una obviedad, pero conviene recalcarlo: no hay guardianes sin James Gunn. Cuando Marvel Studios le presentó la idea para la primera película, el creador ha reconocido que no supo muy bien cómo encarar un proyecto tan particular. "Parecía Bugs Bunny con los vengadores", nos contaba en nuestra entrevista por el estreno del Volumen 3. 

Sin embargo, supo leer en esa historia una mucho más profunda, la de marginados en busca de la familia elegida, la de antihéroes en necesidad de autoconocimiento, la de criaturas imperfectas que solo quieren encajar por una vez en su vida. Lo hizo a través de Rocket (con voz de Bradley Cooper), el personaje con el que más se identificó y que ahora sirve de ancla en la última película. 

Sin embargo, su amor confeso por el mapache no ha impedido que dé personalidad y corazón al resto del grupo. Hizo de Star-Lord (Chris Pratt), un melómano engreído e inmaduro, el líder fallido que abrazó sus inseguridades para hacer las paces con su pasado. De Gamora, la alien temperamental, una superviviente que se imponía a una infancia traumática y que se abría al amor. 

De Drax, el destructor insensible, el padre más bienintencionado de la galaxia, y de Mantis, la criatura más inocente y memeable, una valiente y divertida incorporación que no ha dejado de crecer. También convirtió a Nébula (Karen Gillan), la villana que no lo era, en el mejor arco del MCU, a Groot (con voz de Vin Diesel), el personaje con más ternura y evolución del cine de superhéroes, y a Rocket, el hocico visible de la superación de todos estos complejos. 

Gunn supo que la belleza estaba en el interior de estos bichos raros, que la audiencia se rendiría a sus pies por ser protagonistas imperfectos, que se identificaría con sus anhelos, sus miedos y sus delirios. Y así fue, todo gracias a un guion que trajo música, color y autoparodia al MCU. 

Los inadaptados son las especialidad del director y guionista, él mismo lo ha reconocido, y su carrera, de Scooby Doo (2002) o Super (2010) a El Escuadrón Suicida (2021), se sustenta en ello. Es su superpoder, una habilidad al alcance de pocos creadores. No muchos pueden compaginar con tal tino humor y emoción (a Taika Waititi se le fue la mano en Thor: Love and Thunder, por ejemplo), dos aspectos fundamentales para hacernos empatizar con los guardianes. 

Sin Gunn, sin su sensibilidad en los diálogos, sin ese amor que desprenden sus primeros planos a sus protagonistas, sin ese humor tontorrón que todo lo hace más llevadero y que nos recuerda que reírse de uno mismo lo cura todo, sin su cassette de música, esta saga se tambalea. 

Los guardianes que se quedan

Rocket en 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
Rocket en 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
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En los últimos minutos de Guardianes de la galaxia: Volumen 3, con la nueva Gamora de regreso con los Saqueadores, los protagonistas se reúnen en Knowhere y deciden tomar caminos separados. Star-Lord anuncia que vuelve a la Tierra, Mantis se marcha en busca de su propia identidad, y Nébula y Drax se quedan al frente del planeta con forma de cráneo y sus nuevos habitantes recién rescatados de las garras del Alto Evolucionador (Chukwudi Iwuji). 

Rocket recibe el testigo por parte de Quill al frente de los nuevos guardianes, donde lo acompañará Groot. Con la historia del mapache ya contada y las fases de evolución de Groot desarrolladas, a estos veteranos poco más les queda por contar en películas centradas en los guardianes.

Asimismo, la segunda escena postcréditos, en la que vemos a Star-Lord compartiendo desayuno con su abuelo, vaticina que el rubiales volverá a Marvel, aunque no detalla cómo. Chris Pratt dejaba en el tour promocional del Volumen 3 las puertas abiertas a este regreso y lo más probable es que lo haga en alguna futura reunión vengadora, con un papel más secundario.

Además, Peter, por muy carismático que sea, funciona como miembro de un grupo, son sus interacciones con Gamora, Nébula o Rocket los que lo han catapultado. Sin ellas, su presencia por sí sola no sirve para escribir un nuevo capítulo en la saga de esta panda de granujas. Y, tal y como ocurre con Rocket, Marvel ya ha explorado su pasado y sus heridas en pantalla. 

Así, quedan guardianes veteranos en el MCU, pero sus historias ya han sido contadas y su formación como grupo queda bastante cojo. Sobre todo teniendo en cuenta el potencial y la importancia de quienes se van, pero ya llegaremos a ese punto más adelante. 

Los que se suman

Adam Warlock en 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
Adam Warlock en 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
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¿Y quiénes son los nuevos integrantes del equipo que acompañarán a Rocket y Groot? La primera escena postcréditos del filme resuelve el misterio. Nos reencontramos en un planeta desértico con el mapache y su aliado arbóreo junto a Kraglin (Sean Gunn), Adam Warlock (Will Pouler), Cosmo, el Perro Espacial (Maria Bakalova) y Phyla-Vell (Kai Zen). Esta última es una de las niñas que sobrevivió al Alto Evolucionador y conviene retener su nombre ya que, en los tebeos, se trata de la hija de Capitán Marvel y Elysius.

Si bien la crítica internacional ha aplaudido con entusiasmo el Volumen 3 de la saga (aquí puedes leer nuestra crítica), subrayando la maduración como director de Gunn en su película más emotiva y su capacidad para hacer brillar a todos sus protagonistas, los especialistas también han coincidido en señalar que el Adam Warlock de Poulter no explota el potencial del personaje en los cómics. 

El director ya había avisado de que este Adam era como un bebé, recién salido de la crisálida y actuando por órdenes e instinto. Si bien el personaje nos regala momentos llenos de ridícula ternura como ese abrazo final entre los guardianes tras salvar la vida de Peter, este Warlock está lejos del ser el todopoderoso y avasallador héroe de las viñetas. No solo eso, sino que tampoco deja con muchas ganas de más. 

El Volumen 3 es la despedida de los guardianes veteranos, ellos son el centro de todo, pero Gunn podría haber presentado al bueno de Adam con un poco más de peso, evidenciando su potencial. En su lugar, deja un personaje algo bufón que, sí, nos intriga, pero no tanto como para confiar ciegamente en el buen hacer de estas renovaciones en las filas guardianas. 

En cuanto al resto de fichajes, todos tienen carisma, de Kraglin y Cosmo (esa perrita con acento ruso que no quiere que pienses que es mala ya se ha ganado los suspiros del público) a Phyla-Vell ("pliu pliu"), pero, una vez más, sin la capacidad única de encajar identidades tan variadas de Gunn, esto puede desembocar fácilmente en una Torre de Babel identitaria desequilibrada y caótica. Y, por cierto, faltan estrógenos en este equipo.

Los guardianes que se van

Gamora en 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
Gamora en 'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
Cinemanía

Gunn no es el único que abandona la Bowie, como ya hemos adelantado. Y el gran problema aquí reside en este creador y estos protagonistas que se van. Toca decir adiós a Gamora, Nébula, Drax y Mantis, cuatro personajes sin cuyas peculiaridades y excentricidades no se puede entender el éxito de esta galaxia en colores flúor. 

Empecemos por Gamora, la hija preferida de Thanos (Josh Brolin), la única capaz de compensar el infantilismo de Peter Quill y hacerlo menos odiosos a base de temperamento, personalidad y, sí, agresividad. La heroína que no quería serlo, pero lo fue; la que nos emocionó moviendo la cabeza con Ain't No Mountain High Enough; la que temía tanto el compromiso que protagonizó una de las historias de amor más bonitas del MCU: su historia de hermanas con Nébula (¡Aparta, Quill!). 

Su final en el Volumen 3 no ha podido ser más redondo. Saldaña ha abrazado con ganas y acierto otra Gamora, aún más individualista, para recordarnos que somos cada decisión que tomamos en el camino. La familia de esta alien son los Saqueadores y así nos recuerda que ella, en cualquier versión, siempre será la dueña de su vida. 

Solo hay un personaje con un arco que supera el de Gamora, y ese es su hermana Nébula (qué niñas heridas tan bien construidas nacieron de Thanos, aunque solo sea a nivel narrativo). La hija más torturada del Titan Loco tiene el mejor desarrollo dentro del multitudinario MCU, afrontando su dolor y sus ansias de venganza, reconociendo el dolor por la soledad que se esconde tras sus actos y deviniendo en la verdadera heroína de esta historia, el alivio cómico inesperado, el pegamento del grupo.

En cuanto a Drax y Mantis, son la dupla cómica de esta historia, ese amor entre camaradas que se trolean, que se defiende y se quieren y se aceptan pese a sus diferencias. Con su llegada en Guardianes de la galaxia Vol. 2, Mantis elevó al destructor, lo hizo más humano, más adorable, y el dúo se volvió cautivador en la navideña Guardianes de la galaxia: especial felices fiestas (2022) para después confirmarse como imprescindible en esta tercera aventura.

Guardianes es una saga coral, en la que todos se nutren de todos, una alineación perfecta que ha trabajado en equipo para alcanzar la cima del MCU. Sin embargo, estos personajes que se van también se han vuelto fundamentales individualmente, gracias al amor de Gunn por los seres con matices, extraños, pero también por el buen hacer de sus estrellas, entregadas al ridículo, al tormento y al amor. 

Una galaxia sin ellos puede ser una galaxia entretenida, incluso divertida, pero en la que los echaremos de menos inevitablemente. Gunn ha dado, probablemente sin saberlo, el golpe mortal a Marvel al haber vuelto a sus guardianes, y también a sí mismo, imprescindibles. Y su ausencia se va a notar, por mucho empeño que se ponga revitalizar esta galaxia. 

¿Tienes sentido los guardianes después de James Gunn?

'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
'Guardianes de la galaxia: Volumen 3'
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Nos replanteamos las pregunta que lanzamos en el titular de este artículo y la respuesta, al menos de momento, es no. Con el final de Guardianes de la galaxia, el MCU como lo conocíamos se termina; Gunn es el último de los creadores veteranos (de Jon Favreau a los Russo) en decir adiós al buque insignia de Disney y sus protagonistas son algunos de los pocos 'vengatas' antiguos que quedaban. 

Ahora les tocará a las nuevas generaciones demostrar de qué pasta están hechos: Kate Bishop (Hailee Steinfeld) toma el arco, Yelena (Florence Pugh) pone el espionaje y las 'Marvels' la fuerza galáctica, entre muchos otros. Tal vez, en algún momento, en alguna reunión, podamos reencontraros con Hulk (Mark Ruffalo) o Thor (Chris Hemsworth, que también prometía volver en Love and Thunder), pero ya no será lo mismo. 

Es dificilísimo repetir un fenómeno tan arrollador como el que se ha dado en las fases iniciales del MCU, el carisma de esos primeros héroes, la buena mano de unos creadores improbables que aún no se veían limitados por las expectativas. Entre ellos, Gunn y sus guardianes son la ausencia que más se hará notar. Al fin y al cabo, llegaron sin que nadie los tomara en serio y se van como la franquicia más redonda de Marvel Studios. 

Quienes se quedan podrán tratar de copiar la emoción, el relato de amistad y familia, el humor absurdo, pero no podrán imitar el factor sorpresa, el disparate cósmico o la buena mano en el guion de Gunn, igual que tampoco podrán duplicar a Gamora, Nébula o Drax. Y ya sabemos que las comparaciones son odiosas... 

En el mejor de los casos, será otra Guardianes de la galaxia, pero jamás la misma, por lo que lo mismo lo más conveniente hubiera sido cambiar por completo al equipo, resetear la franquicia. Al fin y al cabo, estos ya tienen, para bien y para mal, el sello Gunn. 

Lo dijo Pom Klementieff en París: "No puedo imaginar a Mantis sin James Gunn". Esa es la clave. El talento no se puede duplicar o copiar, y cuesta confiar en unos guardianes con Rocket al frente, cuya nave no esté comandada por el director de pelo en punta especializado en las historias de inadaptados. 

Nos toca pasar por las fases del duelo y confiar en quienes están por llegar. Afortunadamente, Gunn ha confirmado en Twitter que ha tenido conversaciones con Marvel sobre el futuro de los guardianes y es buena señal que el creador haya orientado a los nuevos responsables. Pero, por lo pronto, no podemos imaginar Guardianes de la galaxia sin James Gunn. 

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