
Reinventando el ‘match’ para acabar con la soledad no deseada en la vejez
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Cada persona que pasa por nuestra vida acaba dejándonos un pedacito de sí misma, tanto que, en ocasiones, conocer la historia del otro puede provocar un cambio radical en la nuestra. Algo parecido le ocurrió a Alberto Cabanes, que desde que conoció a Bernardo (viudo y sin descendencia) durante una visita a su abuelo en la residencia, y este le confesó su deseo de tener un nieto, sintió que algo se movía dentro de él.
Ahora, nueve años más tarde, Alberto nos recibe en las oficinas de Adopta Un Abuelo, la fundación que, con mucho trabajo y cariño, inició en 2016 para acompañar a las personas mayores. Allí recuerda a Bernardo: "Yo le adopté como abuelo, empecé a visitarle y luego me di cuenta de que había otros muchos ancianos como Bernardo. Entonces, comencé a poner en contacto a otros voluntarios con personas mayores".
Así, Cabanes lanzó una página web que rápidamente se viralizó y, poco a poco, consiguió que su proyecto empezase a tomar forma en Ciudad Real, Madrid, Granada, Santander y Pamplona. "En las primeras 24 horas se registraron unas 100 personas, lo cual demostraba que había más jóvenes que querían acompañar. En ese momento hice clic y pensé: 'Yo soy emprendedor, no auditor', así que dejé mi trabajo para dedicarme a tiempo completo a Adopta Un Abuelo", explica el fundador.

CONEXIONES QUE CAMBIAN VIDAS
Actualmente, Adopta Un Abuelo lleva a cabo sus iniciativas en centros de mayores de toda España y más de 10.000 ancianos han sido ‘adoptados’ desde sus inicios. "El objetivo principal es reducir el sentimiento de soledad no deseada de los mayores", indica Alberto. Para ello, desde la fundación se encargan de gestionar voluntariados, que pueden ser recurrentes, puntuales, online o presenciales.
Los abuelos reciben todas las semanas la visita del mismo voluntario y se generan vínculos muy especiales. "Las relaciones son geniales, más del 95% de los abuelos y voluntarios conectados se mantienen unidos, hacen match como en las aplicaciones de citas", cuenta Cabanes. Los voluntarios llevan a los abuelos de paseo, al cine e incluso de viaje: "El otro día una voluntaria me contó que había llevado a su abuela a comer un bocadillo de calamares al Brillante y, hace poco, otra se fue una semana a Irlanda con su voluntario. Realmente, Adopta Un Abuelo cambia vidas", añade.
Estas actividades pueden parecer simples, pero para muchos de los abuelos tienen un gran significado, pues nunca las han hecho antes. "Desde 'no he visto nunca el mar' o 'nunca he montado en avión' hasta 'quiero conocer el Bernabéu', todos los meses cumplimos el sueño de una persona mayor gracias a la aportación de nuestros socios", explica el fundador de Adopta un Abuelo.
"Más del 95% de los abuelos y voluntarios conectados se mantienen unidos"
En Adopta Un Abuelo también llevan a cabo actividades de socialización como bingos musicales, talleres de manualidades, celebraciones de cumpleaños e iniciativas como 'Mi abuelo es la caña', un afterwork. Además, Los programas de Adopta un Abuelo reducen los índices de depresión de los mayores y aumentan su autoestima, según un estudio realizado por la fundación. "Ya no es que aumenten los años de vida, sino la calidad. Salen de la residencia, les da el aire, el sol… Hacen una vida diferente y eso alimenta el alma", apunta Alberto.
En ocasiones puntuales, la fundación también ha hecho recogidas de firmas a través de su app, por ejemplo, para frenar el desahucio de María, una gaditana de 87 años. "Hay casos tan vulnerables que sería deshumanizante no actuar. En el caso de María, la fundación se posicionó claramente y se reunieron 26.000 firmas. Después, la fundación del Cádiz Club de Fútbol compró la casa de María y le permitieron vivir allí", explica Cabanes.
ROMPER BARRERAS PARA UNIR DOS GENERACIONES
Con el paso de los años, las acciones realizadas por Adopta Un Abuelo han cambiado la vida a miles de personas y, echando la vista atrás, Alberto recuerda la pregunta que Bernardo le hizo cuando todo comenzó: "¿Cómo un humilde carpintero ha inspirado a un chico universitario como tú?". "¿Qué visión tendrá Bernardo, qué humildad y qué mundo le habré abierto yo?", confesaba pensar entonces para sí mismo Cabanes. Ahora, por fin, cree tener la respuesta: "Unos aportan compañía y, los otros, sabiduría. Es un combo perfecto en el que los dos ganan".

Para el fundador de Adopta Un Abuelo, las relaciones intergeneracionales enriquecen a mayores y jóvenes, pero hay barreras que las impiden. "Hay personas que ven a los abuelos como una carga, pero hay luego otras que ven que son maravillosos, bibliotecas andantes con mucho que aportar. Creo que muchísimas personas tienen la segunda visión, pero tenemos barreras físicas y culturales", indica Alberto, que asegura que "las ciudades cada vez son menos amables" y que "debería haber una apertura enorme de espacios físicos donde las dos generaciones puedan convivir".
"Unos aportan compañía y, los otros, sabiduría. Es un combo perfecto"
A estos obstáculos se les suma la brecha digital. "Los abuelos se vuelven invisibles, no están en internet. Ya no solo están desconectados a nivel social, sino que están desconectados del mundo", indica Cabanes. Para tratar de acabar con ella, en Adopta un Abuelo realizan iniciativas como 'Abuelo Hacker', un programa de alfabetización para acercar la tecnología a las personas mayores. "Hacen videollamadas con sus hijos y se sorprenden de poderles ver en directo. Es una forma increíble de acercamiento", explica Alberto.
UN CAMINO DIFÍCIL, PERO UN FUTURO PROMETEDOR
Aparte de los desafíos que presenta la sociedad actual con respecto a las personas mayores, en la fundación han tenido que superar grandes retos desde 2016. "Ganarse la confianza de las residencias y conseguir financiación ha sido un camino duro, requiere mucho tiempo y esfuerzo", indica el fundador de Adopta Un Abuelo. Pero la mayor dificultad para la fundación ha sido gestionar el gran volumen de usuarios: "Hay un millón de personas registradas. Tenemos más demanda de voluntarios que de abuelos y, gestionarlo es complicado a nivel de costes", añade.
Con la mirada puesta en el futuro, Alberto reconoce que hay mucho por conseguir, pero que están "en el buen camino". Con trabajo y muchas ganas de mejorar, Alberto espera "crear la mayor comunidad de acompañamiento a personas mayores del planeta" y "ser un referente absoluto de emprendimiento social". "Queremos inspirar, que haya otros jóvenes que cuando vean a un abuelo tengan una idea, que la parte social sea algo fuerte y duradero en el tiempo", concluye.
Esta historia forma parte de la serie de artículos #EnPositivo, un proyecto que publicamos en 20minutos con el objetivo de animar al lector a descubrir noticias diferentes, humanas, inspiradoras y, sobre todo, positivas, y que elaboramos gracias al apoyo de Moeve.