
Sembrar juntos para transformar el mañana: conectar plantas y personas para impulsar el cambio
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.
Contribuir al cuidado del planeta requiere del compromiso y la colaboración de personas dispuestas a impulsar el cambio. Con esta premisa nace Florestasur, una cooperativa sin ánimo de lucro impulsada por mujeres que apuesta por la regeneración de los ecosistemas y la educación ambiental para transformar nuestro planeta y construir una sociedad más sostenible.
Fundada en 2024 por María Lavao, responsable del área técnica, y Soraya Pujol, coordinadora de proyectos, Florestasur tiene la misión de acercar el conocimiento sobre biodiversidad y sostenibilidad a empresas, instituciones y comunidades. A través de la restauración ecológica y la producción de plantas autóctonas y forestales, la cooperativa impulsa proyectos de transformación social en entornos rurales, siempre de la mano de las personas.
Soraya decidió dar un giro a su trayectoria tras atravesar una crisis tanto profesional como personal en la que, según recuerda, “existía un sinsentido” en su contexto laboral. Fue entonces cuando unió fuerzas con María para poner en marcha Florestasur. “Quería ser emprendedora de un proyecto propio en el que la base fueran las personas y en el que se promoviera la restauración ecológica de la mano de esas personas”, explica.

UNA SOCIEDAD MÁS JUSTA Y MÁS VERDE
Desde Florestasur están convencidas de que el cambio nace de la unión entre acción ambiental, conciencia social e inclusión. Para Pujol, la importancia de este proyecto responde a “una necesidad que tenemos como sociedad”. En este sentido, subraya que “la restauración de nuestros ecosistemas terrestres es una necesidad brutal”.
Para respaldar esta idea, recuerda que la Comisión Europea dictaminó en 2024 la urgencia de restaurar más del 80% de los hábitats europeos. Ese mismo año, el Parlamento Europeo aprobó una nueva ley destinada a proteger la biodiversidad en Europa, que requiere a los países de la UE trabajar en la recuperación de los hábitats naturales.
Para colaborar con esta misión, Florestasur centra parte de su actividad en la producción de planta autóctona mediterránea. “Lo que pretendemos es producir una planta más resiliente”, explica Pujol. “Producimos con semillas locales, insumos de producción ecológicos y lo hacemos siempre buscando que las personas conozcan el proceso de producción en viverismo”, detalla.
Florestasur impulsa proyectos de transformación social en entornos rurales, siempre de la mano de las personas
Más allá de esta labor, la emprendedora defiende que los proyectos de transformación en el entorno rural deben construirse con la participación de todos los colectivos de la sociedad, “en especial mujeres y jóvenes de los contextos rurales”. Según ella, es fundamental que estos grupos asuman un papel protagonista en la construcción de “una sociedad más justa y más verde”.
LAS PERSONAS COMO MOTOR DE CAMBIO Y TRANSFORMACIÓN
Además de ofrecer plantas como producto, Florestasur ha desarrollado una amplia oferta de servicios vinculados a la consultoría ambiental. Para ello, la cooperativa se apoya de una extensa red de colaboradores para acompañar a empresas, ayuntamientos y particulares en proyectos que abarcan desde el asesoramiento en la selección de especies hasta iniciativas de paisajismo y restauración ecológica. “Estamos muy abiertas a que cualquier organización que tenga necesidades relacionadas con lo ambiental y lo social pueda contar con nosotras”, resalta Pujol.
La labor de Florestasur ha sido reconocida con varios premios, entre ellos, el de Fundación Moeve. Este reconocimiento supuso un impulso para abrir una nueva línea de investigación centrada en las micorrizas en castaño en la Sierra de Aracena. “Para nosotras, el reconocimiento de Fundación Moeve ha sido esa semilla para empezar a arrancar la maquinaria de la innovación en el sector forestal” añade entusiasmada.

La educación ambiental también ocupa una parte importante en la misión de Florestasur. Con el objetivo de acercar la sostenibilidad a personas de todas las edades, la entidad ofrece talleres, actividades y experiencias al aire libre orientadas a la conservación de la biodiversidad y la adopción de hábitos más sostenibles. Una labor que busca concienciar y fortalecer la conexión con la naturaleza, algo que Pujol considera imprescindible, ya que, en sus palabras, “las personas son el motor del cambio y la transformación”.
“Estamos muy abiertas a que cualquier organización que tenga necesidades relacionadas con lo ambiental y lo social pueda contar con nosotras”
Además, a juicio de la emprendedora, para seguir avanzando es necesario cooperar más entre administración y ciudadanía, así como crear relaciones humanas más cercanas. “Desde mi punto de vista, la clave está en el trabajo en red, en las alianzas”, comenta. “Tenemos valores comunes, pero no estamos conectados para trabajar en conjunto”, añade.
LA IMPORTANCIA DE INVOLUCRAR A LOS JÓVENES
Conectar naturaleza y personas pasa por formar a las nuevas generaciones. Por ello, desde Florestasur trasladan la importancia de acercarse a estas con un lenguaje claro y cercano. En este sentido, dar a conocer el entorno, las plantas y la conservación de los suelos se convierte en una de las principales claves de su trabajo. “Es difícil que los jóvenes se puedan concienciar sobre la importancia de conservar algo que no conocen”, afirma Pujol.
Comenta que lo que ellas precisamente quieren es aproximarse a estos jóvenes con propuestas atractivas y motivadoras. “Que la juventud lo viva como algo divertido, algo que para sus proyectos de futuro sea útil”, destaca.
“Que la juventud lo viva como algo divertido, algo que para sus proyectos de futuro sea útil”
Desde Florestasur también subrayan el papel fundamental de la mujer en el sector forestal. “Promover esa visibilidad del talento de la mujer en este sector es muy importante”, afirma Pujol. “Pensamos que las mujeres jóvenes, al ver a las mujeres de Florestasur, tienen esa inspiración y esa plataforma para estudiar una FP o unos estudios que le lleven a un futuro laboral en este sector”, concluye.
Precisamente, uno de los momentos que Pujol recuerda con más emoción fue la celebración del Día de la Mujer Rural, cuando organizaron un encuentro en el municipio de Cortegana (Huelva). “Me emocionó mucho ver tantas mujeres, con tanta sabiduría ancestral en torno a la planta autóctona y con tantas ganas de unirnos para empezar una transformación en lo rural”, resalta.
Actualmente, María y Soraya desarrollan su actividad en Galaroza (Huelva), donde se encuentra en proceso de abrir un nuevo vivero de plantas autóctonas con el objetivo de seguir ampliando su capacidad de producción y reforzar su labor de restauración ecológica. Demostrando que el cambio solo es posible cuando se construye de la mano de la tierra y de quienes la habitan.
Esta historia forma parte de la serie de artículos #EnPositivo, un proyecto que publicamos en 20minutos con el objetivo de animar al lector a descubrir noticias diferentes, humanas, inspiradoras y, sobre todo, positivas, y que elaboramos gracias al apoyo de Moeve.