#BuenaHuella con Fitplanet: recuperar el mar y salvar el planeta
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Acciones para recuperar el mar y salvar el planeta
Su amor por los océanos y la biodiversidad marina impulsó a Esterri Peña (Sitges, 1995) a crear Fitplanet, una firma de moda deportiva sostenible. La idea surgió en el año 2020 junto a su pareja Paula Cerrada (Madrid, 1996), también fundadora de la empresa. El confinamiento por Covid-19 fue un paréntesis que les sirvió para reflexionar y participar de forma activa en la preservación del planeta. Los dos practican buceo y nadar en un mar de plásticos fue el motor que les empujó a ser parte del cambio. Ahora transforman los residuos que se encuentran, sobre todo botellas de plástico y redes de pesca, en ropa deportiva y trajes de baño. El resultado es un producto 100% ecológico y reciclable, en cuya producción se ahorra aproximadamente un 90% de agua, un 85% de recursos energéticos y un 75% de emisiones de CO₂. Además, el 10% de las ventas de cada colección se destina a un proyecto de conservación marina diferente. ¿El objetivo? Ser un ejemplo para las futuras generaciones y asentar la sostenibilidad como un pilar básico en el ámbito de los negocios y la industria.
"Tenemos que compartir este planeta de forma respetuosa con la naturaleza y dejando el mínimo impacto negativo posible", defiende el primer protagonista del proyecto #BuenaHuella de Naturgy en 20minutos. Una premisa que también está llevando a cabo esta compañía que, consciente del reto global que plantea la lucha contra el cambio climático, ha transformado y reorientado su negocio hacia una transición energética donde la innovación tecnológica y las energías verdes desempeñan un papel fundamental. El biometano es una de sus mayores apuestas. Obtenido a partir de desechos orgánicos ganaderos, agrícolas o industriales procedentes de vertederos y aguas residuales, este tipo de gas supone una alternativa renovable completamente accesible, llegando a conseguir incluso emisiones negativas de CO₂eq.
Según un estudio de 2023 de Sedigas, España es el tercer país de Europa con mayor capacidad para producir biometano. Su potencial llegaría a los 163 TWh/año, lo que representaría más del 40% de la demanda anual. Esta solución serviría para disminuir la dependencia energética exterior y como fuente de ingresos complementaria para el medio rural. Además, a nivel medioambiental, reduciría la generación de residuos orgánicos, fomentando la conservación de la biodiversidad y los ecosistemas; facilitaría la descarbonización de sectores que consumen gas natural; y mejoraría la calidad del aire evitando la combustión de estos residuos y el impacto negativo de fertilizantes químicos.
El biometano es un recurso renovable, altamente disponible y una fuente de energía versátil, ya que es apta para usos domésticos, industriales, comerciales y de transporte. De hecho, se puede aprovechar la infraestructura de gas natural existente y los equipos finales en el punto de consumo, permitiendo que también sea universal y se pueda distribuir fácilmente. Actualmente, Naturgy tiene experiencia a escala comercial y cuenta con una cartera de más de 60 proyectos, de los cuales 37 son de desarrollo propio para su producción.
El compromiso de Naturgy con el futuro del planeta se traslada hasta los medios de comunicación, donde sigue promoviendo acciones con nombre propio para medir, reducir y neutralizar la huella de carbono en todas las publicaciones y campañas publicitarias desde 2022
Después del proyecto ¡Escucha, Mundo! en 20minutos, el movimiento de #BuenaHuella regresa a este periódico para tomar conciencia de todas las acciones que podemos llevar a cabo para paliar los efectos del cambio climático. Para la grabación y elaboración de este contenido se han aplicado medidas de reducción de las emisiones de CO₂, como utilizar el transporte público y compartir vehículo, evitar el uso de envases plásticos o sustituirlos por otros reciclados, limitar el uso de papel y el envío de emails a lo imprescindible, participar en una recogida de plásticos en la playa y diseñar una web con un formato sostenible, prestando atención a los colores y el número de potenciales interacciones.
