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Consecuencias de tirar una toallita por el retrete

Consecuencias de tirar una toallita por el retrete

19 nov 2025 - 07:00
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Un gesto que tenemos tan interiorizado como tirar una toallita por el retrete puede suponer muchos más problemas de los que nos imaginamos. Visitamos una depuradora para aprender sobre los efectos que causan los residuos no biodegradables en la red de saneamiento.

Es un dicho muy conocido que los pequeños gestos pueden tener grandes efectos, sin embargo, a veces no somos realmente conscientes de la dimensión que llega a alcanzar un hábito aparentemente inocuo. Con motivo del Día Mundial del Saneamiento (19 de noviembre), visitamos la depuradora de Arroyo de la Vega (San Sebastián de los Reyes, Madrid) y descubrimos las consecuencias de arrojar una toallita por el retrete.

La Comunidad de Madrid está surcada por una red de saneamiento de 16.000 kilómetros para gestionar y transportar las aguas residuales. Canal de Isabel II es la empresa pública encargada de cuidar y mantener todo este sistema que garantiza que las aguas negras pueden limpiarse adecuadamente antes de retornar a los cauces de los ríos. Para lograrlo cuentan con 155 depuradoras y cientos de trabajadores. Sin embargo, todos ellos se enfrentan a un problema muy grande provocado por un pequeño objeto.

Día Mundial del Saneamiento
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Se han convertido en una de las principales amenazas para el sistema de saneamiento

Hace 20 años no existían las toallitas, es una moda que se ha importado, comienza explicando el subdirector de Depuración y Medio Ambiente, Miguel Ángel Gálvez, al recibirnos en esta Estación Depuradora de Aguas Residuales que da servicio a las ciudades de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes (Comunidad de Madrid). Allí nos narra cómo este producto de higiene se ha convertido en una de las principales amenazas para el sistema de saneamiento y nos sorprende con una cifra impactante: Cada año, Canal de Isabel II retira de sus depuradoras 33.000 toneladas de residuos no biodegradables, unos 5 kilos de desechos por madrileño. 

Pero, ¿de dónde viene esta abultada cantidad? Al principal protagonista ya lo hemos mencionado: las toallitas que son arrojadas por el retrete. Para ilustrar sus palabras, Miguel Ángel nos acompaña frente a tres contenedores a rebosar de restos que han tenido que retirar del agua que llegaba a la depuradora. En el primero de ellos hay una montaña formada principalmente por estos restos, aunque también se pueden observar otros objetos como tampones, envoltorios o bastoncillos, todos ellos llegados en las últimas 24 horas no solo desde el retrete, sino también de aceras y calzadas a través de las alcantarillas. 

Hace 20 años no existían las toallitas, es una moda que se ha importado
Hay distintos tamices para poder retirar los residuos de diferentes tamaños.
Hay distintos tamices para poder retirar los residuos de diferentes tamaños.© ALAYANS STUDIO
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Las toallitas para WC también forman atascos

Aquí nos llega de todo, ¡incluso dentaduras y ruedas de coche!, comparte Gálvez, que reitera que sin duda el residuo más dañino son las mencionadas toallitas. ¿Incluso aquellas que están marcadas como aptas para el WC? Sí, aunque sean biodegradables tardarían entre 8 y 10 meses en degradarse, pero el agua solo tarda 4 o 5 horas en llegar a la depuradora, por lo que las recogemos enteras, aclara el responsable.

Las toallitas que se arrojan equivocadamente por el inodoro se han convertido en un peligro para las infraestructuras de drenaje y depuración, ya que se enmarañan y ocasionan enormes tapones en colectores, arquetas o estaciones depuradoras. Es decir, este objeto puede crear problemas a lo largo de todo el recorrido desde que se tira por el váter hasta que se retira en la depuradora.

Aunque sean biodegradables tardarían entre 8 y 10 meses en degradarse
Las toallitas que se arrojan equivocadamente por el inodoro se enmarañan y ocasionan enormes tapones.© CANAL DE ISABEL II
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Canal de Isabel II retira de sus depuradoras 33.000 toneladas de residuos no biodegradables,© CANAL DE ISABEL II
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Cuestan a los madrileños unos 8 millones de euros al año

En la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Arroyo de la Vega somos testigos de cómo estas se van quedando enganchadas en las diferentes verjas y tamices que tienen para ir retirando la contaminación dependiendo de su tamaño. Sin embargo, no acaba ahí el viaje de estas toallitas sino que, una vez fuera del agua, hay que deshacerse de estos residuos, y eso tiene un precio.

“Llevar todos estos desechos al vertedero les cuesta a los madrileños unos 8 o 9 millones de euros al año”, puntualiza Gálvez, que incide en que es una cifra que incluye el coste de retirada y transporte, las tasas del vertedero, los costes extra de mano de obra para la limpieza de las bombas, la reposición y reparación de las que quedan inoperativas y el incremento en los gastos energéticos. Esta cantidad va en línea con la que reflejaba la Asociación Española del Agua Urbana (DAQUAS), que calculaba que la presencia de toallitas en las infraestructuras de saneamiento y depuración incrementa los costes entre un 10% y un 15%, con un sobrecoste anual estimado de aproximadamente 230 millones de euros en nuestro país.

La presencia de toallitas en las infraestructuras de saneamiento y depuración incrementa los costes entre un 10% y un 15%
Cada día se llenan contenedores de residuos que hay que llevar al vertedero.
Cada día se llenan contenedores de residuos que hay que llevar al vertedero.© ALAYANS STUDIO
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Suponen una amenaza para los ríos y sus ecosistemas

Pero estas no son las únicas consecuencias que se derivan de la mala praxis de arrojar las toallitas por el retrete, sino que suponen una amenaza para los ecosistemas acuáticos, ya que ponen en riesgo de contaminación a los ríos y cauces. Esto se debe a que, en épocas de lluvia, si el caudal que lleva la red de saneamiento sobrepasa su capacidad máxima, este excedente debe aliviarse directamente sin depurar a arroyos y ríos, arrastrando consigo los residuos que lleve el agua.

Para minimizar este problema, Canal de Isabel II cuenta con más de 70 tanques de tormenta como medida paliativa para retener las primeras aguas de lluvia y los residuos arrastrados y así evitar que vayan a parar a los arroyos. Estos tanques almacenan el agua pluvial contaminada y la envían posteriormente a las depuradoras cuando estas plantas vuelven a tener capacidad para tratarla. Además, Canal también ha incluido mallas, rejas y otros dispositivos de contención en 300 puntos de desbordamiento, conocidos como aliviaderos. Solo en 2024 la empresa pública atrapó y retiró unas 2.000 toneladas de residuos sólidos en ellos.

En épocas de lluvia, el excedente debe aliviarse sin depurar a arroyos y ríos
Para poder limpiar las aguas residuales es importante que solo lleven restos biodegradables.
Para poder limpiar las aguas residuales es importante que solo lleven restos biodegradables.© CANAL DE ISABEL II
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La falta de concienciación pone en peligro a los trabajadores

Al margen de los efectos negativos para el medioambiente, los operarios encargados de desatascar los equipos hidráulicos se enfrentan también a un riesgo innecesario cuando llevan a cabo su labor. Es decir, las consecuencias de tirar una toallita por el inodoro superan con mucho sus pequeñas dimensiones. Con el objetivo de sensibilizar a la población con respecto a este tema Canal de Isabel II lanzó hace unos meses la campaña ‘Encesta las toallitas en la papelera’

Un gesto que puede resultar insignificante tiene, en realidad, un impacto muy grande en distintos aspectos. “Al final los madrileños pagamos la falta de concienciación de una parte”, recuerda Miguel Ángel Gálvez, que señala que el único producto que puede desecharse por el retrete es el papel higiénico, todo lo demás debería tirarse a la basura. “La solución definitiva sería tan fácil como colocar una papelera en el baño, es un pequeño gesto que agradeceríamos mucho”, concluye el subdirector de Depuración y Medio Ambiente de Canal de Isabel II.

Ahora que ya conoces las consecuencias de este pequeño gesto recuerda que cuidar de nuestro sistema de saneamiento y de nuestros ríos está en mano de todos.

El único producto que puede desecharse por el retrete es el papel higiénico
Los operarios encargados de desatascar los equipos hidráulicos se enfrentan también a un riesgo innecesario.© CANAL DE ISABEL II
Alayans Studio

Reportaje: Ana P. Echavarría Producción: Pilar Sanz Audiovisual: Igoe Montes Jovellar, Justo Moreno Ramos y Diana Alexandra Victoria Vargas Diseño: Laura García Huertos Maquetación web: Javier Asuar

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