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Lo que sabemos sobre la nueva megaplanta de semiconductores de Intel: una inversión de 20.000 millones para atajar la crisis de los chips

Actualmente la mayor parte de los sectores los utilizan semiconductores para fabricar alguna parte de sus productos.
Actualmente la mayor parte de los sectores los utilizan semiconductores para fabricar alguna parte de sus productos.
Unsplash

Este fin de semana Intel ha anunciado sus planes para una inversión inicial de más de 20.000 millones de dólares en la construcción de dos nuevas fábricas de chips de vanguardia en Ohio, en Estados Unidos. La inversión “ayudará a impulsar la producción para satisfacer la creciente demanda de semiconductores avanzados”, dice la compañía en un comunicado visto por 20Bits.

Se trata, asegura la empresa, “de la mayor inversión del sector privado en la historia de Ohio, ya que se prevé que la fase inicial del proyecto cree 3.000 empleos en Intel y 7.000 para su construcción, y que apoye decenas de miles de puestos de trabajo locales a largo plazo para un amplio ecosistema de proveedores y socios”. Es la primera vez que Intel inicia la construcción de un nuevo sitio de fabricación en 40 años, pues hasta ahora se había limitado a llevar a cabo expansiones de sus plantas ya en marcha.

Con esta ‘megaplanta’ Intel se posiciona a la cabeza como la dueña de la mayor fábrica de chips del mundo. Será un complejo industrial inicialmente con dos ‘fabs’ -como se las conoce en el sector-, aunque con capacidad para albergar hasta ocho. Una vez completada la construcción, “la inversión total en el emplazamiento podría ascender a 100.000 millones de dólares en la próxima década”, explica la multinacional.

En agosto de 2020 Samsung anunció que había comenzado a producir chips de memoria en la línea de producción más grande del mundo: Pyeongtaek Line 2, aproximadamente del tamaño de 16 campos de fútbol. Las instalaciones de Intel en Ohio podrían tener un tamaño de 30 campos de fútbol, con salas limpias de hasta cuatro campos de fútbol cada una, según la compañía

Una representación de cómo será el complejo de Intel en el condado de Licking, en las afueras de Columbus (Ohio).
Una representación de cómo será el complejo de Intel en el condado de Licking, en las afueras de Columbus (Ohio).
Intel

Tres años para estar operativa

La construcción de estas dos fábricas comenzará a finales de 2022 y se espera que la instalación abra en finales de 2025, cuando la fábrica “entregue chips utilizando las tecnologías de transistores más avanzadas de la industria”.

Muchos cuestionan si la solución a la escasez de semiconductores pasa por construir nuevas plantas de fabricación dado que precisamente el proceso de desarrollo de las mismas es bastante largo y se tardan tres años en que estén operativas. “Una fábrica de semiconductores no es como otras fábricas. La construcción de este ‘megasitio’ de semiconductores es similar a la construcción de una pequeña ciudad”, explicaba Keyvan Esfarjani, vicepresidente senior de fabricación, cadena de suministro y operaciones de Intel.

No obstante, la realidad es que la solución más viable para esta crisis de los chips no es otra que algo simple y efectivo: generar más, de manera que así se pueda dar respuesta a la alta demanda actual e incluso ir preparando el terreno para un incremento de dicha demanda que va a tener lugar en pocos años, según la opinión de todos los expertos del sector. Y para ello, dado que los principales fabricantes ya están produciendo al máximo de su capacidad, lo que necesitan es construir nuevas plantas donde manufacturar más circuitos.

Si bien es cierto que las compañías más importantes en el terreno de la fabricación de chips están buscando nuevos destinos en los que expandirse, especialmente en Europa para que nuestro continente deje de depender de forma tan brutal de la producción externa de semiconductores, también lo es que Roma no se hizo en un día y que construir una de estas fábricas de circuitos integrados, que cuente con las últimas tecnologías y avances, no es un proceso rápido y se tardan al menos tres años, como Intel ha explicado, en que esté plenamente operativa.

Solucionar la crisis de los chips... ¿y ganar a Asia?

Tras el anuncio de Intel, su director ejecutivo, Pat Gelsinger, sugirió en una rueda de prensa que esta inversión podría ser no solo la solución ante la actual escasez de semiconductores que se vive a nivel global, sino también un revulsivo ante otros problemas que actualmente vive EE. UU., como la competitividad global, la seguridad nacional, el alto precio de los automóviles, las brechas raciales y de género en el empleo STEM e incluso la inflación misma.

Sin embargo, estas altas expectativas entran dentro de su plan de llegar a invertir 100.000 millones de dólares a largo plazo, un plan nada consolidado ni confirmado. Lo único que hasta ahora ha asegurado la multinacional es que va a invertir 20.000 millones y que va a construir dos plantas, aunque la amplitud de los terrenos adquiridos permita edificar, como decimos, hasta ocho ‘fabs’.

“Tenemos el objetivo de invertir hasta 100.000 millones de dólares durante la próxima década, pero sin el apoyo del gobierno federal, ese objetivo será difícil de alcanzar en ese período de tiempo”, decía un portavoz de Intel a The Verge. Por el contrario, la inversión inicial de 20.000 millones no depende de los subsidios federales.

Como sabes, Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) es el mayor fabricante de chips del mundo y su país de origen es responsable de la producción de alrededor del 20% de todos los semiconductores a nivel global. Las empresas de allí, incluida TSMC, se han expandido para satisfacer el aumento de la demanda. Los países que le siguen son también asiáticos: Corea del Sur produce el 15%, con Samsung como principal fabricante, y Singapur el 7%.

Con este movimiento, Estados Unidos para querer colarse en ese pódium, si bien es cierto que Intel probablemente no solucionaría el principal problema que está generando la crisis de los chips, su impacto en la industria automotriz, ya que esta compañía no produce semiconductores para automóviles, al menos no todavía.

Además, incluso si se aprobaran los 52.000 millones en fondos federales para la fabricación doméstica de semiconductores e Intel gastara esos 100.000 millones en Ohio, aún se verán eclipsados por los gigantes de chips TSMC y Samsung.

Luego está el asunto de la seguridad nacional, algo de lo que Trump hizo casi su propia cruzada luchando contra el gigante asiático y vetando a diestro y siniestro su tecnología, basándose en una supuesta política de espionaje de China hacia Estados Unidos.

¿Qué producirá la planta de Ohio?

Intel aún no ha ofrecido detalles, pero Gelsinger dijo en la presentación que producirá chips avanzados en nodos de proceso de 2nm e inferiores. “Lo que hemos dicho es que las fábricas de Ohio están diseñadas para la ‘era Angstrom’, con soporte para las tecnologías de proceso más avanzadas de Intel, incluido Intel 18A”, dijo un portavoz de Intel a The Verge.

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