¿Cómo comunicar a tu pareja que te gustan las personas de ambos sexos?

  • Según Movement Advancement Project, un 5,5% de las mujeres y un 2% de los hombres afirman ser bisexuales.
  • "Hay que dar tiempo a la pareja para que explique su historia y, al mismo tiempo, darse tiempo a uno mismo para escucharla, entenderla y metabolizarla", explica el psicólogo Rafael San Román.
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Un 5,5% de las mujeres y un 2% de los hombres se confiesan bisexuales.
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Según el estudio Invisible Majority: The disparities facing bisexual people and how to remedy them (Mayoría Invisible: Las disparidades a las que se enfrentan las personas bisexuales y cómo remediarlas), publicado en Estados Unidos en 2016 por Movement Advancement Projecta nivel general un 5,5% de las mujeres y un 2% de los hombres afirman sentirse atraídos por ambos sexos.

Sin embargo las personas bisexuales sufren sus propios estigmas: no solo se enfrentan con frecuencia a la homofobia sino también a la invisibilidad. Quizás por esta misma razón cuando se vive una relación de pareja puede resultar bastante complicado asimilar que una de las partes confiese a la otra que es bisexual. En la mayoría de los casos, quien recibe la noticia puede sentirse confundido, bloqueado o incluso desconfiado en un primer momento.

¿Cuál sería entonces la manera más adecuada de gestionar de una forma positiva esta noticia? El psicólogo Rafael San Román, experto en diversidad sexual y de género e integrante del equipo de la plataforma online de atención psicológica ifeel, señala que una buena gestión de la misma va a depender de diversos factores: “Por ejemplo, de la percepción que tengamos de haber sido engañados, porque eso incide directamente en el vínculo de confianza que tenemos con la pareja, que puede verse muy dañado por la sensación impactante de que, de repente, nos resulta desconocida. Esa percepción puede ser menor o mayor, dependiendo de cómo sea nuestra pareja y de la presencia o no de señales que nos hicieran percibir que algo como esto podía suceder”.

El especialista recomienda, como primer paso, dar tiempo a la pareja para que explique su historia y, al mismo tiempo, darse tiempo a uno mismo para escucharla, entenderla y metabolizarla. “Esto se puede hacer relativamente rápido o puede costar más, eso ya depende de cada persona. También podemos incorporar la idea de que, aunque nos resulte algo impactante o difícil de entender, el hecho de que se haga esta revelación es un paso adelante en la relación de confianza, es una apertura honesta de la pareja que, en principio, se hace para una mayor comodidad de ambos a largo plazo. Luego ya veremos qué consecuencia tiene eso en la relación”.

Pero, ¿cómo hay que tratar este tema con la pareja para que no se convierta en algo que acabe por ‘hacer bola’ y bloquear la relación? San Román aboga por una comunicación plena y sincera: “Comunicarse con honestidad y franqueza para poder entender y acoger bien este hecho. Ambos tienen que saber a qué se refiere la persona cuando dice que es bisexual y por qué lo dice ahora y no antes. Es importante que ambos entiendan sus motivos respectivos, sus reacciones legítimas (miedo, perplejidad, enfado, confusión...) para que puedan renegociar juntos qué influencia tendrá esto en la relación. Esta comunicación implica tiempo, sinceridad, escucha, confianza y voluntad de entendimiento”.

En el caso de que solamente se tengan sospechas o creamos ver algunas señales de la supuesta bisexualidad de la pareja, ¿cuál sería la mejor forma de sincerarse y abordar una conversación sobre el tema? “Sin atacar y sin acusar. También teniendo cuidado con las insinuaciones, ya que estas pueden ser interpretadas con que el otro desconfía de mí, o me está intentando sonsacar o me está juzgando. Lo ideal, y lo más maduro, es hablarlo abiertamente, es decir, ir de frente. Esto no implica necesariamente preguntar las cosas a bocajarro: primero hay que contextualizar y tantear, pero desde la buena fe, no insinuando o haciendo comentarios pasivo-agresivos”. 

El experto explica que una buena manera de sacar el tema podría ser un comentario sobre algo que se ha visto o leído sobre la bisexualidad y que llamó la atención y preguntarle por su opinión, y ver cómo se desarrolla la conversación. “O preguntar si alguna vez se ha sentido atraído o ha tenido alguna historia con alguien del género opuesto al de la pareja, o si se imagina teniéndolo. Son ejemplos pero puede haber más. Ahora bien, si las sospechas ya generan malestar no podemos quedarnos en los rodeos, sino que conviene abordarlo de manera respetuosa pero directa”. 

San Román también aboga por desterrar los diferentes mitos sobre la bisexualidad que se generan por la falta de información y los prejuicios sociales que, en la mayoría de las ocasiones, están bastante alejados de la realidad: promiscuidad, que son personas con confusión de sentimientos, más infieles... “Hay una tendencia a creer que una persona bisexual es alguien a quien le gusta ‘todo el mundo', que podría tener una relación con cualquier hombre o mujer, que no sabe qué tipo de persona le gusta o a la que le atraen por igual los hombres y las mujeres. Son creencias bastante desajustadas de la realidad. Lo cierto es que las personas bisexuales son aquellas que sienten atracción sexual y afectiva tanto hacia hombres como hacia mujeres, pero no tiene que ser en la misma proporción en un momento dado ni a lo largo de la vida, ni por cualquier persona, ni son gente que no sepa lo que le gusta o que, como les gustan tanto hombres como mujeres, tienen una vida sentimental y sexual intensísima”. 

La solución, como en la mayoría de las cosas, está en combatirlo con información: “Para ello, naturalmente, hay que estar dispuesto a informarse, abierto a cambiar de opinión y abierto a la diversidad humana”. 

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