Todo sobre los estirones: ¿Cuándo se producen? ¿Duelen los huesos? ¿La fiebre hace crecer más? 

  • El estirón más llamativo es el de la pubertad en el que, tanto niños como niñas, crecen de manera muy significativa. 
  • Las niñas empiezan el 'estirón puberal' hasta dos años antes. 
Niña en la pubertad
Imagen representativa de una niña en la pubertad
GTRESONLINE

Durante la infancia y la adolescencia, los niños pasan por lo que se conoce como periodos de crecimiento acelerado, conocidos popularmente como estirones. El más significativo es el primer año, cuando crecen en estatura y ganan peso de una manera espectacular que nunca más se vuelve a repetir. Después de este primer año, el crecimiento se ralentiza, pero a lo largo de etapa de su infancia y adolescencia pasarán por periodos en los que este crecimiento se acelerar de manera notable. En torno a estas etapas, existen leyendas urbanas y mitos, como que les duelen los huesos o con la fiebre se crece. 

Para contarnos qué es verdad y qué no, hablamos con la Doctora Toya de la Rua, editora de EnFamilia, la web de información para padres de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

¿Cuándo y por qué se producen los típicos ‘estirones’?

El crecimiento no es algo lineal, por lo que es normal que los niños pasen por etapas de gran crecimiento y por otras en las que crecen más lentamente. Después del crecimiento rápido de los primeros años, el ‘estirón’ más significativo es que el se produce al inicio de la adolescencia, “en la infancia es característico que notemos que los niños alrededor del inicio de la adolescencia crecen mucho, es el llamado ‘estirón de la pubertad o puberal’. En esa época existe una aceleración importante del crecimiento debido al aumento en las hormonas sexuales junto con un aumento también de la hormona de crecimiento”, cuenta la Doctora de la Rua. Así, dependiendo de cuándo se inicie la pubertad -que depende de muchos factores, sobre todo genéticos- se producirá a una edad u otra. Por lo general, siempre tiene lugar antes en las niñas, pues mientras que en ellas la pubertad se suele iniciar entre “los 10-11 años, en los niños suele aparecer más tardíamente, sobre los 12- 13 años, una vez que ya está iniciada la pubertad”.

Esos estirones se producen por un aumento sustancial de la hormona del crecimiento, y también de las hormonas sexuales (andrógenos o estrógenos). La combinación del aumento de estos dos tipos de hormonas provoca que, a esta edad, además de un fuerte crecimiento en estatura, aparezcan “los cambios físicos típicos de la pubertad, tanto desde el punto de vista físico como emocional”. A nivel físico, los más notables son la aparición del botón mamario en las niñas y, más tarde, la menarquía (primera menstruación). En los niños, aparecerá un poco más tarde, y se manifiesta con el aumento de la musculatura y del volumen testicular.

Para poder hacer frente a estos cambios y este crecimiento, se requerirá más energía, por lo que también es normal que aumente su apetito considerablemente. Y es que, para crecer en total entre unos 25-30 cm. en los chicos y unos 23-27 en las chicas, y ganar entre de 7-8 kg en las niñas y de 8-9 kg en los niños al año, el cuerpo necesita muchas calorías extra.

¿Duele? ¿Crecen más con la fiebre? Qué hay de verdad es estas creencias populares

Entorno a estos estirones existen muchas creencias, unas más acertadas que otras. Por ejemplo, se cree que cuando tienen fiebre crecen más o que crecen más por la noche. Ante estas creencias, la Doctora Toya de la Rua afirma que “no está demostrado con ningún estudio científico que durmiendo más horas o que cuando tienen fiebre crezcan más, aunque sí es verdad que ambas situaciones influyen en la producción de la hormona de crecimiento”. Y es que, aunque es cierto que durante el sueño se produce más hormona del crecimiento, esto no significa que por dormir más vayan a crecer más. Esto también ocurre, según se apunta en Maldita Ciencia, durante los procesos febriles, que pueden incrementar la secreción de hormona de crecimiento. Otros especialistas, en cambio, aseguran que durante la fiebre el crecimiento se frena, y el organismo tiene que recuperar rito después, de ahí que notemos un pequeño estirón. Ni una cosa no la están completamente demostradas o descartadas. 

Tampoco es cierto, por ejemplo, que las niñas dejen de crecer cuando tienen la primera menstruación, simplemente crecen otra vez más despacio. Según apunta la web EnFamilia, “cuando se produce la menarquia, el estirón suele estar ya prácticamente finalizado, pero siguen creciendo a menor ritmo. El crecimiento después de la menarquia es variable, entre 4 y 12 cm, aunque la mayoría de las niñas crecen solo unos 6-7 cm y la mayor parte en el primer y segundo año tras la primera regla”.

En cuanto a los conocidos como dolores de crecimiento también existen, aunque no como en los huesos, como se cree, ni tienen por qué ocurrir, “durante las fases de crecimiento rápido, los músculos, huesos y tendones crecen a diferente velocidad, y esto hace que los tendones que se insertan en el hueso produzcan tracciones constantes en el mismo y puedan producir inflamación y dolor. Es típico en rodillas y en los talones”. Estos dolores, además, pueden aparecer también en torno a los 3-5 años, no sólo durante el gran estirón puberal.

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