La meditación puede tener efectos nocivos: "No recurramos a ella como a un ansiolítico o una serie de Netflix"

  • Un estudio concluyó que el 25,5% de las personas que practican meditación de forma habitual han experimentado algún tipo de situación psicológica desagradable.
  • Los expertos recomiendan iniciarse en esta técnica con ayuda de un profesional.
Una mujer meditando.
Una mujer meditando.
PIXABAY

La meditación se ha utilizado durante mas de mil años como una práctica espiritual o curativa. Son muchas las personas partidarias de su práctica y que constatan sus beneficiosos efectos sobre la salud física y mental. De hecho, existen numerosos estudios que la asocian con resultados positivos como, por ejemplo, una disminución de la sintomatología psiquiátrica o un aumento de estados positivos relacionados con el bienestar o las emociones.

Pero, ¿puede provocar también efectos nocivos? Una investigación realizada en 2017 por la Universitat de València así lo afirmaba y concluyó, además, que el 25,5% de las personas encuestadas había sufrido algún efecto no deseado relacionado con la meditación o el mindfulness. Entre los mas frecuentes: síntomas de ansiedad (13,7%) y despersonalización o desrealización (cambios en la conciencia espacial, 8%).

¿Es por tanto malo meditar? La respuesta sería negativa pero los expertos sí que advierten que iniciarse en la práctica de la meditación sin un soporte profesional adecuado o con el fin único de aliviar problemas de ansiedad puede terminar llevando al principiante a experimentar sensaciones de miedo y angustia. Para los especialistas, adentrarse en esta disciplina requiere unos conocimientos mínimos de base, avanzar de manera progresiva y contar, al menos en los inicios de su práctica con la ayuda de un profesional.

"No es que meditar no sea positivo, es que no es positivo utilizar algo que no sabes lo que es, ni cómo funciona, y menos si además sufres problemas de ansiedad"

“No es que meditar no sea positivo, es que no es positivo utilizar algo que no sabes lo que es, ni cómo funciona, y menos si además sufres problemas de ansiedad y tampoco entiendes ni cómo funciona la ansiedad ni cómo funciona la meditación, y aún más arriesgado es hacerlo por tu cuenta”, avisa Alba Valle, psicóloga e instructora de mindfulness.

La explicación a estos aumentos significativos de los niveles de estrés y angustia o la sensación de no estar dentro del propio cuerpo la encontramos en que al meditar se liberan emociones dolorosas que pueden desencadenar preocupaciones. Un fenómeno que se conoce como backdraft, término en inglés que alude al efecto que se produce en un incendio cuando al abrir una puerta se provoca una explosión por reintroducción de oxígeno, y que puede producirse también durante sesiones de psicoterapia o de crecimiento personal.

La psicóloga añade que el problema de base están en creer que recurriendo a la meditación la ansiedad desaparecerá "como si fuera un ansiolítico, un atracón de comida o series de Netflix” y subraya que “cuando actuamos de esta manera y la propia sensación de ansiedad nos da miedo, estamos huyendo de ella y caemos en el mecanismo del backdraft”.

La solución pasa, según la especialista, por transformar este miedo en liberación y, sobre todo, en entender lo que se está haciendo para trabajar la actitud adecuada. “Al meditar abrimos nuestra mente y cultivamos una actitud de apertura y de aceptación, vamos soltando muchas cosas que estaban quedándose atascadas y simplemente las vamos vamos viendo y dejando ir. No hay que asustarse porque viene una sensación de agobio o de ansiedad, simplemente se aprende a verla, a tratarla y liberarla”, expresa la experta.

Cómo meditar adecuadamente

Para iniciarse en la meditación y hacerlo de una manera idónea, la psicóloga aporta dos consejos básicos: recurrir a un profesional que sepa cómo funciona la meditación a nivel subconsciente y las reacciones que pueden surgir, y que nos genere, además, confianza.

También recomienza introducirse en esta técnica de forma pausada y progresiva y desaconseja iniciarse con un retiro que suele ser algo mucho más intensivo: “No estamos nada acostumbrados a estar con nosotros mismos, lo que siempre hacemos es evadirnos, huir, entretenernos y funcionar en piloto automático justamente para evitar estar con nosotros, para no darnos cuenta de lo que estamos sintiendo”.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento