"Los psicópatas integrados son personas encantadoras pero que carecen de sentimientos y empatía"

  •  El escritor y experto en acoso psicológico acaba de publicar su nuevo libro 'Familia Zero', con el que da continuidad a su éxito 'Amor Zero' donde abordaba las relaciones tóxicas.
  • "La mayoría de las víctimas aquejadas de relaciones de pareja con psicópatas reportan en la terapia haber vivido ya esto en su núcleo familiar", señala el autor.
El doctor Iñaki Piñuel.
El doctor Iñaki Piñuel.
CORTESÍA LA ESFERA DE LOS LIBROS

Hay ‘amores’ que aunque no maten son capaces de minar progresivamente y reducir a sus víctimas a la mínima expresión. El psicoterapeuta e investigador Iñaki Piñuel lleva años abordando esta problemática y realizando una intensa labor de divulgación en torno al acoso psicológico y las relaciones tóxicas. Ha tratado a numerosas víctimas de todo tipo de acoso, en especial, a las que han sufrido los denominados ‘amores psicopáticos’, o lo que es lo mismo, el abuso emocional de todo tipo de psicópatas integrados en relaciones amorosas de pareja.

De todo ello habló en un libro, Amor Zero (2014), que se convirtió en un éxito de ventas. Seis años después, llega Familia Zero (La Esfera de los Libros, 2020), donde profundiza en el origen de esos ‘amores zero’, que generalmente se encuentra en la familia de origen de la propia víctima. Familias en apariencia normales pero en las que de forma encubierta padecieron el abuso psicológico de un padre, una madre o unos hermanos destructores. De todo ello hablamos en esta entrevista exclusiva para 20Minutos.

¿Qué es un psicópata integrado y por qué es tan difícil identificarlos?

Cuando hablamos de psicópatas integrados hablamos de personas altamente encantadoras, completamente integradas en la sociedad pero que carecen de conciencia moral, de sentimientos, de empatía... y, por tanto, son altamente oportunistas y manipuladores de los demás. Ese es el perfil de una persona que está, por lo demás, integrada en la sociedad y que no es identificable nada más que por estas características que no aparecen a primera vista.

Pero el psicópata integrado es una persona que no hace daño únicamente a su propia familia sino que extiende sus tentáculos a todos los ámbitos: el escolar, el laboral...

Allá donde van, van destruyendo personas sin que éstas tengan posibilidad de saber lo que les está pasando hasta que suele ser demasiado tarde porque aplican una técnica gradualista con la que van acosando, maltratando, dinamitando... Son personajes encantadores, hábiles, manipuladores que van destruyendo las relaciones con los demás sin que estos se den cuenta, por eso son altamente peligrosos.

"Van destruyendo personas sin que éstas tengan posibilidad de saber lo que les está pasando porque aplican una técnica gradualista con la que van acosando, maltratando, dinamitando..."

¿Un psicópata integrado puede reconducirse o de per se es difícil que cambie?

Como no se trata de ninguna enfermedad no tiene ninguna curación porque es una condición del ser humano. Esa condición no tiene reversibilidad conocida y los intentos de cambiarlos o de hacerles terapia suelen producir el efecto contrario. En lugar de resolverse el problema se agrava porque utilizan el conocimiento de la psicología para lo peor, para refinar su técnica y para manipular mas y mejor a los demás. Por eso la recomendación que se da es que no se haga terapia con ellos porque no funciona.

No es la primera vez que aborda este tema, ya en Amor Zero profundizó en él. ¿Por qué ha querido darle continuidad en Familia Zero?

La continuidad viene de que la mayoría de las víctimas que atendemos aquejadas de relaciones de pareja con psicópatas reportan en la psicoterapia haber vivido ya esto en su núcleo familiar. No es nada infrecuente que padre o mandre o miembros de la familia de origen de la víctima también hayan sido psicópatas integrados o narcisistas malignos. Esto produce que no solo hay que trabajar el trauma de la pareja psicópata, del ‘amor zero’, sino que nos tengamos que remontar a la primera infancia para trabajar y resolver traumas que quedaron atrás en la infancia de ese niño hoy adulto, que ya sufrió relaciones megatóxicas en su familia de origen.

"La mayoría de las víctimas que atendemos aquejadas de relaciones de pareja con psicópatas reportan en la psicoterapia haber vivido ya esto en su núcleo familiar"

Me animé también a escribir este libro para explicar a mis pacientes aquejados de ‘amor zero’ lo que también muchos de ellos han vivido en sus familias y que yo he denominado ‘familia zero’. La ‘familia zero’ es casi siempre el antecedente del ‘amor zero’. Es muy raro que una persona con un sistema de apego seguro se enganche con un psicópata o con un maltratador. Son las personas a las que esas relaciones tóxicas les parecen naturales, normales, familiares... las que tienen dificultades para identificarlas a tiempo y zafarse de ellas.

Entonces, la probabilidad de que esos ‘niños perdidos’, como usted les denomina en el libro, repitan los pasos de sus progenitores y de que creen su propia ‘familia zero’ son muy altas. Es como un círculo vicioso.

Así es. El ‘niño perdido’, el que no tuvo un padre o una madre incondicionalmente amoroso hacia él, se encuentra con una herida psicológica a lo largo de su vida adulta que es identificada y olfateada por los peores depredadores sociales, psicópatas, que aprovechan esa herida para enganchar, someter y aprovecharse oportunistamente de estos 'niños perdidos'. De ahí que sea muy importante identificarlos, ayudarles a salir de esa herida para cerrar para siempre esa alta vulnerabilidad que tienen de ser depredados después por otros psicópatas en la vida.

"Son las personas a las que esas relaciones tóxicas les parecen naturales, normales, familiares... las que tienen dificultades para identificarlas a tiempo y zafarse de ellas"

¿Cuáles son las consecuencias más graves que sufren los niños que viven en una ‘familia zero’?

Algunos de ellos se transforman en la vida adulta en niños aquejados de una crónica falta de autoestima, problemas de inseguridad, de timidez, un porcentaje de ellos han desarrollado un trastorno de estrés postraumático que al cronificarse da lugar a cambios permanentes en su personalidad, muchos desarrollan lo que denominamos un trastorno límite de la personalidad (conocido como ‘borderline’) y la mayoría son personas muy quebradizas, altamente vulnerables a cualquiera que se les presente en la vida adulta con la promesa de redención. Alguien que les prometa que les va a cuidar, a amar, que van a ser esos padres o madres incondicionales que ellos no tuvieron. Ese es el peligro de los ‘niños perdidos’, que van buscando alguien que les proteja y, normalmente, quien les termina enganchando es el peor depredador de nuestra especie: un psicópata integrado. Y lo peor es que eso se basa en una infancia terrible, pasando de la 'familia zero' a la experiencia también terrible del 'amor zero'.

Es posible que leyendo su libro muchos adultos identifiquen a toro pasado que han formado parte de una ‘familia zero’. ¿Qué tipo de tratamiento requiere una persona para superar este tipo de experiencia tan dañina?

Ponerse en manos de un especialista experto en traumas continuados, lo que llamaríamos el ‘trauma zero’. Que es un tipo de trauma no muy llamativo porque cursa rara vez con  episodios muy escandalosos: no hay grandes palizas, no hay grandes agresiones, no hay violaciones pero a cambio es un trauma que repite constantemente pequeñas o medianas intensidades de traumas que se producen y se trivializan en la familia. El problema es que el niño no recuerda nada especial, nada diferente, nada escandaloso... y llega a la vida adulta pensando que ha vivido en una familia normal cuando lo que ha vivido es una familia donde no hubo amor, contención ni protección y, a cambio, lo que hubo fue caos, abandono, negligencia y descuido.

"El peligro de los ‘niños perdidos’ en la vida adulta es que van buscando alguien que les proteja y normalmente quien les termina enganchando es el peor depredador de nuestra especie"

Y esos adultos lo que esperan ahora de su relación con los demás es repetir lo mismo, de ahí que sea importante hacerles salir de ese trance hipnótico en el que están. Estos niños hoy adultos han desarrollado estilos de vida por los que sin darse cuenta repiten situaciones de riesgo con otras personas, relaciones traumáticas, desarrollan guiones de vida autoderrotistas o de autosabotaje, a veces, van buscando más y mejor a quien más y mejor les destruya sin darse cuenta que están embarcados en un trance hipnótico por el trauma que vivieron en sus infancias. Hay que ayudarles a entender esto, este libro se dirige a eso y, luego, con la terapia adecuada ayudarles a salir del daño que les hicieron. Porque esto tiene remedio, generalmente tienen cuadros de estrés postraumático que se han hecho crónicos y que tienen que superar a base de reprocesar y reintegrar el trauma en sus vidas. Técnicas específicas que existen y que son relativamente terapia breve. La buena noticia es que se puede salir.

Vivimos en una sociedad estereotipada donde la familia constituye un pilar fundamental pero si una persona identifica este problema, ¿cómo debe abordar la relación con su propio progenitor?

La regla general tratándose de psicópatas es huir lo más lejos posible de ellos sabiendo que toda relación con un psicópata no puede llevarte más que a sufrir, siempre que juegues a algo con él o con ella terminas perdiendo. Y rige la máxima del contacto cero, que no es una venganza contra el psicópata, sea un progenitor o una pareja, es una medida de auto preservación y así lo debe entender la víctima. El contacto cero rige también para los familiares, para los padres, para los hermanos, para los hijos -que en algún caso pueden ser psicópatas- porque lo único que hace es prolongar por años un sufrimiento del que no hay curación desde el punto de vista del psicópata. A no ser, para la víctima, la curación que significa resolver el daño que le han hecho y no volver a incurrir en ningún otro rompiendo la posibilidad de el o la psicópata le siga haciendo sufrir.

"La regla general tratándose de psicópatas es huir lo más lejos posible, sabiendo que toda relación con ellos no puede llevarte más que a sufrir. Siempre que juegues a algo con él o con ella terminas perdiendo"

A veces los pretextos que se ponen es que es una madre o un padre, es tu familia, es mayor o está enfermo. Y el problema es que los psicópatas mayores, viejos y enfermos siguen siendo psicópatas, manipulando, abusando, destrozando las vidas de la gente igualmente. De ahí que la recomendación inicial es: uno, salir de la relación cuanto antes; dos, hacerte tratar de estrés postraumático que seguramente tienes y no conoces, porque es una herida invisible pero profunda y latente en la mayoría de los 'niños perdidos'; y tres, aprender a identificar a través de la psicoterapia zero el patrón de las personas con estos rasgos antes de emparejarte con ellas, de introducirlas en tu vida, de convertirlas en tu mejor amiga. Porque estos niños son muy vulnerables a mitificar e idealizar esas características sin llegar a ver la toxicidad que hay en ellas y por tanto se rodean de amigos y de parejas que tienen esos mismos rasgos que sus progenitores tóxicos.

¿Cómo ha podido afectar el confinamiento a las ‘familias zero’ que han tenido que permanecer tanto tiempo juntas durante estos meses?

Muy negativamente. A la tragedia habitual de vivir con un familiar psicópata, teniendo que tener obligatoriamente relación con él o con ella, añádele el confinamiento, lo que significa un 'corralito mental' inescapable y esa imposibilidad de escapar agrava el daño y el estrés postraumático, produce una sensación de indefensión aprendida, hace que el sufrimiento se multiplique y que las personas se desesperen porque se ven 24 horas al día a tiro de ese psicópata que es tu madre, tu padre, tu hermano... con el que debes convivir y del que no puedes zafarte. Hay que aprovechar el desconfinamiento para buscar grados de libertad e intentar sacar de una vez y para siempre a esta persona de tu vida. Lo contrario es repetir el trauma una y otra vez porque la vida con los psicópatas integrados es como el día de la marmota. Un día es igual a otro y esa igualdad consiste en ser abusado, manipulado, vejado, culpabilizado... Todas técnicas que manejan muy bien y que sin tocarles un pelo destruyen definitivamente a sus víctimas, incluidos sus hijos, sus hermanos, sus padres... porque un psicópata integrado lo es a pleno tiempo y con todo el mundo.

Portada de 'Familia Zero', de Iñaki Piñuel.
Portada de 'Familia Zero', de Iñaki Piñuel.
CORTESÍA LA ESFERA DE LOS LIBROS
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