Ibérico o serrano, el jamón es un imprescindible en Navidad

JAMÓN
El consumo de jamón, ibérico o serrano, sube siempre en Navidad.
Europa Press/Archivo

Llega la Navidad a nuestra mesa. Aunque pasen los años y las posibilidades y variaciones se amplían, el menú hispánico sigue contando con algunos imprescindibles. Los turrones, el cordero, el besugo y el jamón. Ibérico o serrano, hasta la familia más humilde intenta que en las pantagruélicas comidas navideñas haya jamón.

El jamón ibérico es de hecho el alimento más consumido (17%) junto con los turrones (16%) y la pierna de cordero (16%), según el informe 'Las comidas y cenas de Navidad: preferencias y hábitos de consumo en España' elaborado por ALDI a través de una encuesta a más de 800 familias.

Efectivamente, el consumo de jamón, ibérico o serrano, o de paleta de cerdo sube en estas fechas, hasta el punto de que la Navidad supone para el sector entre el 30 y el 50% de las ventas, según marcas, calidades y zonas productoras.

Cuenta EFE que esta campaña se presenta con buenas perspectivas comerciales, en líneas similares a la anterior. Sigue siendo la época del año que aglutina un mayor volumen de negocio a pesar de que la desestacionalización de su consumo crece por motivos como las nuevas formas de presentación.

El loncheado, que permite llegar a un público más amplio, se apunta como el futuro para el sector

Además, el loncheado ha conseguido que el mejor jamón, el ibérico, llegue a casi todas las mesas aunque sea en pequeñas cantidades. Desde la Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici) aseguran que la venta de lonchas cortadas a cuchillo sigue ganando terreno.

Dos razones lo explican: la tendencia social a tener familias más reducidas y la comodidad en el consumo. Por ello, el sector está innovando en envases que aumenten la vida útil del jamón y que “parezca que está recién cortado”.

Desde la DOP Guijuelo reconocen que el loncheado y el formato deshuesado han permitido llegar a un público “mucho más amplio”. La cordobesa Dehesas Reunidas apunta al loncheado como “el futuro” para el sector.

Y aprovechemos, porque estas navidades los precios del jamón aún no reflejan el encarecimiento que está sufriendo la carne de cerdo blanco por la caída de la oferta mundial como consecuencia de la Peste Porcina Africana, especialmente en el sudeste asiático.

¿Con qué bebida acompañar el jamón?

¿Y con qué se bebe unas lonchas de jamón serrano o unas lascas de jamón ibérico? Olvidémonos de refrescos y bebidas azucaradas y también de esa idea de que por tratarse de carne debemos maridar jamón con vino tinto.

La elección más clásica apunta al fino. Es un compañero ideal para el jamón ibérico. El fino, ya sea del Marco de Jerez o de Montilla-Moriles, aporta aromas que acompañan muy bien por su suavidad, por su tono ligeramente salado y por su baja acidez.

Pero es el cava el que se ha convertido en la última tendencia para acompañar al buen jamón ibérico. Se trata de un maridaje por contraste. El toque espumoso ayuda a resaltar el sabor del ibérico. Para que la experiencia gastronómica sea la mejor, se recomienda acompañar el jamón con un cava bajo en azúcares, preferiblemente un brut.

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