Dislexia
Una imagen ilustrativa de la dislexia. PIXABAY

Cuando investigamos o leemos sobre el concepto de dislexia, inmediatamente pensamos en los niños. Sin embargo, solemos olvidarnos de que también la sufren los adultos. En total, según la Asociación Madrid por la Dislexia, el 10% de la población está diagnosticada con este trastorno que no tiene cura. Se cree que este porcentaje es mucho mayor, ya que existe una "falta de regulación con respecto a la identificación de y atención a las personas con dislexia".

Cuando no se detecta la dislexia en edades tempranas, esta evoluciona y sigue estando presente en la adultez. De hecho, existe el mito de que se resuelve o desaparece a medida que se avanza en edad. Sin embargo, esto solo es posible si se trabajan ciertas habilidades una vez ha sido diagnosticada.

En la actualidad, según la Asociación Madrid por la Dislexia, existen dos tipos de dislexia: la adquirida y la evolutiva. La dislexia adquirida "puede ser causada por una lesión cerebral que se denomina también alexia". En cambio, la dislexia evolutiva "se presenta desde el nacimiento y tiene una predisposición a ser desarrollada".

Los síntomas de la dislexia en adultos

Centrándonos en la dislexia evolutiva esta tiene una base neurobiológica, es decir, que durante el desarrollo de un embrión la formación neuronal sufre determinadas alteraciones que provocan este trastorno. Las consecuencias suelen ser confundir derecha e izquierda, dificultad para memorizar información, problemas para leer, baja comprensión lectora, inconvenientes para encontrar las palabras adecuadas al comunicarse con alguien, etc.

Todas estas manifestaciones de la dislexia deben ponerse en conocimiento de un profesional lo antes posible para que pueda diagnosticarla y analizar cuál es el mejor tratamiento. No se recomienda ignorar los síntomas anteriormente mencionados, ya que este trastorno provoca frustración, baja autoestima y problemas en el trabajo, como bien señala la Asociación Madrid por la Dislexia.

¿Qué tratamientos funcionan?

El artículo La dislexia, en todas las edades expone de una manera muy acertada que "los problemas del disléxico adulto siempre serán más graves si no ha recibido un tratamiento correctivo satisfactorio en su infancia". Por esta razón, es mejor acudir cuanto antes a una persona especializada en neuropsicología o logopedia.

La manera de abordar la dislexia en adultos es trabajando con diferentes ejercicios. Dependiendo de las necesidades de cada persona, estos se centrarán en mejorar la memoria, la lectura o aprender a relacionar la información visual con la auditiva. En ocasiones, aprenderán trucos para conseguirlo. Algunos ejemplos basados en historias reales los recoge Change Dislexia.

Leer con mucha calma, parando para verificar si se está entendiendo lo que se lee, o sustituir palabras complicadas por sinónimos son estrategias que suelen usar las personas que padecen este trastorno. Cuando la dislexia provoca que los periodos de atención sean más cortos, por ejemplo, unos 15 minutos, también existen herramientas para gestionar esto. No obstante, la ayuda de un profesional es indispensable.

Como hemos podido darnos cuenta, aunque la dislexia no tenga cura en la actualidad, puede tratarse. De esta manera, las personas adultas que la sufren podrán empezar a ver pequeñas mejoras que aumenten su autoestima y les permitan sentirse más seguras de sí mismas.