Intermitente.
Un coche con el intermitente encendido señaliza un desplazamiento lateral. ARCHIVO

Como los conductores no hemos desarrollado todavía la capacidad de adelantarnos a los movimientos del resto de vehículos en circulación, los intermitentes resultan un elemento del coche muy práctico, aunque no todo el mundo el mundo los emplea cuando y como debe. Que un conducto no haga uso correcto de este elemento de seguridad del coche no solo implica que pone en peligro al resto de vehículos que circulan junto a él, sino que, además, se está arriesgando a recibir una multa ya que el Reglamento General de Circulación obliga a los conductores a advertir al resto sobre las maniobras que vayan a realizar con sus vehículos.

Un gesto tan sencillo como mover la palanca situada en el lado derecho del volante hacia arriba o hacia abajo, nos ayuda a reducir el número de accidentes, haciendo visibles nuestras intenciones al resto de conductores. Según la DGT hay maniobras que deben señalizarse siempre con los intermitentes, como el que salimos de una rotonda, porque así no sorprenderemos al coche que intenta entrar ni al que nos sigue detrás.

También es obligatorio señalizar las incorporaciones, bien desde la posición de parado; es decir, cuando nos incorporamos a la circulación desde el estacionamiento; o bien en movimiento, por ejemplo, cuando entramos a una autovía o autopista. Una incorporación bien señalizada facilita la circulación a quienes ya están en la vía y puede facilitar la maniobra a quienes pretender acceder a ella.  Por supuesto, es necesario activar estos indicadores durante un adelantamiento. Por último, hay dos maniobras en las que siempre deben ponerse en marcha los intermitentes: los giros y cambios de sentido.

Una de las claves para emplear bien este elemento de seguridad del coche es que siempre deben parpadear varios segundos antes de realizar una maniobra. Esto significa que debemos encenderlos con antelación suficiente para prevenir de nuestras intenciones a los demás. Si primero frenamos el coche o aceleramos para incorporarnos y, después, ponemos en marcha el indicador no hemos conseguido nada. Dar un susto a otros conductores y dificultar que mantengan la distancia de seguridad con respecto a nuestro vehículo. 

Por último, es muy importante para utilizar bien los intermitentes, tener claro que el indicador advierte de nuestras intenciones al resto de conductores, pero no da la prioridad a quien los emplea. Desde la DGT aclaran que solo hay una premisa en la que sí aportan prioridad al conductor que los usa y es cuando dos conductores quieren adelantar al mismo tiempo y el de atrás no ha iniciado la maniobra.