¿Se puede ahorrar en combustible sin renunciar al aire acondicionado?
En verano, el uso del aire acondicionado se convierte en una necesidad.  Pixabay

Más allá del precio, lo que verdaderamente preocupa a los conductores que se plantean saltar a los modelos eléctricos es gestionar la autonomía y todo lo que le rodea, llegando incluso a padecer 'range anxiety'. Sin embargo, solo hay que empezar a planear los viajes de verano teniendo en cuenta las paradas para cargar batería o conocer las formas de conducción óptima cuando suben las temperaturas para sacarle partido a estos vehículos eco, así como conocer algunos trucos sencillos que pueden asegurarnos que la autonomía dura (casi) lo esperado cuando buscamos llegar al destino vacacional.


Tres trucos para mejorar el rendimiento de mi eléctrico

  • El aire acondicionado. Aunque en algunas ocasiones parece impensable, en verano hay que ser muy cuidadoso con uso (y abuso) del aire acondicionado si viajamos en un coche eléctrico, puesto que es uno de los sistemas que más consume. Un buen truco para evitar ponerlo a máxima potencia es ventilar bien el coche cuando aún está dentro del garaje (bajando la ventanilla del conductor un poco y abriendo y cerrando la puerta del copiloto) y, después, poner muy alto el aire cuando el coche aún está conectado al punto de recarga.
  • Los acelerones. Dan igual las ganas que se tengan de llegar al destino vacacional, los acelerones no forman parte del manual del buen conductor. Por un lado, pueden poner en riesgo nuestra seguridad y la del resto de usuarios de la carretera y, además, si conducimos un eléctrico, agotaremos las pilas antes de lo esperado.
  • Las autopistas. Para llegar al destino veraniego escogido, lo más habitual (a no ser que tengamos que coger un avión) es carretera –a poder ser autovía– y equipaje. Sin embargo, no es el entorno idóneo para los eléctricos: la velocidad constante favorece que las baterías se descarguen más rápido. Por eso, es conveniente planear bien el viaje y señalar todas las electrolineras (o puntos de recarga) a los que podamos acudir en caso de necesidad.