¿Se puede hacer camping sin morir en el intento? Sí, si sabes cómo
Antes de acampar hay que tener muy claro qué es lo que no debe faltarnos. Freepik

Aunque cuando muchos se imaginan sus vacaciones ideales, los vuelos internacionales o los cruceros suelen ocupar sus pensamientos, no hace falta invertir mucho dinero para disfrutar de unos días de desconexión y disfrute. Y no, no hacemos referencia a coger una autocaravana y hacer kilómetros hasta la saciedad. Aún hay una opción más económica para la que ni si quiera hay que viajar muy lejos: el camping. Esta modalidad vacacional, si bien es cierto que no acaba de convencer a los españoles, es una oportunidad ideal para entrar en contacto con la naturaleza, poner a prueba nuestro lado más aventurero, aprovechar para hacer actividades al aire libre y, además, no requiere mucho dinero (aunque sí preparación).

Trucos para ir de camping (y no morir en el intento)

  • Lo que hay que llevar. Tienda, sacos, esterillas, mazo y piquetas no son suficientes para sobrevivir a un camping. No hay que olvidar un techo (que nos proteja del sol), un suelo, sillas plegables, colchón e hinchador, candados para bloquear las cremalleras, linternas o focos, un botiquín básico y una pequeña despensa (con galletas o pan tostado) que nos pueda salvar de algún apuro.
  • El lugar importa (y mucho). Cuando hablamos del lugar, no solo nos referimos al destino, sino al espacio que ocupamos en el camping. Hay que evitar las cuestas (y si no es posible colocar siempre la puerta de la tienda hacia la pendiente), las zonas de hierba seca, los matorrales frondosos y praderas abiertas que no nos protejan de las inclemencias del tiempo.
  • Así se mata el tiempo muerto. Las excursiones (y la contemplación de paisajes) ocuparán gran parte de nuestros días, pero, para aquellos momentos en los que el descanso –sin dormir– es obligado, hay que tener distracciones. Barajas de cartas, un buen libro o, incluso, una guitarra pueden ser grandes aliados contra el tiempo muerto.
  • Mantener a raya a los mosquitos. Si bien es cierto que estar en un entono natural tiene grandes bondades para nuestro organismo, también puede poner en riesgo nuestra salud y fuerza de voluntad: es el hábitat de los mosquitos (y nosotros, un blanco fácil). Evitar sus picaduras será, así, fundamental para no perder la calma y para ello hay que contar con un buen repelente (que deberemos echarnos siempre después de la crema solar) y evitar cualquier colonia, gel o champú con aromas dulces.
  • Fundamental un buen descanso. Aunque un saco puede parecer cómodo en primera estancia, nunca hay que perder de vista que las apariencias engañan. Para asegurar un buen descanso, lo mejor es dormir dentro del saco, pero sobre con una colchoneta que se hinche manualmente; tampoco debe faltar la almohada y una manta gruesa que nos quite el frío (en caso de que bajen las temperaturas).