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Deporte, ejercicio, deportista, deportistas, correr, corriendo, corredor EUROPA PRESS - Archivo

El metabolismo basal es la energía que una persona necesita estando en reposo. O dicho de otro modo, las calorías mínimas que el cuerpo necesita diariamente para seguir funcionando.

Estas necesidades mínimas son las que van a mantener el correcto funcionamiento de todos los procesos vitales del organismo.

El metabolismo basal depende de una serie de factores que se explican a continuación.

El tamaño corporal: ya que cuanto mayor es este, mayor gasto de energía hay con el consiguiente incremento del metabolismo.

La edad: según va aumentando la edad, el metabolismo va disminuyendo.  De ahí la importancia de controlarlo para no coger peso a medida que nos hacemos mayores.

El sexo: el hombre tiene mayor masa muscular que la mujer y por eso su metabolismo basal es más alto.

Los hábitos alimenticios: está demostrado que realizar cinco o más comidas al día hace que el metabolismo esté activado. De esta manera se incrementa el gasto calórico y favorece el control de peso debido a la mayor pérdida de grasa.

¿Podemos incrementar el metabolismo basal?

Existen diferentes formas de hacerlo. La primera de ellas es la importancia de realizar ejercicio físico habitualmente, ya que ayudará a perder calorías y a la vez el metabolismo basal se elevará, favoreciendo la combustión de la grasa y la pérdida de peso. No es necesario estar toda la tarde haciendo ejercicio, basta con caminar de forma activa entre 30 y 60 minutos diarios.

También es muy importante la alimentación. Si el organismo se somete a una dieta pobre en calorías o a un ayuno muy prolongado, este se pondrá en estado de alerta, ralentizará el metabolismo y creará depósitos de energía, casi siempre de grasa, debido a que no recibe los nutrientes necesarios ni las calorías mínimas para el mantenimiento de las funciones orgánicas diarias. Al disminuir este metabolismo y al crear los depósitos energéticos, favorecerá el aumento de peso y será mucho más difícil conseguir el peso óptimo.

Alimentos para activarlo

Existen en el mercado una serie de alimentos que ayudan a activar el metabolismo. Entre estos ingredientes se encuentra la capsicina, existente en pimientos rojos o como condimento alimenticio que sería la pimienta cayena. La capsicina aporta pocas calorías a la dieta y puede favorecer el incremento del metabolismo.

Otros alimentos que contienen sustancias activadoras del metabolismo son el té verde, que contiene teína y el café, que contiene cafeína, y ambos son antioxidantes.

El kale, el mango, el limón, las endibias, la cúrcula, los cítricos, los cereales, el pollo, los huevos y el agua de coco son también alimentos que destacan por su bajo nivel calórico y alto contenido en fibra y agua, perfectos para dietas de adelgazamiento.

Como se ha apuntado antes, para controlar el peso es importante incluir una rutina de ejercicio y una alimentación saludable como modo de vida.

¿Cómo almacenamos el exceso de grasa?

El exceso de grasa es perjudicial. Este es un mantra conocido por todos, pero cuestiones como por qué almacenamos demasiada grasa o para qué se usa esta se escapan muchas veces de nuestras manos.

La grasa, junto a otras moléculas como la glucosa o los aminoácidos, actúa como un combustible y nos permite funcionar. Lo que hace es oxidarse para convertirse en energía. Así, la grasa no se disuelve, ni se elimina, se utiliza.

A la hora de obtener energía nuestro organismo no tiene por qué recurrir a la grasa. De hecho, cuando necesitamos obtenerla de manera rápida -como al hacer ejercicio- nuestro cuerpo se apoya en nuestra fuente de hidratos de carbono (glucógeno), ya que es una vía más veloz. Estas características dan lugar a confusiones, pero que aunque durante el ejercicio no quememos tanta grasa, a posteriori sí. Generas un déficit energético y nuestras mayores reservas de energía en el organismo son la grasa.