Nueces
Las nueces son uno de los frutos secos con más propiedades para la salud. FLICKR/Boca Dorada

Los frutos secos, como nueces, almendras, anacardos, pistachos, macadamias, avellanas o piñones, se asocian con un menor riesgo cardiovascular. Una nueva investigación publicada en la revista de la Asociación Americana del Corazón, señala que comer más frutos secos, especialmente nueces, puede reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular entre las personas con diabetes tipo 2.

La diabetes tipo 2 se asocia con un mayor riesgo de colesterol alto, enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares, y es un problema generalizado de salud pública que afecta a más de 30 millones de estadounidenses. Sin embargo, se sabe poco sobre los beneficios para la salud, si es que los hay, que los frutos secos pueden ofrecer a las personas con diabetes tipo 2 que se enfrentan a un mayor riesgo de complicaciones para la salud del corazón.

En este estudio, publicado en Circulation Research, los autores utilizaron cuestionarios sobre la dieta de 16.217 hombres y mujeres antes y después de que les diagnosticaron diabetes tipo 2. Les preguntaron sobre su consumo de frutos secos y frutos de árbol durante un periodo de varios años. Durante el seguimiento, hubo 3.336 casos de enfermedad cardiovascular (incluidos 2.567 casos de enfermedad coronaria y 789 casos de accidente cerebrovascular) y 5.682 muertes (incluidas 1.663 muertes por enfermedad cardiovascular y 1.297 muertes por cáncer).

Los científicos descubrieron que comer todo tipo de frutos secos ofrecía algunos beneficios saludables para el corazón, y los frutos de árbol mostraban la asociación más fuerte. Los resultados también mostraron que comer incluso una pequeña cantidad de frutos secos tuvo un efecto positivo.

En comparación con las personas con diabetes tipo 2 que comían menos de una porción de 28 gramos al mes, ingerir cinco porciones de frutos secos por semana tenía un 17% menos de riesgo de incidencia de enfermedad cardiovascular total, un 20% menos de riesgo de enfermedad coronaria, un 34% menos de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, y un 31% de menos de riesgo de mortalidad por todas las causas.

En comparación con las personas que no cambiaron sus hábitos de comer frutos secos después de ser diagnosticadas con diabetes, las que aumentaron su ingesta de frutos secos tras el diagnóstico de diabetes presentaban un 11% menos de riesgo de patología cardiovascular, un 15% menos de riesgo de afección coronaria, un 25% menos de muerte por enfermedad cardiovascular y un riesgo 27% menos de muerte prematura por todas las causas.

Cada parte adicional por semana de frutos secos totales se vinculó con un riesgo un 3% menor de enfermedad cardiovascular y un riesgo un 6% menor de muerte por enfermedad cardiovascular. La asociación positiva con comer frutos secos continuó independientemente del género de la persona, los hábitos de fumar o el peso corporal.

Las nueces cuidan el corazón

Aunque no están claros los mecanismos biológicos exactos de las nueces en la salud del corazón, los investigadores informan que las nueces parecen mejorar el control del azúcar en la sangre, la presión arterial, el metabolismo de las grasas, la inflamación y la función de la pared de los vasos sanguíneos.

"Nuestros hallazgos proporcionan nueva evidencia que respalda la recomendación de que incluir frutos secos en patrones dietéticos saludables para prevenir complicaciones de patologías cardiovasculares y muertes prematuras entre personas con diabetes", dice el autor principal del estudio, Gang Liu, investigador de Ciencias Nutricionales en la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard (Estados Unidos).

Además, incluso cuando las personas tenían el hábito de comer frutos secos antes de su diagnóstico de diabetes, agregar más cantidad a las dietas resultó ser beneficioso en cualquier edad o etapa. "Parece que nunca es demasiado tarde para mejorar la dieta y el estilo de vida después del diagnóstico entre personas con diabetes tipo 2", añade.

Los frutos secos, como nueces, almendras, anacardos, pistachos, nueces de macadamia, avellanas o piñones, se asocian con un menor riesgo cardiovascular. Están llenos de ácidos grasos insaturados, fitoquímicos, fibra, vitaminas como la vitamina E y el folato, así como minerales como el calcio, el potasio y el magnesio.

Claro, que no todos los frutos secos tienen las mismas propiedades y no todos lo parecen y lo son. Es el caso de los cacahuetes, que en realidad son leguminosas que crecen bajo tierra. De hecho, los cacahuetes contienen niveles más bajos de nutrientes que, por ejemplo, las nueces.