Supermercado
Imagen de un hombre en el pasillo de un supermercado. GTRES

La relación entre alimentación y salud es evidente. Pero si quedaba alguien que dudara de que el consumo de alimentos ultraprocesados supone un peligro a largo plazo, un reciente estudio viene a poner sobre la mesa los datos que confirman lo que ya hace mucho que médicos y nutricionistas señalan.

Tras analizar la dieta de casi 45.000 personas a lo largo de 8 años, este estudio realizado por la universidad de París-Sorbonne y publicado esta misma semana por la revista JAMA Internal Medicine no deja mucho margen a las dudas: comer ultraprocesados tiene una relación directa con el aumento de la tasa de mortalidad.

Aunque se apunta a que harán falta más estudios para señalar de forma más concreta las causas y factores determinantes, según este estudio un aumento del 10% en la ingesta de este tipo de alimentos se traduce en un 14% de aumento en el riesgo de mortalidad durante esa misma década.

Una noticia que seguramente no hará ninguna gracia a la industria alimentaria, que hasta ahora siempre ha jugado con ideas como "dieta equilibrada" o "modo de vida saludable y activo" para desvincular los ultraprocesados de los riesgos directos para la salud o, en cualquier caso, dejar en manos del consumidor toda la responsabilidad sobre lo que compra o consume.

Una actitud que hace que cada vez sean más quienes comparen el comportamiento de la industria ante este tema con el de las compañías de tabaco intentando evitar que se relacionara el consumo con los problemas de salud.

Y es que la lista de los denominados ultraprocesados es larga y afecta a buena parte de los productos que pueblan los lineales del supermercado, desde los refrescos o platos precocinados hasta los preparados cárnicos (salchichas, hamburguesas...), la repostería o los cereales del desayuno, por citar algunos de los más populares.