ElRubius, M3RKMUS1C y Elle Mills
ElRubius, M3RKMUS1C y Elle Mills. YOUTUBE

A mediados de 2018, Rubén Doblas ElRubius, decidía dejar un tiempo su canal y explicaba a sus más de 30 millones de suscriptores que la sobreexposición pública y la ansiedad le habían llevado, en buena parte, a tomar esa decisión. Decidió volver, pero el mensaje había dejado ver una dura realidad que, como explican desde The Guardian, afecta también a otros youtubers de éxito.

Durante años, los youtubers se han convertidos en los personajes más queridos de internet. Proyectan una imagen desenfadada, alegre y agradecida que esconde en varios casos de agotamiento, fatiga crónica y hasta depresión. Varios de ellos han contado su caso en The Guardian.

Elle Mills tiene 20 años y su canal cuenta con 1,6 millones de suscriptores. En mayo de 2018 colgó un vídeo titulado 'quemada a los 19 años' donde afirmaba que no entendía cómo cumpliendo su sueño era tan infeliz. Un vídeo suyo hablando sobre su sexualidad había provocado gran impacto seis meses antes. "No fue lo que esperaba, siempre tengo estrés y mi ansiedad y depresión siguen empeorando", dijo.

Su vídeo había coincidido en el tiempo con el del Rubius, pero también se habían dado casos parecidos con Erik Phillips (conocido como M3RKMUS1C y con cuatro millones de suscriptores) o Benjamin Vestergaard (Crainer, con otros cuatro millones).

Sienten que deben estar creando constantemente, siempre disponibles y respondiendo a sus fans. "Los lanzamientos constantes fomentan la lealtad de la audiencia y esa lealtad, según crece, se traduce en seguridad financiera", explica Austin Hourigan, quien dirige ShoddyCast, un canal con 1.2 millones de suscriptores.

Muchos de los youtubers que pasan del millón de suscriptores reciben su placa por parte de la compañía, pero también empiezan a enfrentarse a una entidad a la que muchos se refieren en tono a la vez reverencial y resentido como el "algoritmo", un código de programación del cual depende el destino de cada youtuber. Decide qué vídeos extraer de la catarata de contenido que se lanza a YouTube cada hora (400 horas, cada 60 segundos, según Google) para ofrecer 'vídeos recomendados' a los millones de usuarios de la web. Lo ideal es que estas selecciones se suelan adaptar a los gustos de las personas, pero Youtube también se encarga de asegurar que la publicidad también llegue al público más indicado para cada marca.

Muchos creadores de contenido comienzan entonces una exigente carrera por colgar vídeos para ganar visibilidad. Una presión que, muchas veces, acaba afectando a la vida personal de estos. En una conferencia para youtubers y streamers, Austin Hourigan dijo que "toda carrera de youtuber debería venir con un cupón para un terapeuta gratuito", a lo cual todos los presentes rieron. "Por cierto", agregó, "estoy medicado y tengo un terapeuta".

La investigadora y experta de la Universidad de California Katherine Lo explica que no es simplemente la frecuencia y la consistencia de la creación de contenido lo que lleva al agotamiento, sino la naturaleza específica del trabajo requerido agotador que no se ve para mantener a las audiencias involucradas: estar activo en las redes sociales, interactuar con los fans, escribir, presentar, editar... A lo que se suma luego el hostigamiento, amenazas a su seguridad y privacidad.

Esto, explica Katherine Lo, acaba pasando factura a nivel mental y físico. Y ocurre en los casos más importantes, asegura, también con aquellos que trabajan en canales más grandes, que tienen suficiente dinero para contratar un personal y distribuir la presión. "YouTube no protege a los creadores de estos peligros", concluye.

Pese a acusaciones como esta, desde Creator Academy han lanzado vídeos como el presentado por la terapeuta estadounidense Kati Morton en los que explican el agotamiento de los creadores. Ella asegura que también ha caído en problemas por no poner límites. "Siempre sentía que debería estar trabajando, o que contaban conmigo", explica Morton, que cuenta que, además, está la presión financiera (ella gana entre 1,5 libras y 3 por cada mil visitas).

"YouTube premia a las personas que producen diariamente", explica. "Hicieron el algoritmo, por lo que tienen el poder de rehacerlo. Si establecieran criterios diferentes, ayudaría. Somos seres humanos. Necesitamos un poco de tiempo para nosotros mismos", cuenta.

Para el youtuber Matt Lees enfada ver el enfoque deslucido de YouTube para el apoyo y el asesoramiento. "Animan a los creadores a 'tomarse un descanso', algo ridículo en un sistema que promueve activamente la cantidad sobre la calidad", explica. "No hay ningún sentido de responsabilidad por la cultura que YouTube ha creado".