pasta al pesto
pasta al pesto  EMMA GARCÍA

El pesto es una salsa italiana de origen genovés que lleva albahaca, queso, piñones, ajo y aceite de oliva. Unos ingredientes sencillos que la convierten en una salsa fresca y ligera a la que pocas personas pueden resistirse.

Si preparamos la salsa en casa es más que probable que nunca más volvamos a comprar la envasada porque, aunque habitualmente las versiones caseras superan a las industriales, con la salsa pesto es muchísimo más exagerado. No tienen nada que ver. Además, sólo necesitamos triturar los ingredientes y hervir la pasta al dente. En 15 minutos tenemos una receta de escándalo.

En Génova es habitual para la salsa pesto usar una pasta llamada trofie, no tan fácil de encontrar por estas tierras, pero con pasta larga como linguini también es común.

Ingredientes

  • 60 gr. de albahaca fresca (las hojas más tiernas)
  • 1 diente de ajo (o menos)
  • 50 gr. de queso parmesano
  • 50 gr. de queso pecorino
  • 50 gr. de piñones
  • Una cucharadita de sal gruesa
  • 100-120 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • Un poco de agua de cocción (de la pasta)

Preparación

Hervimos la pasta que queramos siguiendo las indicaciones del fabricante.

Empezamos a preparar el pesto. Es importante usar las hojas más tiernas de la albahaca, las más pequeñas. Las lavamos y quitamos los tallos. La cantidad de ajo va al gusto, podemos usar sólo un trocito o usar un ajo entero si preferimos un sabor más potente.

Tradicionalmente la salsa se prepara con mortero y energía, no con robot de cocina (pero no se lo diremos a nadie si usáis una batidora o robot).

Con mortero o robot de cocina vamos triturando todos los ingredientes. Manualmente se suele picar primero el ajo y después se va añadiendo el resto. El color tiene que ser un verde brillante. No tenemos que pasarnos con la cantidad de queso y fijarnos en el color es una buena manera de encontrar el punto justo.

Si después de triturar el pesto nos ha quedado un poco espeso, podemos añadir una cucharada o dos del agua de cocción de la pasta.

Según los genoveses hay que servir el pesto en el fondo del plato y echar la pasta encima, no al revés como solemos hacer. Removemos hasta que la pasta y la salsa queden bien integradas, y a comer.