Preservativo
Una mujer entrega a su pareja un preservativo. GTRES

Un estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Boston (EE UU) han desarrollado un preservativo que se autolubrica cuando entra en contacto con tejidos húmedos o fluidos corporales. Según ellos, estos nuevos condones ayudarán a explandir el uso de este método anticonceptivo y de protección frente a enfermedades de transmisión sexual.

En lugar de usar, como habitualmente se fabrican los preservativos, aceite o agua, estos preservativos se autolubrican al entrar en contacto con la piel y tejidos húmedos. El equipo de investigadores probó este nuevo producto en 33 personas, a quienes les dejaron probarlos para posteriormente transmitir su opinión. Al término de este estudio, los científicos verificaron que el 73%  de los participantes no solo prefirieron el tacto de estos preservativos frente a los que actualmente hay disponibles en el mercado sino que además aseguraron que aumentarían su uso.

El estudio, que ha sido financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, de momento se ha llevado a cabo con un número reducido de personas y todavía tiene que ser probado durante relaciones sexuales, durante las cuales muchas personas pueden sentir dolor e incomodidad si no hay suficiente lubricación, razones por las que mucha gente no usa los condones, según un estudio previo realizado en EE UU.

Los científicos de la Universidad de Boston mantienen que estos preservativos "muestran potencial para ser una forma efectiva de disminuir la fricción asociada al dolor durante las relaciones sexuales, incrementando al usuario la satisfacción y por tanto aumentando el uso del preservativo".

Esta investigación, liderada por Mark Grinstaff, revela que este nuevo tipo de látex retiene su lubricación porque su revestiminedo está fabricado con polímeros hidrofílicos (unas moléculas que atraen al agua).