Albóndigas strogonoff
Albóndigas strogonoff EMMA GARCÍA

Strogonoff. No sólo suena -y mucho- a ruso, sino que efectivamente es una salsa de orien ruso y perfecta para acompañar todo tipo de carnes. Como unas albóndigas, claro.

Bien cargada de mantequilla y nata, no es que sea muy ligera pero es una alternativa interesante para salirse de las clásicas albóndigas con tomate de toda la vida.

En realidad, en la versión original no se usa nata, sino crema agria. Pero como es un ingrediente que a veces cuesta encontrar por aquí, usamos nata con pepinillos, que consiguen darle un sabor parecido. Podemos usar setas o champiñones, y si no nos atrevemos con el flambeado, simplemente nos saltamos esa parte.

Ingredientes

Para las albóndigas

  • 400 gr. de carne de ternera
  • 200 gr. de carne de cerdo
  • 1 huevo para la masa y 2 huevos para el rebozado
  • 1 cebolleta (o cebolla mediana)
  • 2 dientes de ajo
  • 2 rebanadas de pan remojadas en leche
  • Perejil
  • Sal y pimienta
  • Harina para rebozar
  • Pan rallado para rebozar (opcional)

Para la salsa strogonoff

  • 150 gr. de mantequilla
  • 500 ml. de leche agria o nata con 3-4 pepinillos
  • 200 gr. de champiñones o setas
  • 50 ml. de coñac o brandy
  • 1 diente de ajo
  • 15 gr. de mostaza de Dijon

Preparación

Para empezar, preparamos nuestras albóndigas. Ya que nos ponemos a cocinar, mejor hacerlas caseras, ¿no? La diferencia respecto a las compradas es brutal y podemos hacer muchas y congelarlas antes de freír para tenerlas listas en cualquier momento. Aquí podéis encontrar todos los pasos para hacerlas y, de paso, ver la clásica receta con tomate.

Freímos las albóndigas en una sartén con aceite durante 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando para que se doren al completo. Las pasamos a un plato, y con la misma sartén salteamos los champiñones previamente lavados y laminados (si usamos setas no hay que lavarlas con agua, sino quitar los restos de tierra con un trapo húmedo) durante unos minutos y reservamos.

Picamos la cebolla, no importa si los trozos no son muy finos porque la trituraremos después junto a la nata. En una sartén honda echamos la mantequilla y bajamos el fuego. Cuando se haya deshecho la mantequilla, añadimos la cebolla y vamos removiendo de vez en cuando, tardará un poco, pero es importante que el fuego esté bajo para que se caramelice. Cuando la cebolla empiece a transparentar, añadimos el ajo picado o laminado.

Cuando la cebolla esté en su punto, añadimos el coñac y con una cerilla o un encendedor le prendemos fuego para flambear. Si no vemos claro lo de flambear no hay ningún problema, obviamos este paso y simplemente dejamos que el coñac se vaya evaporando en la sartén, removiendo durante unos minutos.

Cuando el fuego se apague, añadimos la nata y dejamos rehogar durante cinco minutos, removiendo de vez en cuando. Después, con ayuda de una batidora o robot de cocina, trituramos la cebolla y el ajo con la nata hasta que quede fina.

Volvemos a poner la mezcla de nata en la sartén y añadimos los champiñones, los pepinillos laminados, la mostaza y las albóndigas. Dejamos que se haga a fuego bajo durante 10 minutos más, salpimentamos al gusto y ya tendremos lista nuestra receta.