¿Se pueden usar las lentillas en la piscina y en el mar? Estos son los motivos por los que se desaconseja
También en verano es importante seguir unas pautas en el uso de lentes de contacto. GTRES

Tener que vivir pendiente de que no se te caigan ni se te olviden, sentir su peso en las orejas tras una larga jornada cargándolas, estar incómodo y temer por su supervivencia al hacer deporte o al saltar en un concierto. Sí, hablamos de las gafas y de los inconvenientes a los que se enfrentan sus portadores.

Estos problemas desaparecen con la llegada de las lentillas, que rápidamente se convierten en el complemento indispensable de muchos usuarios de gafas. Sin embargo, también requieren ciertos cuidados diarios que con frecuencia se olvidan, poniendo en riesgo así nuestra vista.

Con la llegada del verano, el correcto uso de lentes de contacto se complica. Es entonces cuando llenamos las playas y las piscinas y surgen las vacilaciones, ¿es arriesgado ponerme las lentillas?, ¿qué hago si no las llevo?

Gloria Amorena, oftalmóloga en el Hospital de la Paz de Madrid nos ayuda a despejar todas estas dudas y a cuidar correctamente de nuestras lentes de contacto, también durante el verano.

Las lentillas y el baño

La especialista confirma que no debemos bañarnos con lentillas ni en la playa, ni en la piscina, ni tan siquiera en la ducha de nuestra casa. De hacerlo, aumenta el riesgo de infección, sobre todo en la córnea.

El motivo es que en el agua hay muchos microorganismos y si llevamos lentes de contacto es posible que estos gérmenes se queden en ellas. "Es frecuente que los portadores de lentillas tengan microtraumatismos en la córnea, algo que facilita la llegada de esos gérmenes y la posterior infección", asegura Amorena.

No debemos tomar esto a la ligera, pues en ocasiones esta práctica puede llevarnos a padecer una infección grave y acarrear incluso una pérdida de visión, aunque Amorena asegura que no es lo más habitual.

Recomendaciones

Si a pesar de los riesgos alguien se ve obligado a bañarse con lentes de contacto, Amorena recomienda:

  • Utilizar lentillas diarias, que se tiren tras el baño.
  • Usar gafas para nadar, que eviten el contacto con el agua.
  • Bañarse con lentes de contacto pero sin meter la cabeza en el agua.

La especialista recuerda que existen gafas de natación graduadas, que nos pueden permitir sustituirlas por las lentillas. Además, Amorena hace hincapié en la importancia de realizar una correcta limpieza de las lentillas, empleando líquidos específicos para tal fin.