Rosquillas de San Isidro
Rosquillas de San Isidro EMMA GARCÍA

Un año más se acercan las fiestas de San Isidro, y el Madrid más castizo se llena de color, chotis, chulapas, chulapos y rosquillas, sobre todo rosquillas. Y es que en Madrid estos dulces tan tradicionales no pueden faltar para celebrar la festividad de su patrón.

Cómo hacer rosquillas de San Isidro, paso a paso

Rosquillas "tontas", más sencillas y discretas, o sus hermanas las rosquillas "listas", que resaltan por su glaseado con sabor a limón. Riquísimas en cualquiera de sus versiones, vamos a preparar la masa que sirve para ambas y, en el último momento, sólo tendremos que decidir las que queremos que sean "tontas" o las que queramos convertir en "listas".

Eso sí, el chinchón para acompañarlas ya es totalmente opcional.

Ingredientes

  • 350 gr. de harina de trigo
  • 150 gr. de azúcar blanco
  • 5 huevos
  • 1 huevo para pincelar
  • 80 ml. de aceite de oliva
  • La corteza de un limón
  • 5 gr. de semillas de anís

Cobertura rosquillas listas

  • 2 claras de huevo
  • 150 gr. de azúcar glas
  • Zumo de medio limón

Preparación

Empezamos poniendo la corteza de limón (previamente lavada) en un cazo con el aceite de oliva a fuego bajo. Lo dejamos durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando. Retiramos del fuego y dejamos templar.

Machacamos con un mortero las semillas de anís hasta dejarlas finas. Reservamos.

Batimos 3 huevos. De los otros dos, separamos las yemas de las claras, reservamos las claras, y batimos las yemas con los otros 3 huevos enteros. Es importante batir bien y dedicar tiempo a este paso o usar una batidora para agilizar el proceso. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo con energía.

Añadimos la harina tamizada, el aceite sin la corteza del limón, y las semillas de anís. Removemos con una cuchara o varilla hasta que podamos amasar con las manos. Amasamos durante unos 10 minutos hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos sobre una superficie enharinada.

Formamos una bola y dejamos la masa reposar al menos una hora en un bol tapado con un paño. Pasado este tiempo de reposo, vamos cogiendo porciones de masa de 50-60 gramos y formamos una bola. Con un dedo hacemos un agujero en el centro y moldeamos hasta dar forma de rosquilla. Podemos engrasarnos las manos y la superficie de trabajo con aceite parar que sea más fácil.

Damos forma a todas las rosquillas y las ponemos en la bandeja del horno sobre un papel de hornear engrasado con aceite. Pincelamos con huevo batido las rosquillas y las ponemos en el horno previamente precalentado a 200 grados durante 18-20 minutos.

Las rosquillas "tontas" no necesitan nada más. Para las "listas" preparamos un glaseado montando las claras de huevo que habíamos reservado casi a punto de nieve con azúcar glas y el zumo de medio limón. Untamos el glaseado sobre las rosquillas que queramos, dejamos secar, y ya tendremos preparadas nuestras rosquillas "listas".