Helados
Los helados tienen un alto contenido de hidratos de carbono. GTRES

¿A quién no le apetece un helado cuando aprieta el calor? Seguro que la mayoría no rechazamos este tipo de propuesta. Un estudio realizado por la escuela de negocios Constanza señala que cada español toma 10,67 litros de helado al año, el equivalente a 192 bolas, con un gasto medio de 41,78 euros, lo que nos sitúa en los terceros a nivel mundial, y los cuartos en cuanto a consumo. Las comunidades autónomas que más degustan este producto son Andalucía, Madrid, Cataluña y Valencia.

Este clásico de verano está poco a poco ganando mercado el resto de los meses. El análisis realizado por Constanza cifra en 2.100 millones el gasto conjunto por helados al llegar 2019 en España frente a los 1.980 millones de 2016, lo que supone un crecimiento del 6%.

Temperaturas cada vez más elevadas, inviernos cálidos y un crecimiento en sabores espectacular están impulsando las ventas. De chocolate, leche, vainilla, menta, coco, té, almendrado, café, mojito, pitufo; con acompañamiento como cookies, frutas, perlas de chocolate; con un tamaño grande o pequeño; de bola, en tarrina, en copa o un polo... es difícil que no encuentres el que quieras ¡Ya los hay hasta para veganos!

Tomar helado es un auténtico placer. Pero debes conocer los pros y contras para evitar que ese buen sabor de boca se amargue. Todo depende de la composición y la cantidad. Ten en cuenta, por otro lado, que no es lo mismo un helado artesanal que industrial o de crema o hielo.

Efectos positivos

Salud. Un helado de crema o leche aporta proteínas, calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio, y vitaminas A, B2 y B6, según detalla la Asociación Española de Fabricantes de Helados (AEFH).

Energía. Tiene un alto contenido de hidratos de carbono.

Sensorial. Es un deleite para el gusto. Además, la mayoría de las veces se toma en familia o con amigos convirtiéndose en uno de los mejores momentos del día.

Neurotransmisor. La asociación señala que durante la ingesta se libera serotonina, que tiene un efecto saciante a corto plazo.

Satisfacción. "Puede venir a satisfacer algunas necesidades básicas como son la sed, el apetito, refrescar la boca y la garganta u otras. Podría decirse entonces que el consumo de helados provoca la satisfacción de una necesidad y por tanto es en sí reforzador, por lo que la persona tenderá a buscar este alimento cuando se produzca de nuevo la necesidad", apunta la AEFH.

Hidratación. Tienen un alto contenido en agua.

Complemento. Puede ayudar a enfermos, ancianos o niños con carencias nutricionales.

Efectos negativos

Grasa y azúcares. Tienen un alto contenido en grasa de leche y normalmente son saturadas, perjudiciales para la salud. Los artesanales son mucho más ligeros. También la cantidad de azúcares es elevada. Cuidado con el colesterol y los diabéticos.

Calóricos. Depende del que se tome; los de crema son los más calóricos y los de hielo, los que menos, aunque las propiedades beneficiosas de estos últimos también son menores. También los hay light y pueden ser una buena alternativa.

No obstante, el Libro Blanco del Helado, escrito por varios nutricionistas españoles, desmitifica la creencia de que los helados de por sí engordan: "Dependiendo del grupo de edad y del tipo de producto, 100 gramos de helado de base láctea supone un aporte calórico de entre un 5 y un 12% de las cantidades diarias recomendadas de energía. Con respecto al sorbete o helado de agua, 100 gramos de este producto no alcanza ni el 10% de la recomendación diaria de energía".

¿Cómo debe ser su consumo?

Lo esencial es la moderación. Todo en su justa medida. "El consumo de helados es un placer que nos podemos permitir siempre que lo situemos en sus límites razonables", recoge el Libro Blanco del Helado. Los autores señalan que lo más recomendable "desde una perspectiva nutricional es que los helados se integren dentro de las comidas habituales y no su ingesta entre horas".

No olvides que no todos tienen igual aporte de calorías, azúcares y grasas, y que la práctica habitual de ejercicio compensa también los excesos. La dieta siempre debe ser equilibrada, es uno de los mejores hábitos de una vida saludable. Una opción puede ser hacerlos en casa, así podrías reducir los ingredientes más perjudiciales. Hay muchas recetas fáciles, y puedes encontrar heladeras desde unos 40 euros.

Como curiosidad, la Asociación Nacional de Heladeros Artesanos ha elegido entre las novedades de este año el Chocolate Blond como el helado del verano.