Equipo multidisciplinar
El equipo de cirujanos generales, plásticos y cardiacos del Hospital Universitario de Bellvitge que participaron en la sustitución de un colon con un tumor que había sido implantado como esófago y estómago. HOSPITAL DE BELLVITGE

Un equipo multidisciplinar del Hospital Universitario de Bellvitge, en Hospitalet de Llobregat (Barcelona), ha extirpado un carcinoma de colon a un paciente al que, en 1995, se le había implantado esta parte del intestino grueso como sustitutivo del esófago y el estómago. Es la primera vez que se realiza esta intervención en España y sólo existen siete antecedentes similares a nivel internacional, según ha informado este martes el centro en un comunicado.

"Ha sido un reto técnico muy importante hacer la resección de un cáncer surgido en una coloplastia, ya que esta no es una cirugía establecida y no hay un protocolo previo a seguir. Es muy poco probable encontrar un caso con estas características, así que cuando se nos presentó, se tuvo que actuar con diligencia y con la valoración de los diferentes servicios quirúrgicos que estaban implicados", ha explicado el doctor Leandre Farran, jefe de sección del Servicio de Cirugía General y Digestiva del centro.

En 1995 le extirparon el esófago y el estómago y los sustituyeron por el colon, que desarrolló un tumorPara tratar este complejo y extraño caso fue necesaria la coordinación del Servicio de Cirugía General y Digestiva, el de Cirugía Cardiaca y el de Cirugía Plástica. Los cirujanos reseccionaron el colon afectado por el cáncer que sustituía al esófago y el estómago desde que el paciente se sometió a una gastrectomía total debido a una hemorragia digestiva alta, es decir, desde que le extirparon ambos órganos.

Una vez hecha la resección, los especialistas en cirugía general y digestiva y en plástica aislaron un trozo del intestino delgado, seccionando los vasos yeyunales y uniéndolos a los vasos de la arteria mamaria interna.

La operación, que requirió un abordaje transesternal —es decir, a través del esternón—, tuvo lugar el 31 de marzo y fue un éxito. El hospital ha informado que la única complicación surgió al cabo de diez días: una pequeña infección de la herida cervical que se curó en tres días. El 22 de abril, el paciente recibió el alta y se marchó a su casa sin necesidad de seguir ningún tipo de tratamiento a la espera de los resultados definitivos de la biopsia, pues podría tener que someterse a quimioterapia.